Ecologistas en Acción informado que el 21 de marzo volvió a producirse un nuevo episodio de contaminación atmosférica provocado por la quema incontrolada de paja y parafina en algunas explotaciones agrícolas en la Vega Alta. Un episodio que afectó principalmente a la población de Cieza, que se vio afectada por el humo generado durante varias horas. Humo que, explican, se podía respirar incluso en el interior de las viviendas.

La quema de paja y parafina es una medida empleada por algunos productores ante la bajada de temperaturas, y con la que tratan de contrarrestar la bajada de temperaturas que puede provocar daños en algunos cultivos de variedades tempranas y extratempranas. Una técnica que sin embargo, además de tener una dudosa efectividad, genera importantes problemas de contaminación derivados de la quema masiva de diversos combustibles, entre ellos hidrocarburos como la parafina.

La organización ecologista ha lamentado que se esté incumpliendo una reciente resolución emitida conjuntamente por las Direcciones Generales de Medio Ambiente y Mar Menor, de Salud Pública y Adicciones, de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura, y de Medio Natural, y en la que se advierte de que se trata de una práctica prohibida debido al impacto sobre la calidad del aire en los núcleos de población cercanos a las fincas en las que se realizan esta quemas.

Critican también los ecologistas que se están incumpliendo las recomendaciones de la Dirección General de Salud Pública que señala la necesidad de prohibir estas prácticas por su elevado impacto en la calidad del aire que respiran las poblaciones cercanas.