La designación de un tercer consejero del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) próximo al PP por parte del Consejo de Ministros del día 16-X-2015, frenada previamente por la Comisión de Industria, acaba con las esperanzas de renovación del organismo. Ecologistas en Acción pide que paren las injerencias políticas en el CSN.

Tras el rechazo de la Comisión de Industria para designar a Javier Díes Llovera como consejero en el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el PP ha recurrido al nombramiento directo en Consejo de Ministros, según permite la legislación vigente, lo que supone la puntilla definitiva para echar por tierra las esperanzas de renovación de dicho organismo.

El nuevo consejero del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) designado por el PP, Javier Díes Llovera, se ha caracterizado por su carácter pronuclear. El candidato se presentó en unas elecciones municipales por el PP, con lo que muestra su proximidad al partido. Ha manifestado públicamente la necesidad de construir 10 reactores nucleares en nuestro país, que consta ya de un parque eléctrico con un exceso de potencia instalada. Javier Díes también se caracterizó por sus declaraciones restando importancia al accidente de Fukushima: en el momento en que produjo, sostuvo que la situación se controlaría en pocos días, cuando, tras más de cuatro años, todavía no puede considerarse que esté bajo control. Todo ello muestra una percepción sesgada del riesgo nuclear, al que Díes suele quitar importancia con tal de defender esta fuente de energía.

El nombramiento de Javier Díes daña aún más la independencia del CSN. Sienta el precedente de la ruptura del equilibrio que suponía que dos consejeros fueran propuestos por el PSOE y otros dos lo fueran por el PP, lo que ya era de por sí discutible al ser los intereses partidistas, en lugar de la seguridad nuclear, los que podían primar en el pleno del CSN. Ahora, dado que el mandato dura seis años, el PP se garantiza su dominio e influencia sobre este organismo regulador en un periodo en el que se tomarán decisiones muy importantes, como la autorización del Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Villar de Cañas (Cuenca). Asimismo, se dilucidará si se otorga el permiso de funcionamiento a la central de Garoña (Burgos).

Por último, este nombramiento se produce cuando la desafección entre los técnicos del CSN y el pleno de este organismo es máxima, precisamente por la evidente falta de independencia de éste y por las presiones políticas a las que está sometido.

Para Ecologistas en Acción no es admisible que el PP complete la ocupación política del CSN, un organismo regulador que debería tener una independencia y neutralidad fuera de toda duda. Las intromisiones políticas tienen un efecto nefasto sobre la seguridad nuclear y sobre la moral de los trabajadores del CSN.