El ministro Arias Cañete llega a la cumbre del clima de Doha con los deberes sin hacer

“España va a cumplir con Kioto” es el anuncio que el ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha subrayado antes de su llegada a la cumbre del clima de Doha. Una promesa engañosa, puesto que no se han reducido las emisiones de gases contaminantes al ritmo que marca el protocolo. El Gobierno aplica falsas y peligrosas soluciones, como la compra de “aire caliente” a Polonia, según denuncia Ecologistas en Acción.

En el año 2010 las emisiones totales subieron un 22,8 % con respecto a 1990, el año base establecido por el Protocolo de Kioto. Los primeros cálculos apuntan a un aumento todavía mayor en 2011, del 22,9 %. Esto supone que durante el primer periodo de Kioto, el Estado español alcanzó una subida del 27,88 % frente al 15 % permitido en el protocolo.

Hay un incumplimiento real que el Gobierno español trata de subsanar con un cumplimiento técnico y engañoso a través de la compra de emisiones, como ya ocurrió en la legislatura anterior. Con el presupuesto de 2012 se han adquirido 40,75 millones de euros de “aire caliente”, mediante compra bilateral con Polonia. Y en el presupuesto de 2013 está previsto gastar otros 46 millones de euros.

El Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea no es una solución a la crisis climática. Permite que las compañías contaminantes continúen registrando beneficios con una sobreasignación de permisos gratuitos a empresas a costa del erario público (más de 770 millones en el caso del Estado español durante la anterior legislatura). Retrasa la transición a energías limpias, manteniendo un modelo de combustibles fósiles altamente contaminante. Y no contribuye al desarrollo sostenible de los países del Sur, sino todo lo contrario.

El mercado de carbono no está funcionando, como denuncian Ecologistas en Acción y otras organizaciones, y facilita que se hagan cálculos engañosos que en nada benefician a la lucha contra el cambio climático. La posibilidad de que este mecanismo fracasado se extienda al segundo periodo del Protocolo de Kioto, tal y como exigen algunos países en la cumbre de Doha, es una arriesgada huida hacia delante.

“En lugar de asumir su responsabilidad y poner en marcha políticas de justicia climática, los políticos han dejado el principal instrumento de lucha contra el cambio climático en manos de los mercados financieros, que quieren convertir la crisis climática en un negocio”, apunta Ecologistas en Acción.

Por ello Ecologistas en Acción, junto con otras ONG, tales como Attac Francia, Carbon Trade Watch, Corporate Europe Observatory, Counter Balance, FERN, Re:Common, exigen la abolición el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE para el segundo periodo de compromiso del Protocolo de Kioto, así como la exclusión de todas las falsas soluciones y políticas basadas en el mercado.

Es necesario emprender un cambio del modelo energético. La Agencia Internacional de la Energía advirtió que 2/3 partes de las reservas probadas de combustibles fósiles deben permanecer en el suelo con el fin de evitar un aumento de la temperatura global de más de 2 ºC. Para ello se requiere voluntad política, no un mecanismo de mercado.