Ecologistas en Acción ha querido participar en el proceso de alegaciones al Catálogo de Paisajes Relevantes, aportando múltiples propuestas de inclusión tanto en el interior como en el litoral. Igualmente, quiere destacar la no inclusión de determinadas zonas de relevante valor paisajístico y ambiental, como es el tramo costero occidental, del que se han excluido zonas muy significativas como es el yacimiento de “El Cincho”, donde posiblemente se declare el lugar donde se localizaría al primer cántabro de la historia. Igualmente, se ha excluido Puerto Calderón, aun siendo uno de los espacios que ha servido para justificar el tramo costero de Ubiarco. La continuación de este tramo de costa, desde Puerto Calderón hasta la costa de Cóbreces también ha sido “olvidado”, junto con una docena de tramos de costa más.

Esta fragmentación de la costa se repite a lo largo de todo el litoral, alternando las zonas consideradas como relevantes, con las que no parece tener un valor especial para la Administración. Todas estas zonas litorales han sido propuestas por Ecologistas en Acción para su inclusión, recordando elementos que lo justifican claramente.

Respecto a las directrices, Ecologistas en Acción exige que se modifiquen todos aquellos enunciados ambiguos y poco definitorios de su articulado, puesto que lo único que favorecen es la permisividad de actuaciones impactantes y aseguran un escenario de inseguridad jurídica manifiesta.

Una de los contenidos alegados es, aunque resulte increíble, la falta de puesta en valor del propio paisaje, puesto que no consigue elevarle por encima de determinadas intervenciones sobre estos espacios relevantes. En ningún momento se determinan los límites en que estas debieran ser prohibidas, pero si se encuentra un amplio repertorio de estrategias para intentar ocultar los impactos, aun teniendo en cuenta que determinadas actuaciones pretendidas en estos espacios “relevantes” debieran ser prohibidas sin ningún tipo de negociación, ni estrategia para legitimarla. De no ser así, estas directrices no aportarán nada diferente a lo que ya se encuentra contemplado en otras normativas declaradamente ineficaces ante estos casos de usurpación del paisaje.

En la misma línea de ineficacia normativa, Ecologistas en Acción ha denunciado que estas directrices están vacías de medidas sancionadoras que aseguren su cumplimiento. De esta manera se deja en manos de la “buena voluntad” de las Administraciones el interpretarlas y acatarlas en todos su términos, aunque teniendo en cuenta la ambigüedad de los mismos. Por este motivo, el grado de ineficacia de cara a su obligado cumplimiento se augura evidente.

Uno de los elemento que se ha incluido en las directrices son las “medidas de urgencia”, orientadas a intervenir en determinados espacios cuya actuación resulte prioritaria por diferentes razones. Lejos de determinar aquellos espacios en los que debe considerarse esta “urgencia”, e incluso establecer medidas cautelares para evitar actuaciones inadmisibles sobre ellos, lo que se desprende es un manifiesto olvido de las zonas más vulnerables y desprotegidas, como es el caso de múltiples espacios costeros, casi la mitad del espacio litoral, que ni siquiera han sido incluidos dentro del Catálogo.

Otra de las grandes carencias de estas directrices es la consideración de “paisajes degradados” para aquellos lugares con cuencas visuales de particular fragilidad y proyección social, como son los llamados «no lugares» (polígonos industriales, periferias urbanas, entornos, entradas y salidas de carreteras, autovías, aeropuertos o ferrocarriles…), o aquellos otros situados en la visual de enclaves incluidos dentro del Patrimonio Natural o Cultural, que hayan sufrido impactos de cualquier tipo (efectos-pantalla, plantación de especies vegetales inadecuadas,  cierres, aparcamientos, cartelerías estridentes…). Igualmente deberían incorporar programas específicos de restauración del paisaje, con la obligatoriedad de destinar un 2 % de los presupuestos de inversiones en infraestructuras o equipamientos dirigidos a tal restauración.

Igualmente, Ecologistas en Acción ha alegado a múltiples deficiencias observadas dentro de estas directrices, y ha solicitado que se tengan en cuenta sus aportaciones para conseguir una base normativa realmente eficaz de cara a conservar, incluir, recuperar y potenciar los paisajes relevantes de Cantabria.