La empresa capta la casi totalidad del caudal para el funcionamiento de su central hidroeléctrica del Nuevo Castillo, en Güéjar Sierra.

Ecologistas en Acción ha denunciado esta situación a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, para que obligue a la empresa a cumplir con las condiciones de su concesión, ya que no está observando el mantenimiento de los caudales ecológicos, causando, además, un daño en una zona protegida por la ley, ya que se rata de una Reserva Natural Fluvial declarada por el Ministerio de Medio Ambiente y que goza de protección especial, según el Reglamento de Dominio Público Hidráulico.

Esta situación es habitual todos los años y la empresa está obteniendo pingües beneficios a costa de dañar el patrimonio natural.

También se le ha pedido al organismo de cuenca que nos facilite, y haga públicos, las características y certificación de los contadores volumétricos que estén instalados en las captaciones de esta central hidroeléctrica, tanto en el río Genil como en el río Maitena, así como los volúmenes diarios derivados en función de los datos aportados por estos contadores, cuya instalación y mantenimiento es obligatorio desde julio de 2006.

Se está asistiendo, ante la pasividad de todos, a una apropiación de un bien público ( el agua del río) para un beneficio privado (de Endesa) causando un grave daño al patrimonio natural (Reserva Natural Fluvial ES050RNF096 Nacimiento del Genil) por lo que también se solicita a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que revise de oficio la concesión e inicie expediente tendente a la recuperación de los daños causados en cumplimiento de lo dispuesto en el Reglamento de Dominio Público hidráulico, Artículo 244 quáter.

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