• La organización ecologista hará llegar sus propuestas a los diferentes partidos para su consideración.
  • Las personas candidatas a las elecciones europeas tienen una gran oportunidad de demostrar si están comprometidas con los drásticos y necesarios cambios para transitar hacia un horizonte ecosocial.

Durante los últimos cinco años la Unión Europea, al igual que el resto del mundo, ha sido testigo de importantes cambios a nivel planetario. La crisis climática se ha profundizado hasta extremos inédito. Frente a la retórica de la necesidad de transitar hacia otros modelos de sociedad, la acción política ha estado lejos de situarse a la altura.

La evidencia científica nos mostrado que nos hallamos ante cotas nunca alcanzadas de degradación ambiental. Sin embargo, esta realidad no ha servido para revertir las inercias políticas que mantienen un sistema depredador de la vida. El marco regulatorio europeo no ha sido fortalecido de acuerdo a este escenario; al contrario, ha continuado sufriendo los ataques de los lobbies corporativos, que no en pocas ocasiones han logrado sus objetivos.

Afortunadamente la sociedad, con la juventud y las mujeres a la cabeza, está despertando, exigiendo transformaciones estructurales que permitan frenar y revertir la destrucción social y ambiental. Instituciones como el Parlamento Europeo deben tomar buena nota si quieren sentirse legítimamente representantes de la sociedad.

Ecologistas en Acción considera que el Parlamento Europeo debe ser una actor clave en este cambio, no solo haciéndose eco de las demandas sociales sino garantizando la participación democrática, hoy día tan amenazada ante el auge de la extrema derecha. Esta cámara legislativa puede contribuir a activar las palancas necesarias para iniciar sin demora un cambio de paradigma social y deje de privilegiar a una élite.

Algunas de las medidas que el Parlamento Europeo puede y debe acometer con urgencia son:

  • Energía y clima: reducir las emisiones en al menos un 65 % para 2030.
  • Transición energética: acabar con los combustibles fósiles antes de 2040.
  • Transporte: no matricular vehículos de combustión interna más allá de 2028.
  • Agroecología: integrar las políticas agrarias con las directivas de pesticidas y agua.
  • Contaminación química: objetivos de reducción vinculantes para los disruptores endocrinos.
  • Agua: establecer el derecho humano a un agua de calidad.
  • Biodiversidad: estrategia europea para detener la pérdida de biodiversidad antes de 2030.
  • Residuos: prohibición de la obsolescencia programada.
  • Consumo: normativa para conocer la trazabilidad ecosocial de los productos.
  • Mares: alineamiento de los planes de pesca con los objetivos de pesca sostenible.
  • Contaminación electromagnética: rebajar los límites de exposición a los campos electromagnéticos establecidos la recomendación 1999/519/CE.
  • Contaminación lumínica: aprobación de una directiva contra la contaminación lumínica
  • Ecofeminismo: permisos de maternidad y paternidad iguales, intransferibles y pagados al 100 %.
  • Globalización: bloqueo a nuevos tratados comerciales y paralización de los actuales.

Ecologistas en Acción es consciente de que estas propuestas son tan necesarias y urgentes como, en gran medida, ajenas a las prioridades de la mayor parte de los partidos políticos. Pero no por ello se deben ocultar o relegar, porque nuestro futuro depende de que se ponga cuanto antes el mantenimiento de la vida en el centro de la acción política y de que los liderazgos políticos se basen en la justicia social y ambiental y en el bien común. Algo que sí que parece que están entendiendo las generaciones más jóvenes.