La semana libre de pesticidas (20-30 de marzo) es un evento internacional al que Ecologistas en Acción de Córdoba se ha sumado. Las actividades han consistido en reparto de folletos en la calle, un taller de hoteles para insectos y la puesta en marcho con entidades relacionadas con patios cordobeses, para promover la instalación de estas estructuras.

La Semana sin Pesticidas es una campaña internacional que se desarrolla del 20 al 30 de marzo de 2019. A nivel estatal Ecologistas en Acción reclama a todas las administraciones competentes y a los diferentes partidos políticos que se comprometan a aprobar un plan para reducir en al menos un 50 % el empleo de pesticidas antes de que finalice la siguiente legislatura, es decir, como máximo en 2023. En Córdoba ciudad se ha promovido dicha iniciativa repartiendo folletos para «Vivir sin pesticidas».

Para resaltar la importancia de unos grandes afectados, los insectos, se ha realizado un taller para construir hoteles-refugio en el Huerto de la Fuensanta. Además Ecologistas en Acción se ha puesto en contacto con distintas personas propietarias o vecinas de patios en Córdoba, así como con las tres principales asociaciones, para ofrecer gratuitamente la instalación hoteles de insectos con un diseño más artístico y específico de la arquitectura de cada patio. De esta forma se pretende ayudar a estas pequeñas criaturas tan beneficiosas así como a divulgar su problemática.

España es el país europeo líder en consumo de pesticidas, con un aumento anual continuado del 5 % desde 2011. Solo en 2016 se vendieron más de 76.000 toneladas de pesticidas en nuestro país, 1,65 kg de pesticidas por persona. El elevado uso de pesticidas explica, al menos en parte, la elevada presencia de estas sustancias en nuestra comida y ríos, como revelan dos estudios recientes de Ecologistas en Acción. En 2015, la mitad de las frutas y hortalizas a la venta en España tenían residuos de algún plaguicida, 38 de los cuales eran sustancias con capacidad de alterar el sistema hormonal. En los ríos también se comprueba la amplia presencia de plaguicidas. Concretamente en 2016, se detectaron 46 plaguicidas en los ríos españoles, de los que 26 son disruptores endocrinos.

Estos datos son especialmente preocupantes si tenemos en cuenta la relación que existe entre los pesticidas, la pérdida de biodiversidad, especialmente de insectos y las afecciones a la salud humana. Una reciente revisión de estudios estima que en los últimos 27 años las poblaciones de insectos voladores se han reducido en un 76 %, lo que representa una pérdida anual del 2,8 % de la biomasa de insectos. La mitad de las especies de insectos están disminuyendo rápidamente y al menos un tercio se encuentran en peligro de extinción. La repercusión de esta pérdida para el medio ambiente es catastrófica, dado que los insectos son imprescindibles para el funcionamiento de los ecosistemas y la producción de los alimentos, al ser responsables de gran parte de la polinización de los cultivos. El 84 % de las plantas cultivadas en Europa y el 78 % de las flores silvestres dependen de los insectos polinizadores. Las razones del declive de los insectos son varias, pero las dos primeras son el cambio del uso del suelo, en particular el debido a los monocultivos industriales, y el elevado empleo de plaguicidas.

Desde Ecologistas en Acción se resalta el binomio inseparable que forman salud y medio ambiente. Sin un entorno sano, limpio de tóxicos, no es posible el pleno desarrollo de los derechos humanos, tales como el derecho a la salud y el derecho a una alimentación de calidad.