El 10 de julio de 2003, Ecologistas en Acción de Cantabria envió, para su aprobación, a todas las corporaciones municipales Cantabria una propuesta de ordenanza que regula la incorporación de sistemas de calentamiento de agua con energía solar en edificaciones nuevas o en rehabilitación, en el marco del fomento de las energías renovables.

Hasta el momento, la única respuesta recibida ha sido por parte del ayuntamiento de Santander que ha iniciado los trámites para la aprobación de una ordenanza de captación y aprovechamiento de energía solar térmica en edificios e introducción de energías renovables en el alumbrado público, hecho que Ecologistas en Acción de Cantabria valora positivamente.

Los beneficios en el uso de esta forma de energía resultan obvios: se utiliza una fuente energética inagotable que no genera emisiones contaminantes, ni residuos, ni ruidos. Además este tipo de aprovechamiento solar tiene unos costes de instalación y plazos de amortización relativamente pequeños por lo que son muy rentables.

Con la incorporación de esta ordenanza municipal estarían obligados a instalar sistemas de captación solar los edificios nuevos o en proceso de rehabilitación, ya sean de viviendas, oficinas, instalaciones deportivas, ambulatorios, hospitales… Ciudades como Madrid, Barcelona, Sevilla o Granada ya cuentan con normas similares.

En este sentido, Ecologistas en Acción Cantabria ha presentado una serie de observaciones que puedan servir para complementar y mejorar el contenido de la presente Ordenanza del ayuntamiento de Santander cuyo principal objetivo es la producción de agua caliente sanitaria (ACS).

En primer lugar, la ordenanza debería contemplar toda nueva construcción, independientemente del número de viviendas construido y de los consumos estimados en proyecto. Si quedan fuera de la ordenanza las edificaciones de menos de 15 viviendas, esta norma perdería gran parte de su sentido ya que son precisamente las edificaciones pequeñas las que poseen una gran superficie susceptible de alojar sistemas de captación solar en relación al número de personas a las que debe abastecer. Además, este tipo de construcciones, al ubicarse en zonas calificadas de baja y media densidad, minimizarán los problemas de sombras derivados de las construcciones colindantes. Y teniendo en cuenta la actual tendencia a la construcción de viviendas unifamiliares aisladas, la presente Ordenanza dejaría fuera a la mayoría de las nuevas construcciones.

También, que dentro de la definición de rehabilitación integral, se contemplen no sólo los edificios en los que únicamente se conserve la fachada, sino toda la estructura interior y forjados, lo que permitiría aplicar la ordenanza a cualquier obra que conlleve la renovación de las instalaciones de generación de ACS o ACS y calefacción.

Por otra parte, las características climatológicas de Santander hacen que sea posible exigir una cobertura mínima con los sistemas propuestos del 60 % de las necesidades de agua caliente sanitaria. Se trata de un municipio que no dispone de intensidades de radiación excepcionales, pero que cuenta con un clima muy suave lo que permitirá que una instalación solar rara vez trabaje a temperaturas inferiores a los 8 ó 9 ºC, por lo que lo hará con unas eficiencias relativamente buenas incluso en los días más desfavorables del año.

Una de las deficiencias más notorias son las previsiones de consumos de agua caliente sanitaria por tipo de edificaciones y que son claramente más bajas que en los documentos técnicos de referencia, con lo cual el dimensionado de los equipos será insuficiente y no se llegará al grado de cobertura propuesto. Cuando, además, Santander tiene consumo per cápita de agua muy superior a la media nacional.

Para una mayor eficiencia, en el caso de varias viviendas debería adoptarse sistemas de acumulación comunitarios y contadores calorimétricos, con el fin de evitar la utilización de acumuladores independientes que no garantizan la plena utilización de la energía solar para el calentamiento del agua.

Por último, se considera la siguiente ordenanza incompleta en cuanto a la regularización de los sistemas solares de refrigeración. Como es sabido, en los últimos años, algunos picos de consumo eléctrico se han desplazado hacia los meses de verano como consecuencia de la demanda energética de los sistemas de climatización. Con la finalidad promover el ahorro energético en este ámbito, la presente Ordenanza debiera de exponer la obligatoriedad de que al menos los grandes sistemas centralizados de climatización, como los relativos a centros comerciales, basasen su sistema de funcionamiento en grupos de absorción alimentados por energía solar, ya que la misma instalación, además de abastecer de ACS, servirá de apoyo al sistema de calefacción.