De nuevo salta a primera página el problema energético debido al consumo elevado de electricidad como consecuencia de las altas temperaturas.

En lo que va de año la máxima demanda de potencia en la península ha sido algo superior a 43.000 megavatios el 27 de enero. Ese día el sistema energético tuvo suficiente capacidad para responder a la fuerte demanda, a pesar de las averías de centrales nucleares y de la parada de varias centrales de gas por falta de suministro; sin embargo funcionaron a pleno rendimiento los parques eólicos.

Este verano la demanda ha marcado un nuevo récord el 21 de junio. Ahora bien, en época estival, con una demanda de 37.870 megavatios, que puede verse superado a lo largo de los meses de julio y agosto. En esta ocasión se han dado varias circunstancias no habituales, como la parada de centrales nucleares, la falta de aire para mover los aerogeneradores, la escasez de agua para producción hidroeléctrica y la huelga de trabajadores en Francia. El sistema eléctrico ha funcionada con la interrupción del suministro eléctrico durante tres a empresas que tienen un acuerdo para ello, por el que pagan el kilovatio durante todo el año más barato.

La complejidad del sistema eléctrico obliga a desplegar un conjunto de medidas en previsión de situaciones fuera de lo normal. El corte selectivo del suministro a algunas empresas es una de ellas. Durante este año sólo se produjo otra vez debido a problemas de suministro de gas.

Las Comunidades que pueden tener mayores problemas de suministro eléctrico son Andalucía, Murcia y Cataluña según Red Eléctrica. Cantabria, a pesar del dibujo catastrofista de los partidarios de la instalación de centrales térmicas, no se encuentra entre las Comunidades donde se prevean problemas de suministro eléctrico para este verano.

Hace dos días el portavoz de la patronal del sector eléctrico ha manifestado que no hay problemas por falta de potencia instalada en España y que la situación es coyuntural.

Por otra parte, saludamos las declaraciones del Ministro Montilla en las que señalaba que “reducir el consumo de energía no supone disminuir el bienestar social, sino todo lo contrario, porque el ahorro energético aumentará nuestra competitividad y mejorará nuestra calidad de vida”.

Estas declaraciones las realizó en un Foro sobre Energía en el que también comunicó la próxima aprobación por parte del Gobierno de un Plan de Eficiencia Energética para 2005-2007. Ahora que se está elaborando el Plan Energético Regional es un buen momento para que el Gobierno de Cantabria articule, entre otras propuestas, un Plan de Ahorro y Eficiencia Energética que favorezca la reducción del consumo eléctrico en todos los ámbitos.

Hay que tomar medidas para romper la actual espiral que nos está llevando al aumento de las temperaturas por el efecto invernadero que a su vez dispara el gasto eléctrico con el uso de electrodomésticos para disminuir las temperaturas que se hacen insoportables desde hace unos años durante el verano.