La Ley andaluza de medidas frente al cambio climático se queda corta al fijar un objetivo de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) del 18 %. Como aspecto positivo obliga a los ayuntamientos a elaborar planes municipales contra el cambio climático. Ecologistas en Acción considera que medidas y compromisos más radicales son necesarios si queremos evitar el aumento de temperaturas del planeta, coincidiendo con Naciones Unidas y con la juventud que se manifiesta y a la que muestra su apoyo.

Tras los acuerdos de París, mientras que el compromiso de reducción de los GEI del 40 % en 2030 está incorporado por el Consejo Europeo, es decepcionante que la ley andaluza fije sólo objetivos del 18 % y sólo para emisiones difusas. La ley andaluza, además, emplea una contabilidad engañosa, referida al año 2005, en vez de 1990.

Con esos insuficientes compromisos de reducción es materialmente imposible garantizar que no se supere el límite de aumento de temperaturas de 1,5 ºC – 2 ºC, umbral a partir del cual el colapso está asegurado.

Sin embargo, uno de los avances de esta Ley es que obliga a todos los ayuntamientos andaluces a elaborar y aprobar planes municipales contra el cambio climático (artículo 15), donde las “actuaciones para la sensibilización y formación en materia de cambio climático y transición energética a nivel local, con incorporación de los principios de igualdad de género”, adquieren relevancia. Un gran ejemplo es el Ayuntamiento de Cádiz, que en su último pleno ha adquirido el compromiso de reducción de los GEI en un 40 %, además de reducir el consumo eléctrico municipal un 11 % en 3 años y actualizar los Planes de Acción para el Clima y la Energía Sostenible, programando Informes de Situación cada dos años que evalúen y controlen los resultados alcanzados.

El reciente Informe de las Naciones Unidas Perspectivas del medio ambiente mundial nos emplaza a acometer medidas radicales para enfrentarnos a la venidera catástrofe medioambiental si no adoptamos medidas de mitigación y sensibilización. Un cambio climático que “agudiza la pobreza, la migración, el desplazamiento forzado y el conflicto”, advierte el informe.

Por ello, que el PSOE anime a la activación de la Ley no puede hacer olvidar sus insuficiencias y carencias, un texto legal que palidece frente al anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética estatal, que, por otro lado, se queda también corto. El borrador de la Ley andaluza fue confeccionado por el gabinete Garrigues, en lugar de asumirlo la propia Dirección General de Cambio Climático de la entonces Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, con un coste de 49.560 €.

Ecologistas en Acción emplaza a la administración, empresas y ciudadanía a asumir el inaplazable cambio de modelo productivo, exigiendo compromisos reales a los gobernantes y que se comprometan de una vez con el futuro de un planeta libre de amenazas.

“Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro. Si los políticos no hacen nada, haremos que nos oigan. La situación es extrema: la crisis ecológica se ha agudizado en los últimos años, y ya no hay rincón del planeta que sea ajeno a esta urgencia”, detalla el manifiesto de la Juventud x el clima, el fantástico movimiento de la juventud “Fridays for future” (Viernes por el futuro), que sale a la calle en todo el mundo y al que apoya Ecologistas en Acción.