La Audiencia de Barcelona archiva el caso CaixaBank contra 8 activistas de Ecologistas en Acción para los que se pedían hasta 8 meses de cárcel. El fallo contrarrestra la estrategia de criminalización de la protesta social en un proceso en el que la organización ecologista ha recibido la solidaridad de más de 200 organizaciones y de cerca de 6.000 personas en solo dos semanas.

En diciembre de 2011 miembros y simpatizantes de Ecologistas en Acción, desplegaron tres pancartas en la sede central de CaixaBank en Barcelona con los textos “La Caixa arrasa el planeta”, “Justicia social i ambiental” y “Allibera’t de la banca”. Ocho de los participantes fueron identificados y la fiscalía pidió para ellos nada menos que ocho meses de cárcel por el supuesto delito de “allanamiento de establecimiento abierto al público”.

El caso pasó a la Audiencia Provincial de Barcelona, que ha decidido estimar el recurso presentado por Ecologistas en Acción. El tribunal ha determinado el sobreseimiento provisional de las actuaciones. No habrá juicio ni los activistas deberán cumplir ninguna condena.

Ecologistas en Acción considera que se trata de un éxito, que prueba la desproporción con la que se persigue la protesta social y las acciones directas no violentas. También demuestra la necesidad de una estrategia legal efectiva y de la movilización ciudadana para contrarrestar la represión.

Y es que un total de 266 organizaciones firmaron un manifiesto en el que se pedía que la causa se archivara, exactamente lo que ha ocurrido finalmente. Algunos de esos grupos incluso llevaron la exigencia a la reciente junta de accionistas de CaixaBank. Y cerca de 6.000 personas se sumaron, en apenas dos semanas, a la ciberacción lanzada en apoyo de los activistas. Ecologistas en Acción agradece profundamente el decisivo apoyo y la solidaridad.

A lo largo de todo el proceso, Ecologistas en Acción ha defendido la legitimidad de la desobediencia civil y se ha reafirmado en las acusaciones contra CaixaBank en diversas acciones y declaraciones ante el juez. Y ha subrayado la desproporción de las actuaciones del banco y la fiscalía.

Todo ello ha tenido como resultado una mayor visibilidad de las denuncias sobre las actividades de CaixaBank: su corresponsabilidad en la destrucción del patrimonio natural y en el encarecimiento de la vivienda durante los años del pelotazo urbanístico, su recepción de generosas ayudas públicas para su expansión al tiempo que acomete una reducción de plantilla de alrededor del 10%, su evasión de impuestos haciendo uso de paraísos fiscales, su responsabilidad en las actividades destructoras de Repsol (cambio climático, destrucción de la biodiversidad, desplazamiento de pueblos indígenas…), Gas Natural – Fenosa (encarecimiento del servicio de la luz privatizado, recortes a las renovables…) o Agbar (privatización del agua…).

Ecologistas en Acción quiere mostrar este ejemplo justo ahora que empieza un mayo caliente de movilizaciones para animar a todo el mundo a salir a la calle porque sí se puede resistir frente a la represión.

La demanda contra 8 activistas por denunciar a CaixaBank llega a su junta de accionistas

26 de abril de 2013

Ayer se celebró la Junta General de Accionistas de CaixaBank. Uno de los temas que se coló en la agenda fue la demanda que ha interpuesto el banco contra 8 activistas de Ecologistas en Acción por denunciar las actividades de la entidad con una acción directa no violenta.

La Campaña CaixaBank sin Armas, impulsada por el Centro de Estudios por la Paz JM Delàs, el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) y SETEM, con el apoyo de Ecologistas en Acción, han participado una vez más en la Junta General de Accionistas de CaixaBank. La delegación de más de 40.000 acciones ha dado voz a los miembros de la campaña delante de los responsables y accionistas de esta entidad bancaria, que han denunciado las inversiones de CaixaBank en armas, y entre otras cuestiones la causa abierta contra 8 miembros de Ecologistas en Acción.

