Marcha por el Clima
En Granada
Del 2 de diciembre de 2017 / 12:00
al 2 de diciembre de 2017

Los integrantes de la Mesa por el Clima de Granada, entre las que hay organizaciones sociales y ecologistas, sindicatos y partidos políticos [1], han convocado la Marcha por el Clima que tendrá lugar en la capital este sábado 2 de diciembre, a las 12.00 horas, con salida desde Plaza Nueva.

Manifiesto de la Mesa por el Clima [1] (Granada)

Ya no existen dudas de que los impactos del cambio climático afectan cada vez más severamente a todas las personas, regiones, ecosistemas y economías. Incidirá negativamente en la salud y en la esperanza de vida de muchas poblaciones, en el mantenimiento de diversos sectores productivos y empleos, en la pérdida acelerada de la biodiversidad y en los costes económicos y sociales que muchas ciudades y pueblos tendrán que afrontar para paliar sus efectos.

El cambio climático frena el desarrollo de los pueblos, dificulta la erradicación de la pobreza e incrementa la desigualdad tanto entre países como en el interior de cada país.

Tenemos responsabilidades en las emisiones de gases de efecto invernadero por nuestro comportamiento en el consumo o en el transporte. Las grandes corporaciones hacen negocio manteniendo un sistema productivo contaminante, siendo el auténtico freno para el cambio a un modelo de producción y consumo limpio y sostenible. Su influencia en las políticas de los gobiernos es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos.

El cambio climático está directamente relacionado con el actual modelo energético basado en combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas) cuya quema libera a la atmósfera CO2. Por ello, es necesaria y urgente la transición hacia un modelo energético renovable, eficiente, sostenible y justo, que garantice el acceso universal a la energía. Los recursos renovables son locales porque provienen del viento, el sol, el agua y las plantas. Crean además empleo local con mayor número de puestos de trabajo y contribuyen a un aire más limpio y saludable para las personas.

Estos cambios han de implicar un mayor control social y ciudadano sobre los recursos y suministros, una mayor soberanía energética. La ciudadanía, en cuanto que consumidora, ha de tener la información necesaria para incidir en una mayor demanda de productos y servicios sostenibles a lo largo de toda su cadena de valor y especialmente en la gestión de su demanda energética y en el autoconsumo con energías renovables.

La Conferencia de Cambio Climático de este año (COP 23) tenía que haber sido trascendental en la medida en que se debería haber alcanzado un acuerdo internacional legalmente vinculante para después de 2020 que garantizara una reducción de emisiones suficientemente ambiciosa para evitar los peores impactos ecológicos, económicos y sociales del cambio climático. Las políticas climáticas en sus distintos niveles territoriales (europeo, nacional, regional o local) deben plantear objetivos de reducción real de emisiones de gases de efecto invernadero acordes con las recomendaciones científicas que garanticen que no se sobrepasan los 2 ºC de temperatura media global o preferiblemente los 1,5 ºC, ya que cuanto más aumenten las temperaturas los impactos serán peores.

España ya se está viendo afectada por el incremento de los incendios forestales, extremas sequías y aumento del nivel del mar entre otros impactos. Es preciso adoptar ambiciosas medidas de reducción desde ahora mismo para cerrar la brecha de emisiones antes de 2020, especialmente por parte de los países desarrollados.

Es necesario mantener un gran nivel de ambición en la reducción de emisiones a nivel mundial para 2050 que nos encamine hacia un escenario global de cero emisiones. En todos los sectores (industria, generación de energía, transporte, agricultura, edificación, gestión de residuos) es urgente poner en marcha medidas para reducir las emisiones y todas las ciudades y pueblos tienen que hacer esfuerzos para la mitigación, bajo el principio de las responsabilidades compartidas pero diferenciadas, teniendo en cuenta sus emisiones históricas y su grado de desarrollo e industrialización.

La transición a un nuevo modelo de producción y consumo sostenible y decreciente no puede hacerse sin proteger a los trabajadores afectados. Una transición justa exige garantizar nuevas oportunidades de empleo de calidad y eso sólo puede hacerse con políticas públicas, planificadas y sostenibles.

Tan importante como mitigar el cambio climático es implementar compromisos de adaptación para favorecer la capacidad de las personas de resistir sus efectos, incluyendo las reparaciones para las más empobrecidas y marginadas que no han causado el cambio climático, con programas específicos también en todos los niveles competenciales.

Un aspecto clave será la existencia de financiación suficiente y adicional para las políticas de mitigación y para las de adaptación, ayudando a desarrollar el cambio hacia un modelo bajo en carbono, impulsando particularmente las renovables y la eficiencia energética.

Para afrontar los retos climáticos hace falta una acción política clara, urgente y transformadora. Esto sólo se conseguirá con una ciudadanía consciente de los problemas y de las soluciones, una ciudadanía exigente y movilizada.

Frente al cambio climático ¡cambiemos de modelo!

