Ecologistas en Acción reitera, un año más, que nuestras zonas húmedas del Baix Maestrat (CS) siguen estando mal gestionadas, mal conservadas y amenazadas. No sólo existen decenas de humedales olvidados y sin medidas de protección ni reconocimiento, sino que además, los reconocidos, se están alterando rápidamente por vertidos de residuos y contaminantes, crisis hídricas, incendios, agresiones agrícolas, urbanismo, caza, etc.

Con motivo de la celebración del Día Mundial de los Humedales, día 2 de febrero, APNAL-Ecologistas en Acción recuerda que las zonas húmedas (marjales, prats, lagunas, albuferas, desembocaduras de ramblas, barrancos y ríos, turberas, etc.) de nuestra comarca así como de nuestra comunidad autónoma y el resto de la Península Ibérica, siguen encontrándose en una situación de riesgo debido a las sequías, el cambio climático, la mala gestión por parte de las administraciones, la desconsineciación ciudadana, los vertidos de contaminantes y basuras, los incendios, la sobrexplotación de los acuíferos,…

El “Día Mundial de los Humedales” es un recordatorio de la fecha en la que se firmó el Convenio Internacional sobre Zonas Húmedas en la ciudad iraní de Ramsar, en 1971. Uno de los principales logros de este Convenio, también llamado de Ramsar, fue la creación de la lista de humedales de importancia internacional. Dicha lista está compuesta por más de 2.293 humedales pertenecientes a 169 países y con una superficie total de 225.418.823 hectáreas de humedales protegidos. En España se han declarado 74 zonas húmedas bajo el paraguas del Convenio Ramsar desde 1982, con un total de 303.090 hectáreas, convirtiéndose así en el tercer país con más espacios de estas características, aunque no designa nuevos lugares de protección desde el año 2010.

Modelo de denuncia Llacuna de Sant Mateu

En la provincia de Castellón, sólo hay once humedales reconocidos e incluidos en el Inventario Nacional de Zonas Húmedas y el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunidad Valenciana-CZHCV. Además existen otras dos, la Llacuna de Sant Mateu (Sant Mateu) y el Cuadro de Santiago (Benicassim) que se encuentran actualmente en trámite de protección para su inclusión en el CZHCV desde el año 2012. De estos humedales reconocidos y catalogados, sólo cuatro (Laguna de Sant Mateu, marjal de Peñíscola, desembocadura del riu Senia y desembocadura del riu Coves-San Miguel) se encuentran en la comarca del Baix Maestrat (CS) aunque existen muchos otros muchos “no catalogados” y que están protegidos por la ley (modificación del artículo 15 de la Ley 11/1994, de 27 de desembre, de la Generalitat, de Espacios Naturales Protegidos de la Comunitat Valenciana). Son las desembocaduras, balsas, lagunas, barrancos, etc; mencionemos a la desembocadura el riu Servol (Vinaròs), el saladar de la desembocadura del barranco de Salinas (Vinaròs), la desembocadura del barranco de Aiguadoliva (Vinaròs-Benicarló), la desembocadura del riu Sec (Benicarló), la desembocadura del la rambla Alcalá o Barranquet (Benicarló), la balsa de Sant Jordi, Llacunes de Salzadella, entro otros muchos.

De nada sirven las multiples figuras de protección de nuestros humedales [Inventario nacional de humedales, catálogos de zonas húmedas de la Comunitat Valenciana, Convenio de Ramsar, Lugares de Importancia Comunitaria-LIC de la Red Natura 2000, Espacios Naturales Protegidos, Zonas de Especial Protección para las Aves-ZEPA; Zonas de Especial Conservación-ZEC,…], si nadie vela por su conservación real y las medidas de gestión son inadecuadas. Las funciones de los humedales son vitales tanto para la naturaleza y biodiversidad como para la supervivencia de personas. Pese a su gran importancia, estos espacios están desapareciendo a un ritmo mayor que el de ningún otro ecosistema. Esta tendencia, lejos de revertirse, se ha acelerado en los 18 años que llevamos de siglo (3,7 veces mayor). Diversos estudios coinciden en cifrar la pérdida de humedales desde 1900 entre el 64 % y el 71 %.

