El Pinar de La Algaida y las Marismas de Bonanza, zonas de gran valor ecológico incluidas en el Parque Natural de Doñana, se encuentran en peligro por un progresivo aumento de incursiones ilegales por parte de motos de enduro-cross de competición, además de otros tipos de motocicletas, por zonas y caminos prohibidos al tránsito de vehículos automóviles.

Las motos de tipo enduro-cross de competición, cuyo uso está prohibido más allá de un circuito cerrado, provocan un especial perjuicio medioambiental debido al alto nivel de contaminación acústica que emiten, superando con creces los niveles de ruido aconsejables para no afectar a las especies que viven o hibernan en el Parque Natural. Cuartel de una de las mayores reservas de avifauna del mundo. Además de ser refugio de varias especies de plantas de gran valor botánico alguna como la Euphorbia gaditana en alto nivel de peligro de extinción siendo esta única en el mundo.

Los residentes de la pedanía agrícola adyacente al parque, “La Colonia de Monte Algaida”, también tienen que soportar unos niveles de contaminación acústica abusivos, y además ven que su seguridad en las carreteras y caminos públicos de dicha zona, se ve ahora gravemente amenazada debido a la alta velocidad a las que usualmente estos motoristas circulan y el poco respeto que muestran por los demás dentro y fuera del espacio natural.

Muchos visitantes del Pinar de La Algaida han mostrado su frustración tras sufrir embestidas por parte de estas potentes motocicletas, especialmente en el interior del pinar. Un día normal de fin de semana se ha venido observando unas 80 incursiones ilegales, a menudo en grupos numerosos de hasta 10 motos.

Visitantes y residentes han tomado constancia visual de las incursiones y el destrozo producido por las motocicletas, a través de fotografías y vídeos de plantas rotas y marcas agresivas por las zonas de acceso no permitido a vehículos automóviles. Hay que tener en cuenta que el Pinar de La Algaida solo puede ser transitado con automóviles a través de un camino central que lo recorre de sur a norte, quedando todos los caminos laterales restringidos a ser accedidos solamente a pie, bici, o caballo.

Teniendo en consideración que la repoblación y mantenimiento del pinar se realiza con fondos públicos, se puede afirmar que el destrozo de plantas y árboles producidas por los motoristas es un acto totalmente irrespetuoso hacia los intereses comunes de todos los que contribuimos pagando nuestros tributos públicos, transformándose en un desastroso uso de recursos públicos..

Numerosos vecinos han transmitido sus quejas a través del teléfono de emergencia 112. Los mismos muestran constantemente su frustración al ver cómo sus protestas no se han transformado en visitas o vigilancia de la zona por parte de las fuerzas de seguridad del Estado o guardas forestales.

El Pinar de La Algaida y las Marismas de Bonanza, se encuentran vigilados y protegidos por guardas forestales de la Junta de Andalucía, pero al parecer la vigilancia es insuficiente durante los fines de semana, período durante el cual se ha observado una creciente actividad por parte de estos motoristas ilegales.

Se puede llegar a entender que la vigilancia de El Pinar conllevaría un sobrecoste que la Junta de Andalucía muy probablemente vería como inviable, pero ¿por qué las llamadas al 112 no se han transformado en visitas de la Guardia Civil o Policía local a la zona? Ante esta situación, y teniendo en cuenta que solo existen 3 entradas no valladas al pinar, quizás no sería descabellado plantear, como medida medioambiental urgente, el cierre completo de El Pinar de La Algaida al tráfico de automóviles incluso por su camino central.

Esta Queja la vamos a elevar al Director-conservador del Espacio Natural de Doñana, al Delegado provincial de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible y al Ayuntamiento de Sanlúcar, para que se busque con la mayor urgencia posible una solución drástica.