El Ayuntamiento de Boadilla del Monte tramita un nuevo plan general después de que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid anulase el planeamiento vigente por no contar con la preceptiva memoria de impacto de género. A pesar de ello, el nuevo documento, reduce la visión de género a un mero trámite. No realiza un diagnóstico del modelo urbano extensivo y fragmentado por grandes infraestructuras, característico del municipio, en relación con los efectos en los espacios comunes donde transcurre la vida y la desarticulación de las actividades cotidianas. Ecologistas en Acción pondrá en marcha una campaña informativa sobre urbanismo y género, movilidad y medio ambiente.

El urbanismo en Boadilla del Monte es peculiar. Para encontrar un planeamiento no anulado por sentencia judicial hay que remontarse a 1977. La sentencia más reciente es la de abril de 2017, en la que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado en 2015 (anteriormente se habían anulado el de 2002 y el de 1991) por carecer de la preceptiva memoria de impacto de género.

Esta sentencia, objeto de burla o de incomprensión por numerosos sectores de la sociedad, ha servido de revulsivo para romper con la mirada jerárquica y patriarcal del modelo urbano, basada en la hegemonía del vehículo privado, la ocupación de suelo, las grandes infraestructuras y el negocio inmobiliario. Ahora existe otra forma de hacer urbanismo, poniendo la vida de las personas en el centro de la decisiones urbanas. Pero para ello es esencial la participación.

El modelo expansivo del urbanismo que se ha desarrollado durante décadas, ha convertido a Boadilla del Monte en uno de los municipios con mayor superficie de suelo ocupada en relación a la superficie del municipio, alcanzando el 52 %. Esta cifra ascendería al 54 %, en caso de ejecutarse el nuevo PGOU (cifra próxima al 60% del municipio de Madrid) . Una cifra cinco veces superior a la media de la Comunidad de Madrid que es de 10,46 %.

Es decir, en Boadilla del Monte, todo el término municipal es urbano o urbanizable, salvo los espacios protegidos como el Parque Regional del curso medio del río Guadarrama y los encinares y fresnedas centenerias que forman parte del monte de Boadilla y del monte Los Fresnos.

La superficie urbana, se ve además fragmentada por infraestructuras de transporte de gran capacidad. Son los casos, por ejemplo de la M-50 que atraviesa de norte a sur el municipio, o la autovía M-501 al sur del caso urbano. Estas infraestructuras crean barreras que fragmentan y complican la vida, producen contaminación atmosférica, acústica y paisajística y obligan a un modelo de vida basado, principalmente en el vehículo particular.

A pesar de esta situación, el nuevo PGOU insiste en perpetuar este modelo. Sigue expandiendo la trama urbana hasta los límites del Parque Regional y continua incrementando la capacidad de las infraestructuras. Por ejemplo se propone el desdoblamiento de la carretera M-513 hacia el oeste, afectando al Parque Regional del río Guadarrama.

Esta estructura urbana destructora del territorio y de los espacios urbanos comunes -al implantar modelos expansivos de difícil comunicación entre sí, por las distancias y la fragmentación territorial- dificulta la vida cotidiana por el esfuerzo que supone comunicar los diferentes espacios de trabajo, dotaciones, parques, residencias, etc. Este esfuerzo recae generalmente sobre mujeres que se encargan de estos trabajos, bien desde la esfera propia o comunitaria.

La memoria de impacto de género del nuevo PGOU de Boadilla del Monte, se reduce a un mero trámite para solventar la nulidad judicial. No parte del diagnóstico real de la situación existente en el municipio para establecer objetivos dirigidos a transformar el modelo urbano que palíe todo tipo de desigualdades (género, económicas, raciales, intergeneracionales) sino que se limita a relacionar objetivos y medidas generales que además sólo se aplicarían sobre la ciudad de nueva construcción, obviando la ciudad existente.

Ante la negativa del alcalde de Boadilla del Monte y del Partido Popular local, a ampliar el período de información pública -en el pleno de 23 de febrero-, para facilitar la participación pública, Ecologistas en Acción pondrá en marcha una campaña informativa. Organizará mesas temáticas sobre urbanismo y género, movilidad y medio ambiente.