Ecologistas en Acción ha denunciado el hallazgo de un ejemplar de águila azor perdicera muerto en una torre de alta tensión en la Sierra de la Carrodilla (TM de Estada)

Los hechos han ocurrido en una línea que se encuentra dentro del área del ámbito de protección de quebrantahuesos, en una zona crítica para la especie y también en zona afectada por el RD 1432/2008 de Tendidos Eléctricos, que tiene por objeto establecer normas de carácter técnico de aplicación a las líneas eléctricas aéreas de alta tensión con conductores desnudos situadas en las zonas de protección de especies de la avifauna sensibles, como es el caso.

La línea donde se ha encontrado el ejemplar es de aisladores rígidos, las del tipo que producen mayor mortandad de aves grandes por electrocución y en las inmediaciones de la torre se han encontrado plumas de otros ejemplares, que por su longitud son de diversas especies de rapaces, con distintos estatus de protección.

El real decreto de Tendidos eléctricos también se aplica a las líneas eléctricas aéreas de alta tensión con conductores desnudos existentes a su entrada en vigor, ubicadas en zonas de protección, siendo obligatorias las medidas de protección contra la electrocución y voluntarias las medidas de protección contra la colisión por lo que la línea debería haber sido objeto de medidas de corrección y más concretamente como indica el artículo 7 de la mencionada norma, se deben evitar los aisladores en posición rígida, debiéndose cambiar a aisladores suspendidos.

En la denuncia Ecologistas en Acción argumenta que los hechos podrían ser constitutivos de delito tipificado en el artículo 334 del código penal (Delito ecológico relativo a la protección de la flora y la fauna) pues no se realizaron las modificaciones en la línea, que eran obligatorias y que habrían evitado la electrocución de la especie catalogada como en peligro de extinción.

Por otro lado Ecologistas en Acción solicita al Fiscal de Medio Ambiente de la Audiencia Provincial de Huesca que abra una investigación que aclare la autoría de los hechos y depure las responsabilidades penales si las hubiera.

Ecologistas en Acción critica que cuatro años después de entrar en vigor la legislación sobre tendidos eléctricos no se haya modificado una línea que discurre por zona crítica de quebrantahuesos, siendo ,según el real decreto de Tendidos Eléctricos, competencia del Gobierno de Aragón haber señalado que esta línea no se ajustaba a la prescripciones técnicas contra electrocución.

Por otro lado diversos colectivos conservacionistas y partidos políticos llevaban tiempo reclamando al Gobierno de Aragón para que se protegiera de forma efectiva la pareja de águila-azor perdicera que nidifica en la Sierra de la Carrodilla, aplicándole el Plan de Recuperación de la especie y delimitando un área crítica para la misma que igualmente debería haber supuesto la modificación de la línea. Las medidas de protección para este ejemplar han llegado tarde y de seguir con la tendencia, la especie más amenazada de rapaz de Aragón acabará por desaparecer, por lo que Ecologistas en Acción exige que se adopten medidas más rigurosas para la protección de la especie, como la mayor vigilancia de las escasas parejas que todavía nidifican en Aragón y la adopción de medidas de corrección de todas las líneas eléctricas que se hallen en el área de campeo de las parejas existentes . Si es necesario, Ecologistas en Acción recabará apoyos para llevar el tema a la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo.

Una vez se sepa el propietario de la línea causante de la muerte de este ejemplar se reclamará que de forma inmediata se proceda a modificar la línea existente, pues se corre el riesgo de que se produzca la electrocución de los otros ejemplares de águila-azor perdicera existentes en la zona o de algún ejemplar de quebrantahuesos que, al ser área critica de la especie, también frecuenta la zona.

Los accidentes en líneas eléctricas, tanto de colisión como de electrocución son la principal causa de mortandad del águila-azor perdicera como indica el Plan de Recuperación del águila-azor perdicera en Aragón (hasta 6000 ejemplares muertos en la década de los 90, según algunos estudios). Este Plan y el decreto 326/2011 por el que se establece un régimen de protección para esta especie y recoge el Plan de Recuperación, catalogan a la misma en peligro de extinción en todo el territorio aragonés “debido al riesgo objetivo de extinción de la especie en un futuro inmediato si los factores adversos que actúan sobre ella no son corregidos”. Según el mismo decreto la subpoblación pirenaica aragonesa ha sufrido una regresión del 70% y este año era la única pareja que había criado en nuestra provincia.