A este último punto la respuesta de Joan Maria Nin (consejero delegado de CaixaBank) fue dura, sosteniendo la acusación judicial contra los activistas. Isidre Fainé (presidente de CaixaBank) también respondió, alegando que desconocía el tema. Para Ecologistas en Acción esto muestra el cariz antidemocrático de la dirección del banco que, ante la denuncia de hechos probados, su respuesta es con acusaciones judiciales totalmente desproporcionadas.

Coincidiendo con la Junta de Accionistas, Ecologistas en Acción ha lanzado una ciberacción con el objeto de que CaixaBank y la Fiscalía de Barcelona retiren las demandas contra 8 activistas de Ecologistas en Acción que en 2011 desplegaron tres pancartas en la sede central de CaixaBank junto a otros 300 miembros de la organización.

La acción denunció los impactos de la actividad inmobiliaria del banco, así como de las empresas en las que tiene una parte sustantiva del capital, como Repsol, Gas Natural–Unión Fenosa o Agbar. También señaló el trato de favor que está recibiendo el banco en su expansión con ayudas públicas, mientras recorta su plantilla y evade impuestos a través de paraísos fiscales. En un solo día, la ciberacción fue firmada por más de 2.500 personas.

17 de febrero de 2013

Ocho miembros de Ecologistas en Acción se enfrentan a penas de ocho meses de prisión por una acción no violenta en la sede de Caixabank en Barcelona. 200 organizaciones, partidos políticos, sindicatos y redes han firmado un manifiesto en apoyo de los imputados en el que se pide el archivo de la causa.

En diciembre de 2011 más de 300 miembros y simpatizantes de Ecologistas en Acción, desplegaron tres pancartas en la sede central de CaixaBank en Barcelona con los textos “La Caixa arrasa el planeta”, “Justicia social i ambiental” y “Allibera’t de la banca”. Ocho de los participantes fueron identificados por desplegar las pancartas. Se les acusa ahora de “allanamiento de establecimiento abierto al público”, un delito tipificado en el código penal. Un tipo, que según la defensa, no debería aplicarse en este caso, puesto que no se llegó a entrar en la sede del banco y, por tanto, no se atentó contra la llamada intimidad de la empresa.

No sólo se les acusa, sino que la fiscalía pide para ellos penas considerablemente altas: ocho meses de cárcel y ocho meses de multa a razón de diez euros diarios. La decisión está ahora en manos de la Audiencia Provincial, que deberá decidir pronto si admite el recurso presentado por Ecologistas en Acción o continúa el juicio.

Ante la gravedad de de la situación, dos centenares de organizaciones de todo el Estado se han sumado a un manifiesto pidiendo el archivo de la causa. Figuran en la lista de firmantes sindicatos como CCOO, UGT o CGT, partidos como Izquierda Unida o Chunta Aragonesista, grupos ecologistas como Greenpeace o Amigos de la Tierra, movimientos sociales como varias asambleas del 15M, ATTAC o Baladre.

En el manifiesto se resalta que la acción denunció hechos contrastables. “El primero tenía que ver con la denuncia de la enorme acumulación de poder político y económico en el sector bancario”, subraya. El segundo “partió de la evidencia de que CaixaBank controla parte de las acciones de empresas españolas transnacionales de enorme relevancia en los sectores energético, del agua y de las infraestructuras. Hablamos de empresas con políticas ambientales y sociales muy agresivas, tanto en nuestro país como en otros países del Sur: Agbar, Repsol, Gas Natural – Fenosa o Abertis”. Y “la tercera línea de denuncia tuvo que ver con la apuesta de CaixaBank, antes La Caixa, por la especulación urbanística”.

“Es cierto que Ecologistas en Acción podía haber escogido otro medio para comunicar sus críticas a la entidad. Probablemente hubiera sido más efectivo que hubiese pagado anuncios en los medios de comunicación de masas, como hace CaixaBank. Sin embargo es obvio que Ecologistas en Acción, ni ningún otro movimiento social, tiene la capacidad económica para hacerlo”, apunta el manifiesto.

De este modo, las organizaciones firmantes no solo consideran legítima esta acción de desobediencia civil no violenta, sino que se suman a las reivindicaciones que la motivaron.