Muchos de los problemas ambientales se podrían solucionar con los recursos administrativos existentes si las autoridades y sus trabajadores actuasen con unos sencillos criterios de exigencia y eficacia en el cumplimiento de la Ley.

Una de las labores más reiteradas de ASDEN-Ecologistas en Acción de Soria es la de informar a la sociedad sobre la realidad del idílico paraíso ambiental que nos venden las administraciones, instituciones y empresas.

Los casos más notorios y ejemplarizantes están vinculados al Dominio Público Hidráulico (ríos, arroyos, cauces, humedales, vertidos, etc) que está regulado de forma muy estricta en el Ley de Aguas y en su propio Reglamento.

Uno de los más evidentes y fragrantes es el de la destrucción y hormigonado del 360 metros de longitud del Arroyo de Valcorba (término municipal de Soria), tal y como muestra la documentación oficial de la Confederación Hidrográfica del Duero (C. H. Duero).

Inicio expediente sancionador
Resolución expediente sancionador

Es flagrante porque el tramo de arroyo hormigonado está junto a una carretera nacional a la salida de Soria Capital, por la que todos los días pasan la Policía Local, la Guardia Civil y los Agentes Medioambientales. Además ese río ha sido objeto de vertidos ilegales previos que han sido conocidos e investigados incluso por la propia Guardería fluvial y el Ayuntamiento de Soria. A pesar de todo, y de la denuncia de ASDEN-Ecologistas en Acción en 17/10/2016, la C. H. Duero no tuvo conocimiento de las ilegalidades que se estaban cometiendo hasta el 25/01/2017.

Tales obras deberían haber contado con la consiguiente supervisión del Ayuntamiento al necesitar licencia de obras y de la Junta de CyL porque se ha visto afectado el arbolado e incluso un edificio histórico que ha sido consolidado.

El desarrollo de las obras y de su tramitación administrativa, y su irrisoria sanción (1200 € por 360 metros lineales de arroyo, es decir 3,3 € por metro lineal de arroyo hormigonado) ponen en evidencia a las administraciones y a otras instituciones públicas y privadas que presumen en Soria de sostenibilidad, de participación ciudadana y de reconocimientos ambientales, pero a su vez callan, ocultan o toleran ilegalidades ambientales, que como muestran las fotos del hormigonado del arroyo de Valcorba no pudieron pasar desapercibidas.