La contaminación por SO2 (Dióxido de azufre) es un problema emergente en la zona del Valle de Escombreras-Alumbres cuyo futuro es pasar de ser un problema ambiental a convertirse en un problema de salud pública. Durante estos ultimos días hemos asistido a la superaciones del umbral de alerta (500 microgramos/m3, el 16 de octubre) y del umbral de información (125 microgramos/m3, durante tres horas, el 17 de octubre).

Ecologistas en Acción denuncia la pasividad de la Consejería de Presidencia que se limita a reflejar en su web el hecho de la superación de estos umbrales sin abordar el emergente problema de la contaminación atmosférica.

El valor límite diario de protección para la salud de SO2 fijado en la normativa estatal que era de 120 microgramos por metro cúbico [1], que ha sido superado dos veces en los últimos cuatro días, se ha quedado obsoleto y no asegura una adecuada protección para la salud pública. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido, desde hace cuatro años, un valor límite diario de 20 microgramos por metro cúbico, 6 veces menor que la normativa citada [2]. Pues bien además de estas superaciones del umbral de alerta y de información, se producen muy a menudo superaciones de este valor límite de 20 microgramos, recomendado por la Organización Mundial de la Salud. Concretamente, 5 de los 6 últimos días se ha superado el valor recomendado por la OMS.

El dióxido de azufre es un gas incoloro, irritante y tóxico con un característico olor asfixiante, emitido fundamentalmente por determinadas actividades industriales. Es el principal causante de la lluvia ácida ya que en la atmósfera, unido al vapor de agua se transforma en ácido sulfúrico.

La exposición de altas concentraciones por cortos períodos de tiempo puede irritar el tracto respiratorio, causar bronquitis y congestionar los conductos bronquiales de los asmáticos. La exposición crónica al SO2 y a partículas de sulfatos se ha correlacionado con un mayor número de muertes prematuras asociadas a enfermedades pulmonares y cardiovasculares. El efecto irritativo continuado puede causar una disminución de las funciones respiratorias y el desarrollo de enfermedades como la bronquitis. Afecta sobre todo las mucosas, el sistema respiratorio y las funciones pulmonares.

El dióxido de azufre produce la inflamación del sistema respiratorio y provoca tos, secreción mucosa y agravamiento del asma y la bronquitis crónica; asimismo, aumenta la propensión de las personas a contraer infecciones del sistema respiratorio. Los ingresos hospitalarios por cardiopatías y la mortalidad aumentan en los días en que los niveles de SO2 son más elevados. También puede producir irritación ocular y opacamiento de la córnea (queratitis), dificultad para respirar, inflamación de los órganos respiratorios e irritación ocular por formación de ácido sulfuroso sobre las mucosas húmedas; edema pulmonar y bronquitis. El dióxido de azufre también puede producir impactos sobre la avifauna y afecciones sobre la vegetación, como lesiones visibles de las partes aéreas de las plantas por acción directa.

Ecologistas en Acción ha mostrado así mismo su apoyo las movilizaciones vecinales de Alumbres contra la contaminación y demanda actuaciones urgentes de la inspección de las industrias del Valle de Escombreras, que emiten dióxido de azufre a la atmósfera Escombreras así como la depuración de responsabilidades de la empresa o empresas causantes de estos episodios de contaminación. Ecologistas en Acción denuncia también que el proyecto de instalación de una incineradora de residuos tóxicos y peligrosos no es un futuro esperanzador para la mejora de la calidad del aire de la zona de Alumbres-Valle de Escombreras. El posible empeoramiento futuro de la calidad del aire por las emisiones de este contaminante hace urgente el desarrollo de un plan de acción preventivo de control y disminución de la contaminación por SO2.

Notas

[1] Real Decreto 1073/2002 de 18 de octubre, sobre evaluación y gestión de la calidad del aire ambiente en relación con el dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, óxidos de nitrógeno, partículas, plomo, benceno y monóxido de carbono

[2] OMS / WHO: Guías de Calidad del aire de la OMS relativas al material particulado, el ozono, el dióxido de nitrógeno y el dióxido de azufre. Actualización mundial 2005. Resumen de evaluación de los riesgos: http://whqlibdoc.who.int/hq/2006/WHO_SDE_PHE_OEH_06.02_spa.pdf
OMS / WHO: Calidad del aire y salud. Nota descriptiva N°313.Revisada en agosto de 2008: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs313/es/index.html