El mapa quiere visibilizar y da voz a los territorios afectados por presentes y futuras infraestructuras energéticas, y quiere dar respuesta a los Proyectos de Interés Común (PCI en el mapa) y al Plan Juncker, dos grandes planes que recibirán apoyo de dinero público del BEI, del BERD y del fondo CEF, y que accelerarán los trámites administrativos necesarios para la ejecución de los proyectos.

Esta nueva ofensiva europea pretende redefinir y privatizar el significado del interés común, ignorando la opinión de los afectados directos en los territorios, y los afectados indirectos, aquellos que tienen una visión crítica del futuro que la UE está promoviendo en materia energética.

Ekologistak Martxan ha participado en este mapa colaborativo realizado entre varias organizaciones y coordinado por el Observatorio de la Deuda en la Globalización. Se enmarca en la actividad “Tomando el tren del desarrollo” que se realiza en coordinación con otras entidades europeas con el objetivo de aportar una visió crítica en el año europeo del desarrollo.

Política energética europea

La política de seguridad energética de la UE y su reciente nuevo impulso, buscan tanto interna como externamente, el desarrollo de numerosas infraestructuras cob grandes impactos a diferentes niveles: ambiental, político, económico-financiero y cultural. Mega-infraestructuras proyectadas como los gaseoductos GALSI (Argelia-Italia), Caspio-Europa (Azerbayán-Italia) y el MIDCAT (España-Francia) o la interconexión eléctrica entre Noruega e Inglaterra y las MAT del Pirineo; movilizarán en los próximos años grandes cantidades de capital. El análisis realizado por el ODG, como parte de una red europea de organizaciones críticas con el desarrollo de los planes de la UE, intenta poner encima de la mesa intereses que no forman parte de los discursos oficiales de la Unión: objetivos geopolíticos y financieros.

Tanto el afán por establecer e intensificar relaciones energéticas con el Norte de África y el Caucaso, para debilitar la posición hegemónica de Rusia en el suministro de carbón, petróleo y particularmente gas a la Unión, como el objetivo de crear el mercado único de gas y electricidad con la consecuente entrada de la lógica financiera, tienen efectos negativos en las poblaciones en forma de impactos ambientales y pérdida de soberania. Una parte crucial de la estrategia de la Unión Energética son los proyectos transfronterizos recogidos en su mayoría en el listado de 248 proyectos de interés común (Projects of Common Interest – PCI).

Esta lista ampliable de proyectos recibirá ayudas financieras del fondo Connecting Europe Facilities y se beneficiará de la “simplificación” y acceleración de trámites administrativos. Además, el Plan Juncker lanzado recientemente pretende mobilizar 315.000 millones de €, principalmente en infraestructuras, que puede acabar repercutiendo en la proliferación de nuevos proyectos transfronterizos.

Los proyectos energéticos transfronterizos

MIDCAT-1
Primer tramo del gaseoducto MIDC de interconexión entre la Península Ibérica y Francia. Fue construido en 2012. Las organizaciones locales denunciaron su mala planificación y el alto grado de improvisación de las obras. El plan de revegetación de las áreas afectadas por el paso del gaseoducto no ha tenido ningún mantenimiento. Las poblaciones afectadas se enteraron por el diario.

MAT-GIRONA
Línea de 400kV que conecta Sentmenat con las redes francesas en tres tramos diferenciados. La infraestructura fue muy polémica desde sus inicios (2007) con una fuerte resistencia de diferentes colectivos locales reunidos en la Plataforma No a la MAT. Los argumentos a favor de la MAT eran que la energía era necesaria para Girona, que favorecería el desarrollo de la zona y que mejoraría la seguridad energética previniendo cortes de suministro. Con el tiempo estos argumentos se han demostrado falsos. La MAT es un proyecto interés común de la Unión Europea.

MIDC-2
2º tramo del gaseoducto MIDC de interconexión entre la Península Ibérica y Francia. Aún está por decidir su trazado. Es una infraestructura de tráfico que quiere aumentar la capacidad de intercambio de gas entre el Norte de África y Europa para disminuir la dependencia rusa. Por este mismo territorio pasa la MAT y el TAV. El MIDC es un proyecto interés común de la Unión Europea.

Línea MAT Aragón-Cazaril
Línea de Muy Alta Tensión (MAT) proyectada en los años 90 que acabó con la paralización del proyecto por la renuncia del gobierno francés. REE fue indemnizada con 300.000 millones de pesetas (1.8 mil millones de €) pero, hasta el momento, las más de 100 torres que fueron instaladas aun no han sido desmanteladas. Por este motivo, han aparecido diferentes proyectos intentando utilizarlas derivando en un largo conflicto latente para las poblaciones afectadas.

Línea MAT Sabiñánigo-Marsillon
Nuevo proyecto de línea de muy alta tensión de interconexión con Francia. Las organizaciones locales se enteraron por los medios de comunicación pero aun hay pocos datos sobre el proyecto. La línea formará parte del Plan Juncker para facilitar su financiación.

Línea Itsaso-Dicastillo-Tafalla 400 kV
La línea proyectada quiere conectar Itsaso a Discastillo pasando por Tafalla intentando conectar la existente que va hasta Castejón, con 3 centrales de ciclo combinado que están prácticamente paradas. 173 alcaldes de Ayuntamientos y concejos potencialmente afectados solicitaron la paralización de la tramitación del proyecto y 247 cargos y grupos sociales (uno para cada torre) presentaron el “manifiesto para una vía democrática que respete la voluntad popular. Plataforma Autopista Elektrikorik Ez

Línea MAT submarina Vizcaya-Gascuña
Nuevo proyecto que cruzará el Golfo de Vizcaya con un cable submarino de 320 o 500kv de corriente continua con 360km de longitud. El proyecto es un proyecto de interés común para la UE y tendrá un apoyo de 3.250.000€ de fondos públicos

Gaseoducto Euskadour:euskadour
La construcción del Euskadour finalizó en 2010 con un coste de 180 millones de euros. Tiene 28 km y una capacidad de 500 millones m3 de gas al año. Une la planta del Bahia Bizkaia (Bilbo) y Lussagnet (Las Landas, Norte de Pau, Francia). Mucho del gas utilizado por la planta Bahia de Bizkaia viene de Nigeria ocasionando grandes impactos sociales y políticos.