Ecologistas en Acción, coincidiendo con el aniversario de la extinción del Bucardo, hace un balance de la situación del lince ibérico durante 2005, cuya población se cifra en 160 individuos, y exige a las administraciones competentes la adopción en 2006 de cuatro medidas urgentes para evitar la extinción del lince ibérico, el felino mas amenazado del mundo.

El 6 de enero se cumplen 6 años de la muerte del último ejemplar de bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) subespecie de cabra montes cuya extinción se debió en buena medida a la pasividad de las administraciones. Una actitud similar han mantenido durante 2005 algunas de las administraciones competentes en la conservación del lince ibérico. Determinadas administraciones autonómicas prefieren
pensar que la especie ya se ha extinguido en su comunidad, o que se trata de poblaciones residuales sin ningún valor, no teniendo escrúpulos en aprobar en el área de distribución de la especie desarrollos urbanísticos, infraestructuras de transporte, o la utilización de lazos y jaulas trampa para el control de predadores.

Durante 2005 las poblaciones de lince ibérico han continuado con su progresiva reducción, y pese a los esfuerzos realizados de intensa labor de campo en algunas zonas, apenas se ha conseguido estabilizar las poblaciones de Andujar y Cardeña. La población del entorno de Doñana, sigue inmersa en una espiral de extinción, vaticinándose la extinción de la especie en ésta área geográfica en un plazo no superior a 30 años, de no invertirse la situación de manera radical. En el resto de las áreas linceras tradicionales, la incertidumbre aún es mayor. Solo el nacimiento de los primeros tres cachorros de lince en
cautividad ha supuesto un elemento positivo en 2005 para la especie.

En la actualidad, el lince ibérico está presente, al menos, en Doñana y su entorno, Sierra Morena Oriental (Jaén y Córdoba), Sierras del Guadalmena (Ciudad Real – Albacete), y en los Montes de Toledo (Ciudad Real y Toledo). Además existen indicios que apuntan a una presencia, no debiendo ser numerosa, de la especie en algunas áreas geográficas de Castilla-León, Extremadura y la Comunidad de Madrid.

Según los datos existentes, el lince ibérico cuenta a finales de 2005 con una población que no superaría los 160 ejemplares. Esto supone, que desde 1990, cuando su población se cifraba entre 1000 y 1200 ejemplares, el lince ibérico ha sufrido un retroceso poblacional del 85%.

Una de las causantes de la reducción progresiva de las poblaciones de lince ibérico durante 2005 ha sido la alta mortalidad de la especie. En el 2005 se han encontrado 12 linces ibéricos muertos, todos en Andalucía, siendo solo 10 los cachorros de lince nacidos en dicha Comunidad. Esto supone que la mortalidad de la especie en 2005 es del 7,5% de la población de la especie.

Ecologistas en Acción considera que una situación tan dramática requiere de un compromiso sincero y de la adopción de medidas drásticas por parte de las Administraciones públicas. Por ello esta organización exige a las administraciones competentes que durante 2006 se adopten las siguientes medidas:

- Intensificar y ampliar a otras zonas el esfuerzo de localización de poblaciones linceras. Los datos existentes demuestran que quedan poblaciones de lince ibérico fuera del territorio de Andalucía, comunidad autónoma en la que se esta concentrando más del 90% de los esfuerzos de conservación de la especie.

- Establecer medidas drásticas de conservación del hábitat del lince ibérico, y exclusión en todo su área de distribución de proyectos altamente impactantes, especialmente grandes infraestructuras, desarrollos urbanísticos, nuevos cultivos agrícolas y actividades mineras. Es necesario “blindar” todo el área de distribución del lince para evitar su extinción y evitar proyectos más negativos como el embalse de La Breña II (Córdoba) o el desdoblamiento de la M-501 (Madrid).

- Aprobación por parte de todas las comunidades autónomas de los Planes de Recuperación del lince ibérico actualmente solo Castilla-La Mancha y Extremadura cuentan con dicho Plan), así como la puesta en marcha de estudios técnicos que ayuden a identificar las áreas con presencia de la especie, para posteriormente, desarrollar acciones encaminadas a la reintroducción o al reforzamiento poblacional

- Aumentar el nivel de coordinación entre las administraciones, instituciones y organizaciones implicadas en la conservación del lince ibérico. Las acciones de aprovechamiento, manejo y conservación de especies como conejo y perdiz que se desarrollan en las diferentes comunidades autónomas, son vitales para el futuro de diversas especies amenazadas, muy especialmente, para el lince ibérico.