· En el Día Internacional de los Bosques, reclaman una política forestal que prime los incentivos para la gestión de los montes autóctonos, las ayudas a las poblaciones rurales para su conservación y mejora y la recuperación de actividades tradicionales como la ganadería extensiva para la prevención de incendios.

· Lamentan que en la provincia de Huelva los cultivos de eucaliptos y el auge de la agricultura intensiva de regadío sigan ocupando espacios forestales de monte mediterráneo, sustituyendo alcornocales y encinares incluso en los espacios protegidos de la Red Natura 2000.

Ecologistas en Acción demanda para la provincia de Huelva una nueva planificación forestal adaptada a la situación de involución en la que se encuentran las masas de monte mediterráneo onubenses. Es necesario un replanteamiento de los cultivos forestales y agrícolas, puesto que los bosques naturales de monte mediterráneo están en regresión como consecuencia, por una parte, de los incendios forestales y, por otra, debido a la seca.

En esta provincia se han perdido en la última década más de dos millones de encinas y alcornoques por la seca, que parece ser una enfermedad en la que intervienen varios factores y posiblemente está causada por hongos exóticos, pero aún no hay estudios suficientes, no se obtienen resultados para frenarla, o no se ponen al alcance de los numerosos pequeños propietarios de alcornocal de la zona. En particular, en términos como Zalamea la Real, Almonaster la Real, Higuera de la Sierra, Berrocal o Campofrío entre otros, ven casi la totalidad de sus masas forestales afectadas, lo cual conlleva una elevada pérdida de renta que desemboca en un imparable éxodo y el consiguiente despoblamiento rural.

Hoy, 21 de marzo, fecha en la que las Naciones Unidas rinden homenaje cada año a la importancia de todos los tipos de bosques e intenta generar una mayor conciencia al respecto, celebrando el Día Internacional de los Bosques, Ecologistas en Acción reclama un nuevo enfoque en la política forestal. La organización demanda que se establezcan como prioritarios incentivos para la gestión de los montes autóctonos, ayudas a las poblaciones rurales para su conservación y mejora, y que se recuperen actividades tradicionales beneficiosas para la conservación del buen estado del monte, como la ganadería extensiva para la prevención de incendios.

También consideramos especialmente importante un replanteamiento de los cultivos forestales de crecimiento rápido. Lamentamos que en la provincia de Huelva los eucaliptos sigan ocupando espacios forestales, sustituyendo alcornocales y siendo sembrados incluso en espacios protegidos europeos de la Red Natura 2000, como el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, el Paisaje Protegido del Río Tinto y el Corredor Verde del Guadiamar. Hemos denunciado ante la Administración andaluza, sin respuesta, varios casos de nuevas plantaciones de eucalipto en áreas forestales tras cumplirse los turnos de corta permitidos, porque es indignante que estos espacios, que están protegidos precisamente por sus ecosistemas singulares de flora y fauna mediterráneas, se sigan convirtiendo en monocultivos de eucalipto y terrenos para la agricultura industrial intensiva mediante cambios de uso indiscriminados y destrucción de los suelos con aterrazamientos o bancales.