Desde el jueves pasado se han superado en Burgos los límites diarios de partículas PM10 -el valor limite establecido por la normativa es de 50 microgramos por metro cúbico-, sin que desde el Ayuntamiento de Burgos se hayan tomado medidas, ni informativas ni de limitación del tráfico urbano. Al contrario, en declaraciones de hoy, la concejala responsable de medio ambiente, Carolina Blasco, ha dado muestra de una gran irresponsabilidad al restar importancia a la contaminación y ha eludido llevar cabo cualquier acción que proteja la salud de la ciudadanía burgalesa.

La situación meteorológica de la última semana esta impidiendo la dispersión, por lo que la acumulación de partículas perjudiciales es más elevada de lo habitual. Pero, la causa de la contaminación son los motores de combustión de los automóviles y las emisiones procedentes de las calderas de gasoil. No es, como ha defendido hoy la concejala de medio ambiente, la presencia de polvo procedente del desierto del Sahara.

La presencia de partículas de polvo del desierto afectó a la Península el fin de semana, y en el caso de Castilla y León no fue especialmente significativa. Es el trafico rodado la principal fuente de emisiones que, como hemos dicho, no se dispersan a causa del anticiclón que lleva instalado una semana. Prueba de ello, es que el único día en el que no se han superado los limites diarios, ha sido el domingo, día en el que la ciudad se registra menor nivel de trafico.

En realidad, lo que la concejala de medio ambiente está haciendo es poner excusas para no asumir su deficitario trabajo en cuanto a la protección contra la contaminación atmosférica. La Ley de Calidad del Aire de 2007 establece la obligación para los municipios con población superior a los 100.000 habitantes. El ayuntamiento de Burgos lleva 12 años de retraso y sigue sin iniciar el procedimiento para aprobar el protocolo de actuación frente a la contaminación del aire.

Ecologistas en Acción lleva años denunciando estas malas prácticas, a lo que se suma la mala gestión de las competencias en calidad del aire de la Junta de Castilla y León. Hasta 2008 Burgos contaba con cuatro estaciones automáticas de control de la contaminación atmosférica pertenecientes a la red regional; de las que dos se suprimieron en 2009. En la actualidad funcionan la ubicada a la entrada de la Plaza de los Lavaderos que está orientada inicialmente al tráfico y la industria, pero que no cumple los requisitos distando más de 25 metros de las vías transitadas más próximas. La estación Burgos 4 se ubica en el parque de Fuentes Blancas y sus mediciones pueden ser representativas de la calidad del aire en la parte del periurbano de Burgos más próxima a esta infraestructura y cumple los requisitos para ser una estación suburbana de fondo para ozono, donde además se miden SO2, NO2 y partículas PM10 y PM2,5.

El resultado de esta inoperancia es que en Burgos, como en otras tantas ciudades, se ha superado el valor límite diario de partículas PM10 sin que por parte de las autoridades locales y autonómicas respectivas se haya adoptado ninguna medida, ni informativa ni de limitación del tráfico urbano, al carecer de planes de acción a corto plazo. Estamos hablando de un grave problema de salud publica que, el cambio climático no va a hacer otra cosa que empeorar, por lo que es necesario tomar medidas y dejar de poner excusas para no actuar debidamente.