El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se desplazará a Canarias para inaugurar el puerto de Granadilla y, de paso, aprender más aún a ignorar la voz del pueblo y a destrozar el medio ambiente.

Mariano Rajoy inaugurará, el día 2 de marzo, el puerto de Granadilla. Para el presidente del gobierno, “éste será un buen momento para aprender mucho más sobre dos líneas estratégicas de este gobierno, como son la falta de ética democrática y la destrucción del medio ambiente como deporte”. Añade que “tengo que aprovechar la presencia de un maestro como Ricardo Melchior, quien consiguió sacar para adelante esta aberración a pesar de contar con la firme oposición de la población, reflejada en numerosas y muy destacables manifestaciones, entre otras múltiples medidas muy bien argumentadas por la comunidad científica, técnica y por la sociedad en general, que este señor, al igual que el resto del gobierno, se pasó por el forro”.

M. Rajoy, como nos ha pedido que le llamemos, nos ha dicho que, para él, resulta muy inspiradora la imagen del puerto con las plataformas petrolíferas, porque supera con mucho las promesas de destrucción que las instituciones canarias le hicieron cuando le solicitaron la construcción y la financiación de este proyecto.

El puerto de Granadilla ha supuesto un importante desembolso de dinero público que ha debido ser detraído de otras partidas que la gente demanda, pero, como afirma el presidente, “si es para cargarnos una costa, aunque no tenga un fin social, está bien invertido. Al fin y al cabo, este gobierno es neoliberal, y el neoliberalismo está para bloquear los servicios públicos y para facilitar el camino a las multinacionales como las empresas petrolíferas y gasísticas. Y si para ello hay que destruir hábitats y especies, mejor. Debemos dejar huella de nuestro paso por esta tierra”.

Además de todo ello, M. Rajoy nos anuncia que el Partido Popular está valorando solicitar a Ben Magec-Ecologistas en Acción, que participen en el próximo campus de verano de la fundación FAES con su charla ‘El puerto de Granadilla, historia de una mentira’, porque la organización ecologista ha conseguido resumir muy bien la relación de argumentos falsos que se han utilizado para engañar a la población.

“De esta manera, nuestros cachorros se inspirarán para acometer barbaridades semejantes por todo el territorio. La parte de la ignorada a la voluntad popular ya la tenemos más trabajada, pero con esto, lo bordaremos”. Concluye.