Ecologistas en Acción felicita la inclusión de este espacio en el Inventario Andaluz de Humedales y muestran su preocupación por las intenciones del Consistorio roquetero.

El día 2 de febrero se celebró el Día Mundial de los Humedales, ecosistemas que hay que conservar por los múltiples aspectos beneficiosos que aportan. La importancia de los humedales no se limita a la protección de la gran diversidad biológica que albergan, también son relevantes sus funcionalidades en cuestiones como la captación CO2, uno de los partícipes del cambio climático. Desde un punto de vista económico, tienen especial interés en la generación de recursos turísticos de mayor calidad y que complemente al turismo de sol y playa. No se puede olvidar que estas zonas son reguladoras naturales del ciclo del agua y ayudan en el control de inundaciones.

Este año los grupos ecologistas de Roquetas de Mar y de la provincia de Almería, que tanto han trabajado por la puesta en valor de este entorno único en el litoral del municipio, ven con alegría la consecución de uno de los pasos que han dado para llevar a la Ribera de la Algaida mayor protección ante las continuas agresiones que viene soportando. Según hizo público el Comité Andaluz de Humedales, Almería cuenta ya con dos nuevos espacios reconocidos como tales: el Salar de los Canos en Vera y la Ribera de la Algaida en Roquetas de Mar.

Pero “es una alegría con nubes negras que la atormentan”, como dicen en Ecologistas en Acción de Roquetas de Mar. El motivo es la insistente decisión del alcalde y su equipo de gobierno, pese a tener a todas las formaciones políticas en contra y las asociaciones de la zona movilizando a la sociedad, de ahogar el humedal construyendo en sus límites edificios de gran porte, tapando las vistas y limitando los movimientos de las especies que lo visitan. Además es más que previsible el perjuicio que le haría por el virtual incremento de la presión humana, el movimiento de tierras, el mayor consumo de un agua ya precaria en la zona y el aumento de unas aguas residuales que serían una carga imposible.

Por lo tanto, este parece otro episodio más del culebrón que lleva años desarrollándose en el municipio de Roquetas de Mar.

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