Verdemar-Ecologistas en Acción ha denunciado ante la Consejeria de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio la extracción de áridos que se ha llevado a cabo en la playa de Palmones, en la Bahía de Algeciras (Los Barrios) durante la última semana.

Estás extracciones se han hecho en la servidumbre de la Zona Marítimo Terrestre de competencia Autonómica.

Verdemar no entienden la actitud del Ayuntamiento de Los Barrios, que por un lado pide arena de Valdevaqueros (Tarifa) para regenerar la playa de Palmones, mientras por otro, y es lo que denuncian, ha dejado que se venda arena autóctona de la propia playa a la altura de la Iglesia y el fortín.

Estos hecho pueden ser considerados un delito por apropiarse de un bien público, por lo que Verdemar aportará toda la información que ha ido recopilando.

Nuestra organización va a pedir una actualización del deslinde de playa y la restauración del mismo, (el litoral se entiende), para volver a darle una forma lo más parecido a su origen. Las usurpaciones de arena y de espacio en la Zona Maritimo Terrestre hacen retroceder el cordón dunar, perdiéndose así uno de los ecosistemas más peculiares del arco de la Bahía de Algeciras.

De lo dicho, el impacto ambiental más evidente es la destrucción y pérdida de nuestro paisaje litoral, pero ello va acompañado de alteraciones constantes de los ciclos biogenéticos que mantienen la vida en la costa, alterando drásticamente el ecosistema, disminuyendo la biodiversidad y la riqueza faunística y florística, alterando los sistemas hídricos y deteriorando los acuíferos, se modifica la dinámica marina y la estructura del suelo, se dispara el consumo de recursos naturales, territorio, agua, energía… Los problemas se acumulan e interrelacionan y el conjunto del sistema se desmorona.

La aplicación de las normativas conservacionistas se ha visto sometida a centenares de excepciones en el litoral, cediendo siempre ante los intereses especulativos.

Desde su nacimiento en 1988 la Ley de Costas ha tenido una aplicación escasa y muy lenta. Sus objetivos no se han llevado a cabo, aún está pendiente aproximadamente el 40% del deslinde del dominio público marítimo terrestre (la zona que comprende desde el mar hasta donde llegaron las olas en el temporal más fuerte que se haya registrado).

Por último, señalamos que cada vez es más urgente la protección real y no de catálogo de los espacios costeros, que en el Mediterráneo, por haberse sobrepasado con creces la capacidad de carga, debe pasar por un cese de las actuaciones humanas depredadoras y una estabilización a la baja del turismo de masas. Sobre todo, es necesaria en todo el litoral una moratoria urbanística que permita una gestión sostenible del entorno.