El grupo de presión protaurino intenta frenar el aumento del rechazo y desinterés de la sociedad.

Chesús Ferrer, Área de Conservación de la Naturaleza de Ecologistas en Acción. Revista El Ecologista nº 77.

En los últimos años se han desarrollado múltiples iniciativas en diferentes territorios para erradicar las corridas de toros en el Estado español. En paralelo, el sector taurino y algunos sectores políticos intentan, con cualquier pretexto, seguir inyectando dinero para mantener a flote una actividad aberrante que cada vez cuenta con menor apoyo social.

Estamos asistiendo a los últimos intentos del lobby taurino para evitar la extinción natural de un espectáculo anacrónico y aberrante, la denominada fiesta taurina.

El 1 de enero de 2012 entraba en vigor la prohibición de las corridas de toros en Cataluña (uniéndose a la ya existente en Canarias), decretada por su parlamento tras aprobar una Iniciativa Legislativa Popular que fue avalada con un importante respaldo social. Este hecho, de gran importancia, despertó al sector económico taurino (toreros, ganaderos y empresarios taurinos), que veía peligrar esta actividad, basada en algo tan poco ético como torturar y matar animales por diversión. Este sector cuenta con la ayuda inestimable y activa del Partido Popular, que defiende su mantenimiento como símbolo de identidad del pueblo español. Pero nada más lejos de la realidad.

Frente taurino

En las comunidades autónomas, diputaciones y ayuntamientos importantes, gobernados por este partido, están proliferando la aprobación de resoluciones que declaran los festejos taurinos como Bienes de Interés Cultural (BIC), así como peticiones de que sean considerados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. En algunos casos, como en el Parlamento murciano, se han llegado a aprobar las dos fórmulas. A esto se une la creación de consejos territoriales asesores en asuntos taurinos (incluido el rescate del estatal después de 14 años de inactividad), convocatorias anuales de premios taurinos y un mayor apoyo público de los responsables políticos.

Este impulso a una actividad que agoniza fue iniciado en su momento el PSOE, que traspasó las competencias en este tema del Ministerio de Interior al de Cultura. Este cambio competencia permitió una mayor visibilidad y la creación de grupos de trabajo al servicio del mundo taurino. Tal y como los responsables políticos reconocieron en su momento, se aspiraba a ampliar el blindaje legal de la actividad y una mayor dotación de ayudas económicas.

En el momento actual, toda la parafernalia desplegada por el PP y, en menor medida el mundo empresarial taurino, tiene varios frentes abiertos. Por un lado el Tribunal Constitucional debe decidir sobre el recurso de inconstitucionalidad que presentó este partido contra la resolución del Parlamento de Cataluña que prohibía las corridas; por otro, se está tramitando en el congreso de los diputados la ILP que pretende declararlas como Bien de Interés Cultural. Todo esto sin olvidar la elaboración desde el Ministerio de Cultura de un plan nacional de fomento y protección de la tauromaquia, para lo cual se ha creado una comisión de expertos que ya ha lanzado varias propuestas como la aprobación de una ley taurina.

El debate está servido

El empeño en evitar la desaparición de la fiesta en respuesta a la multitud de iniciativas en sentido contrario que cada vez cuentan con un mayor apoyo social, provoca que nos encontremos en un momento de gran actividad en la calle, en las redes, en los medios, en los parlamentos y también en los tribunales. El hecho que el Tribunal Constitucional francés haya considerado legal el mantenimiento de las corridas de toros en aquellas localidades francesas donde se venía haciendo de manera “tradicional” ha sido muy importante para el sector taurino. El lobby taurino también acogió con cierta satisfacción el anuncio de la vuelta de las retrasmisiones a Televisión Española, aunque en la práctica, salvo la retrasmisión de una única corrida en 2012, parece que solo se trata de eso, de un anuncio.

El debate en las redes sociales ha llegado a la intervención de los gestores de los principales soportes como Youtube y Facebook. El primero ha comenzado a retirar aquellos vídeos, tras las denuncias de los usuarios, en los que se observe maltrato al animal. Igualmente, Facebook ha dado algún paso como el cierre de la página de “toros para niños” por considerar su contenido peligroso, aunque finalmente ha dado marcha atrás, con el pretexto de que se había tratado de un error.

El número de iniciativas antitaurinas aumenta de forma exponencial. Crece el total de ciudades en las que se ponen trabas, como el caso de San Sebastián y el de comunidades en las que se desarrollan iniciativas importantes, como la presentada en el parlamento gallego para seguir los pasos de Cataluña y Canarias. Fuera de la Península se ha recogido con gran satisfacción la prohibición de estos festejos en Sonora, lo que ha abierto la puerta a otros estados mexicanos, como el de Tabasco, que le podría seguir.