Como causantes directos de este deterioro de los humedales se señala, entre otros, al cambio climático y la sobreexplotación de agua disponible. Los humedales y zonas inundables se drenan, desecan o degradan para abastecer la creciente demanda de agua y terreno para la agricultura, la industria, poblaciones urbanas en crecimiento; los vertidos de residuos sólidos son gravísimos en todos los humedales costeros; los impactos urbanísticos están a la orden del día; las reclasificaciones de suelos, salinización, introducción de especies alóctonas y otros impactos humanos como la caza, presión humana, etc., alcanzan cotas insostenibles, y si además consideramos el cambio climático, el futuro es muy alarmante, con enormes sequías y disminución drástica del agua subterránea. Recordemos que el 2017 fue un año extremadamente seco, lloviendo un 29 % por debajo del período de treinta años anteriores. También la temperatura media de la última década es 0,9 grados superior a la de los treinta años anteriores. Bajo este prisma en el que nos encontramos, el agua de ríos y acuíferos se ha reducido un 20 % en 25 años.

Los humedales nos aportan agua dulce, garantizan nuestro suministro de alimentos, mantienen la biodiversidad, nos protegen de las inundaciones y desastres naturales, son auténticas depuradoras naturales, almacenan CO2, son esenciales para muchas actividades económicas, albergan flora y fauna única, etc… son por tanto esenciales para la vida. ¿No deberíamos salvarlos?

Analicemos y denunciemos la situación de dos zonas húmedas de la comarca del Baix Maestrat: la laguna endorreica de Sant Mateu y la marjal de Peñíscola. Ésta es su situación actual:

  1. Marjal de Peñíscola (Castellón): zona de alto valor ecológico (alberga importantes poblaciones mundiales de especies en peligro de extinción) y con múltiples figuras de protección. Es Lugar de importancia Comunitaria-LIC dentro de campaña Red Natura 2000 de la Unión Europea con hábitats prioritarios. Sin vigilancia ni acciones educativas, ni control, alguno. Sus principales amenazas son:
  • Vertidos de basuras y residuos:
    • La pasarela de madera de la avda. Pigmalion al Colegio Jaime Sanz, en su zona sur, es lo peor que se podría haber hecho para conservar y poner en valor este paraje natural. Hoy en día es un foco de entrada de depredadores (perros y gatos) que inciden negativamente sobre las especies, y de vertidos de residuos sólidos (es un auténtico basurero donde los desconcienciados ciudadanos la utilizan para tirar latas, bolsas y botellas de plástico, excrementos de animales domésticos, todo tipo de envases, etc. ¡Es un problema recurrente que se repite todos los días y nadie hace nada!). La pasarela, además fomenta los actos vandálicos (afecciones a los observatorios de aves y a las papeleras de recogida de residuos), la destrucción de la vegetación autóctona por acciones de poda, incendios, etc.
      Prácticamente todas las zonas donde existen caminos y sendas (Assagador de la Creu, zona del polideportivo y sequia Sangonera) para que la gente pasee por el humedal, se encuentran en la misma situación: ¡vertidos por todas partes! Esta situación degrada el humedal y sus aguas (donde viven especies de peces endémicos en peligro de extinción, fartet y samaruc).
  • Desecaciones y urbanismo:
    • Se siguen produciendo agresiones por desecaciones para cultivos en la zona oeste y multitud de vertidos incontrolados de inertes y basuras el la zona oeste de la via pecuaria del Assagador de la Creu.
    • Para colmo, parte del humedal es suelo urbanizable (zona excluida de la delimitación de Zona Húmeda por el Tribunal Superior de Justicia de la C.V. Sala de lo Contencioso Administrativo, sección 3ª, sentencia núm. 2077/2004), la zona noreste cerca del camping Eden, y que afecta a hábitats prioritarios de pastizales salinos mediterráneos. Además hay muchas zonas agrícolas en la zona norte que son foco de agresiones.
    • Y que decir del urbanismo, despiadado desde 1975 y en la actualidad mantiene sus esperanzas de expansión en todos los hábitats.
  • Laguna de Sant Mateu (Castellón): laguna endorreica interior única en nuestra comarca ya que el resto fueron destruidas, antaño, por actividades agrícolas en las zonas de La Jana y Salzadella. Espacio natural en trámite de conservación y preservación tras la ampliación del plazo de participación pública del procedimiento para la modificación del Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana, aprobado mediante el Acuerdo del Consell de 10 de septiembre de 2002 (publicación en el Diari Oficial de la Comunitat Valenciana, número 7696, de fecha 13 de enero de 2016), y actualmente con graves problemas de sequías, drenajes y afecciones a su vaso inundable por roturaciones agrícolas cerealistas, circunstancia que ha obligado a denunciar estos hechos a finales de 2017 ante las administraciones competentes (Conselleria de Medio Ambiente, Ayto. de Sant Mateu y SEPRONA)…

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