Hoy se conocía la noticia de que el Gobierno de Aragón da luz verde al proyecto de Castanesa, una auténtica aberración, es complicado hacerlo peor.

En cuanto al contenido, se autoriza una mega estación de esquí con sus
urbanizaciones asociadas en un paisaje de alta montaña del máximo valor y casi
virgen. Una autorización con numerosas irregularidades legales, la principal la
de trocear el proyecto para ir emitiendo sucesivas declaraciones positivas, algo
expresamente prohibido por la ley y que atenta contra la lógica. O que se
realice sin los preceptivos permisos previos de todas las administraciones
implicadas; el caso más evidente es la Confederación Hidrográfica de Ebro, que
dificilmente puede emitir un informe favorable dado que las captaciones de agua
necesarias anulan la cabecera de varias cuencas fluviales protegidas.

Un buen ejemplo de lo aberrante de esta autorización es la mención a la
población de lagópodo alpino (perdiz nival) presente, especie con el máximo
rango de protección, y que como solución se indica que serán traslocados
(llevados a otro sitio para que dejen de estar presentes). O la indicación de
que, después de ser aprobado, se van a realizar censos de fauna y flora para
ver qué hay presente ¿no debería ser al revés?

En cuanto a las formas, esta aprobación coincide casi al minuto con una reunión
en las Cortes para decidir en qué quedaba la Ley de la Montaña. Ahora ya lo
sabemos, las promesas y trabajos previos son despreciados de un modo casi
cruel. Por no hablar del momento, en plenas vísperas de Navidad, para que pase
lo más desapercibido posible, con navidad y alevosía, aprovechando un tiempo
que debería ser de paz. Es difícil caer más bajo.

Poco se podía esperar de Alfredo Boné, el Consejero de Medio Ambiente,
presidente-fundador de Aramón. Ahora los hechos demuestran que del Gobierno de Aragón con Marcelino Iglesias a la cabeza (promotor de este proyecto de
Castanesa) tampoco.

En todo caso, difícil van a tener sacar adelante este despropósito. Con esta
aprobación se activa la queja que pesa sobre él desde Europa, que pasará a
pedir cuentas y explicaciones y las correspondientes sanciones. Sigue su curso
la demanda que está en los tribunales de justicia. Y, no lo olvidemos, deben de
convencer a la sociedad aragonesa de que en estos tiempos de crisis lo mejor que se puede hacer con nuestros presupuestos es urbanizar las cimas de nuestras montañas.