Ayudas públicas

Es evidente que todo el esfuerzo protaurino va orientado a aumentar el dinero público destinado a esta práctica, que supone el único asidero que le queda a las corridas de toros, para retrasar la desaparición a la que va abocada. Aunque el dinero invertido en la organización de estos festejos varía enormemente según el nivel de la plaza, de la ganadería y de los toreros (este por ejemplo puede variar entre treinta mil y medio millón de euros por torero y tarde), es reconocido por el mundo taurino que, aunque se llenaran las plazas, no es una actividad que se autosostenga económicamente.

Además esta inversión supone un claro contrasentido político. Se aumentan las partidas destinadas a una actividad que tienen un rechazo social cada vez mayor, mientras que se recortan drásticamente las destinadas al mantenimiento de servicios públicos y al medio ambiente. Por este motivo, las administraciones se cuidan mucho de que estas partidas no tenga la necesaria transparencia. Tratan de que pasen lo más desapercibidas posible.

En 2007, la fundación Altarriba daba una cifra mínima de 564 millones de euros anuales de aportación de dinero público de las administraciones españolas (47 € por familia) [1], tras sumar varias partidas públicas destinadas a los festejos taurinos (de publicidad, ayuda directa, adquisición de entradas, derechos de televisiones públicas, etc.).

Se trata, sin duda, de una cifra muy por debajo de la real. Tanto por el mayor impulso actual desde algunas administraciones, como porque no recogía partidas importantes como las ayudas directas a los ganaderos de reses bravas, escuelas taurinas, construcción y mantenimiento de plazas de toros, entre otras, donde intervienen tanto las administraciones españolas como la Unión Europea.

En un reciente informe [2], la coalición “ERC/Catalunya Sí” cifra en 129,6 millones de euros, como mínimo, lo que llega al sector taurino a través de las ayudas de la Política Agraria Comunitaria. A estas partidas de la PAC habría que añadir las de los fondos PRODER (Programa de Desarrollo y Diversificación de Zonas Rurales) destinados a las reformas de plazas de toros y los del LEADER+, entre otros, destinados, por ejemplo, para la infraestructura turística o cultural relacionada con la fiesta taurina, como centros de interpretación. Sin olvidar ayudas puntuales como los 26 millones de euros de la UE recibidos por miembros de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UTCL) por compensación de pérdidas en las explotaciones en 2009.

A la vista de estos datos, se desmonta también el argumento, muy utilizado por el sector taurino, del impacto económico positivo de estos festejos.

La fiesta se muere

Pero a pesar de todo este impulso, la realidad evidente es que la fiesta se muere. Los datos no dejan lugar a dudas. Las estadísticas publicadas por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte [3], reflejan un descenso del 38% en la celebración de festejos taurinos entre 2007 y 2011. En el período interanual (2010-2011) los considerados como festejos taurinos estrella (corridas de toros, rejoneo y novilladas con picadores) tuvieron un descenso conjunto del 14% y acumulan un descenso del 46 % desde 2007 al 2011. Según Ecologistas en Acción, partiendo de diversas estadísticas propiciadas por entidades taurinas, en el último año se ha producido otro descenso del 15% respecto al 2011, lo que representa, un descenso del 2007 al 2012 de un 54%.

Otro dato aclaratorio, también recogido por Ecologistas en Acción, es que entre estos mismos años (2007-2012) el número de localidades del Estado español donde se celebran corridas de toros (incluidas las novilladas y el rejoneo) han pasado de 902 a 433, lo que representa un descenso del 52%.

La encuesta de hábitos y prácticas culturales, estadística oficial elaborada con periodicidad cuatrienal por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, refleja un descenso importante en los asistentes a este tipo de espectáculos, pasando del 9,8% de la población en el periodo 2006-2007 al 8,5% del período 2010-2011. Es necesario tener en cuenta que la encuesta recoge la asistencia a cualquier festejo taurino, por lo que si existieran datos oficiales diferenciados entre los espectáculos sin lidia (encierros, suelta de vaquillas), el número de asistencia a los festejos con lidia sería, sin duda, mucho menor de esa cifra.

Estos festejos suponen un acto bárbaro, anacrónico. En cualquier sociedad avanzada que valore y respete cualquier forma de vida debe desaparecer la tortura y violencia hasta la muerte del animal para diversión, regocijo y negocio de unos pocos.

Todo apunta a que se camina hacia ello pero los más de 6.000 toros asesinados en las plazas del estado en 2012, más los 700 [4] que se lidian a puerta cerrada, es una cifra lo suficientemente alta, como para que haya que seguir trabajando para acelerar ese final.

Notas

[1] Las fiestas taurinas nos cuestan 564 millones al año de subvención. http://www.20minutos.es/noticia/276608/0/fiestas/taurinas/millones/

[2] Toros i impostor. Subvencions de l'Estat Espanyol i la UE per a la Tauromàquia i Criança del Toro. Coalició ERC / Catalunya Sí. Alfred Bosch, portaveu. Gener 2013

[3] Síntesis de resultados. Estadística de asuntos taurinos (2007 – 2011) Subdirección General de Estadística y Estudios. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Noviembre 2012

[4] Memoria 2012. Unión de Criadores de Toros de Lidia. http://www.toroslidia.com/memoria-uctl-2012/