En el año 1997 al amparo del fraude de las famosas subvenciones del lino se realizaron roturaciones de terrenos forestales en buena parte de la provincia, especialmente en el sur. En los términos municipales Medinaceli y Arcos de Jalón.

Por ejemplo, una sola empresa, Majadillas Verdes S.L., intentó y en cierto modo consiguió a la vista de las fotografías aéreas existentes, roturar y poner en cultivo 483,07 hectáreas de monte repartidas en 92 parcelas. Superficie que se vio aumentada por las roturaciones realizadas por otras empresas y particulares.

Estas actuaciones fueron denuncias en su mayoría por ASDEN-Ecologistas en Acción y también por los propios Agentes Medioambientales de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de CyL. Algunas de esas denuncias originaron al menos 4 expedientes sancionadores. Del resultado definitivo de dos de estos expedientes (Expedientes identificados con el código administrativo SO-MP-16/98 y SO-MP-81/98) se tiene conocimiento gracias a la acción parlamentaria del PSOE en las Cortes de CyL.

Sorprendentemente todos los expedientes tuvieron resolución de caducidad, en enero de 2017, ¡20 años después! Y unos días antes de que los parlamentarios del PSOE recibieran la contestación a sus preguntas parlamentarias.

Es decir que no se ejecutaron las sanciones. Sanciones importantes que por dejación, u otros inexplicables motivos, no se llegaron a cobrar a los infractores: 13.000.000 pta (78.000 €) por roturar 108 hectáreas por ejemplo. En total ASDEN-Ecologistas en Acción estima que no se han cobrado sanciones por un valor de 300.000 Euros, la mayor parte a la empresa Madadillas Verdes S.L.

Por supuesto a los responsables no se les obligó a restaurar las superficies a su estado natural, tal y como obliga la Ley.

Ahora viene lo más extraordinario, 21 años después resulta que sobre parte de tales terrenos ilegalmente roturados y ahora cubiertos de erial se han plantado encinas truferas subvencionadas por la Junta de CyL y la PAC para formar terrenos forestales, aunque las explotaciones de truferas se parecen más a un cultivo de olivos con su vallado, riego y laboreo. Y todo ello en un una LIC y ZEPA de Páramos de Layna (Red Natura2000) donde los valores a conservar son precisamente las sabinas y los eriales que se destruyeron.

La historia se complica hasta extremos insospechados cuando aparecen programas de conservación de la biodiversidad. Por ejemplo, “el LIFE de la alondra ricotí en la localidad de Arbujuelo pretende convertir en erial y hábitat de alondra ricotí precisamente un terreno previamente reforestado con subvenciones de la PAC, que anteriormente ya estaba de erial y de hábitat de la alondra ricotí.

Estas actuaciones hacen válido el dicho popular que hacer y deshacer, todo es hacer. Habría que añadir con dinero público”.