AMA-Natura y Ecologistas en Acción, muestran públicamente su satisfacción por el reciente dictamen desfavorable de la delegación territorial de Cádiz de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio (CMAyOT), en el marco de la Autorización Ambiental Unificada, al proyecto de Circuito de velocidad Arcos Lagos, como consecuencia del impacto negativo e irreversible que la actividad provocaría sobre el paisaje.

La negativa se fundamenta en la aplicación de leyes y decretos en vigor, al margen de opiniones que pretenden soslayar el cumplimiento de la ley y que a nuestros gobernantes en demasiadas ocasiones se les olvida “cumplir y hacer cumplir”, tal y como juraron o prometieron en la posesión de sus cargos.

Con esta negativa de la Junta nos ahorraremos un circuito innecesario, con alto impacto ambiental, con repercusiones negativas para la próxima población de Bornos, y que terminaría convirtiéndose en un polo de atracción para proyectos especulativos de tipo residencial y hotelero. Según el dictamen ambiental, se utiliza el término “interés público” en base a dos hechos. En primer lugar, por tratarse de un centro deportivo podría serlo si fuese de utilidad para el público de la zona, pero dadas las condiciones de crisis y paro de la comarca, nuestros pueblos no se encuentran en disposición de utilizar un circuito para probar automóviles de alta gama, luego no es de utilidad deportiva para la ciudadanía. En segundo lugar, la creación de empleo, para hablar de este hecho debería establecerse el número de puestos de trabajo, categorías de los mismos, tipo y duración de los contratos, forma de elección de los trabajadores, tanto en la fase de construcción como en la fase de funcionamiento. Lo lamentable es que haya políticos que se sigan creyendo, o que pretendan hacernos creer, en los cientos de puestos de trabajo que aseguran los promotores van a crearse. ¿No se acuerdan ya del campo de golf o de la térmica que iban a acabar con el paro en Arcos? La ruta de los pueblos blancos no desarrolla su turismo en base a hormigón y acero.

Además, la sorpresa que ha expresado el alcalde de Arcos no debiera ser tal, ya que el 15 de enero de 2017 la delegación territorial de la CMAyOT emitió informe que determina que el proyecto es ambientalmente inviable. ¿Por qué han seguido tramitándolo? ¿Para intentar aplicar la política de hechos consumados?

Y lo que sorprende es que el alcalde anuncie ahora que va a presionar a la Junta para que “reconsidere” su negativa, como si el dictamen desfavorable fuera una opinión discrecional de los responsables de la CMAyOT, y no la aplicación de las normas legales que velan por la protección de nuestros recursos naturales y nuestro paisaje.

AMA-Natura y Ecologistas en Acción, seguirán trabajando para que la Resolución definitiva contemplen el Dictamen y sean tenidas en cuenta el resto de las alegaciones presentadas.