Propuesta

A los grupos municipales del ayuntamiento de Granada

Las organizaciones firmantes de la Mesa por el Clima de Granada [1], proponen la firma de un Pacto Local por el Clima que incluya a la ciudadanía, instituciones y organizaciones políticas y sociales, con el objetivo de acordar un plantel de medidas y plazos de aplicación, que contribuyan de una manera efectiva a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

En ese Pacto se proponen medidas concretas “ineludibles”, que se proponen a los responsables políticos para que las asuman sin demora y las pongan en práctica como prueba de su compromiso real en la lucha frente al cambio climático. Las medidas, de forma resumida, son las siguientes:

Respecto al transportes:

  • Hay que tomar medidas que propicien la movilidad no motorizada. Granada es una ciudad cuyo tamaño permite que sea idónea para andar y pedalear.
  • Además de dar protagonismo al peatón (se nos olvida muy frecuentemente que todos nacimos peatones) dándole más espacio en la ciudad, reduciendo la invasión de espacios públicos por los vehículos privados.
  • Hay que mejorar el transporte público perfeccionando trayectos, horarios y adquiriendo vehículos que utilicen nuevas tecnologías menos contaminantes y tendiendo a su electrificación.
  • Hay que aprovechar la próxima revisión del PGOU para configurar un modelo de ciudad que reduzca las necesidades de transporte, acercando a los barrios los servicios educativos, sanitarios, comercio, ocio…

En cuanto a la energía:

  • Es necesario el cambio de modelo que haga imprescindible una apuesta decidida por las renovables, especialmente la solar y la fotovoltaica, para agua caliente sanitaria y la producción eléctrica.
  • Esta ciudad debería ser pionera en la promoción del autoconsumo eléctrico, como homenaje al sol que recibimos en más de 2.700 horas anuales.
  • Hay que evitar el despilfarro energético en fiestas y celebraciones, racionalizando el consumo, (por ejemplo Navidad y feria del Corpus).
  • Iniciar campaña de renovación de instalaciones de calefacción primando las más eficientes y menos contaminantes.
  • Promover la eficiencia energética de los edificios.

Con respecto a la Vega y su agricultura, además de constituir un importante sumidero de CO2, debe ser un elemento de primer orden en la alimentación de la población de la ciudad, con agricultura ecológica y con canales cortos de distribución. Por ello proponen:

  • Que los comedores de gestión municipal utilicen productos ecológicos y/o de cercanía.
  • Que los terrenos municipales aptos para uso agrícola se pongan en producción ecológica.
  • Que se apueste por la Marca Vega de Granada y se anime a la ciudadanía a consumir productos de proximidad.
  • Que se blinde el suelo agrícola productivo y se recupere la calidad ambiental e histórica de la red de acequias. Ambos factores tienen un efecto directo en la climatización del entorno urbano y por tanto en la reducción del consumo energético.

Respecto a los residuos, lo más ecológico y una buena herramienta en la lucha contra el cambio climático pasaría por:

  • La reutilización de los envases, por lo que se proponen bonificaciones y ayudas a las empresas que la promuevan.
  • Con los envases que no puedan ser retornables, que se habiliten suficientes contenedores con explicaciones claras en su forma de uso.
  • Que se haga pública la forma de gestionar estos contenedores y el valor económico que supone para el municipio la colaboración ciudadana, ya que, “sin conocimiento, no hay movimiento ni motivación”.

Respecto a la bio-climatización de la ciudad:

  • Es imprescindible implementar medios de climatización pasiva que repercutan directamente en un menor uso de la energía y, de manera muy patente, en el estado de salud y bienestar de las personas.
  • Es necesario iniciar un Plan urgente de arbolado urbano, que acerque la ratio árboles de alineación por habitante, al mínimo saludable recomendado por la OMS. Esto supone un árbol de alineación por cada tres habitantes. Dichos árboles tendrán que ser de suficiente desarrollo y estar plantados a una distancia adecuada para proporcionar sombras de calidad, tendiendo a usar especies autóctonas adaptadas al clima y bajas en consumo de agua.
  • Es necesario diseñar y dotar a la ciudad de suficientes zonas y espacios verdes que tiendan a romper la corriente local de aire que genera el efecto-isla de calor urbana. Como ejemplo, en este sentido, es ineludible y urgente la re-naturalización de los ríos Genil, Beiro y Monachil en el término municipal.
  • Finalmente, es necesaria una campaña pedadógica continua, en los centros de enseñanza, en medios de comunicación y a través de folletos, charlas y talleres dirigidos a las asociaciones sobre cómo las buenas prácticas individuales son un punto esencial en la mejora del planeta y en la mitigación del cambio climático. Para ello se propone:
    • Llevar a cabo en los centros educativos programas de Educación Ambiental, haciendo hincapié en los referidos al cambio climático.
    • Realizar programas de Educación Ambiental frente al cambio climático, dirigidos a AMPAS, Asociaciones de Vecinos (AA.VV), resto de asociaciones y ciudadanía en general.
    • Asimismo pedimos la reapertura del Centro de Educación Ambiental de Granada con la puesta en marcha de todas las actividades que en su momento realizó, y desde el que podrían diseñarse e impartirse programas ambientales dirigidos a niños, jóvenes y adultos sobre los problemas urbanos más importantes.
Notas

[1] Organizaciones de la Mesa por el Clima de Granada:

  • AGNADEN
  • Asociación Española de Educación Ambiental
  • ASPA
  • Asociación Cultural Sambiosis
  • Asociación de Pastores por el Monte mediterráneo
  • Asociación Foro de la Carta del Turismo sostenible
  • Asociación de empresarios Vereda de la Estrella (Güéjar Sierra)
  • Centro UNESCO de Andalucía
  • CGT
  • Ciudadanos
  • Ciudadanos por Granada
  • Colegio Oficial de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y Ciencias de Granada, Jaén y Almería.
  • Comisiones Obreras
  • Comunidades Cristianas Populares
  • Consumo Cuidado
  • Cooperase
  • Cortijo Balderas
  • Ecologistas en Acción
  • Ecomercado
  • El Arriero
  • EQUO
  • FACUA Granada
  • Factoría de Sostenibilidad
  • Fundación para el Desarrollo de la Consciencia
  • Granada al pedal
  • Greenpeace
  • Izquierda Unida – Los Verdes
  • Partido Comunista de Andalucía
  • Partido Popular
  • Podemos
  • PSOE
  • Salvemos la Vega
  • Som Energía
  • USTEA
  • UGT
  • Vega Educa