La compañía Noruega SeaBird Exploration Pc ha iniciado sondeos sísmicos exploratorios en aguas del Sáhara Occidental cercanas a Canarias, a instancias de la agencia marroquí de petróleo ONHYM. También la multinacional Kosmos Energy espera iniciar perforaciones petroleras en el Bloque de alta mar de Bojador, a unos 200 km de las Islas, para lo que ya ha dispuesto su buque Atwood Achiever en el Puerto de Las Palmas. La federación ecologista canaria y la ONG noruega Western Sahara Resource Watch (WSRW) muestran su preocupación sobre lo que consideran una clara violación de la legislación internacional por parte del gobierno de Marruecos. Por otra parte Ben Magec – Ecologistas en Acción alerta de las consecuencias negativas para el frágil ecosistema marino de la zona y su impacto sobre los recursos pesqueros y la fauna amenazada: “como se ha manifestado de manera reiterada para el caso de los trabajos de Repsol en Canarias, tanto las campañas prospectivas vinculadas a la búsqueda de petróleo como las posteriores actividades de extracción amenazan un espacio de una elevada riqueza biológica y unos mermados recursos pesqueros, de los cuales no solo dependen especies protegidas por convenios internacionales como los cetáceos, sino los propios seres humanos”.

“Por un lado existen estudios científicos que han demostrado que en la fase sísmica, como la que actualmente realiza la compañía Noruega SeaBird Exploration en aguas saharauis, los fuertes impulsos sonoros liberados por los cañones de aire comprimido producen tanto daños fisiológicos irreversibles en los mamíferos marinos, tortugas o calamares gigantes, como una reducción importante de capturas de peces de distintas espacies en las áreas cercanas a donde se realizan esas actividades sísmicas”, afirman.

“Por otro lado en la etapa posterior de búsqueda y perforación de los pozos, fase en la que se encuentra actualmente la multinacional Repsol frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote, y que pretende iniciar en breve Kosmos en el Sahara, se inyecta una la mezcla minerales y productos químicos que con posterioridad es arrojada directamente al mar mezclada con las arcillas procedentes del subsuelo, produciendo efectos devastadores en un radio de 500 metros en torno a la perforación, además de que puede dar lugar a un derrame de crudo provocado por lo que se conoce como blowout.

Ecologistas en Acción muestra su enorme preocupación e insta al Gobierno de Canarias a tomar todas las medidas necesarias para impedir este peligro que se cierne sobre el archipiélago y esta vulneración del derecho internacional y los derechos humanos.