Un año más con esta actividad queremos denunciar públicamente la sinrazón de este proyecto cuestionado a todos los niveles (ambiental, económico, social, etc), pendiente de dos resoluciones judiciales y que pensamos que es insostenible, injustificable e ilegal.

La reforestación, en la que participaron una treintena de personas, se llevó a cabo en la Cañada Real que atraviesa el valle del Sabinar y que se encuentra amenaza por esta aberración urbanística. Este proyecto de reforestación surgió hace unos años como una forma de delimitar la Cañada Real en la única zona del término municipal de Sant Vicent del Raspeig, en el que aún era posible salvar este patrimonio público de las agresiones y ocupaciones que ha sufrido en el resto de su trazado a lo largo del municipio. La idea fue asumida en un principio por las autoridades municipales realizándose varias campañas de plantación de árboles hasta que surgió el proyecto urbanístico y abandonaron la idea que nosotros hemos continuado.

También queremos llamar la atención de la población de Sant Vicent para que valore su patrimonio natural y cultural, ya que existe una gran riqueza vegetal y animal desconocida para la mayoría. La cantidad de plantas endémicas es importantísima destacando la presencia de una planta cuya distribución se reduce a tres pequeñas zonas de la comarca ,el piorno alicantino ( vella lucentina). Este endemismo se encuentra en grave peligro, de hecho, la construcción de este proyecto urbanístico destruiría un porcentaje importante de la población mundial de esta planta. La presencia de especies animales como el águila perdicera, el águila real y el búho real, entre otras, también pone de manifiesto la importancia de esta zona. Por otra parte, la existencia de la Cañada Real supone en sí un patrimonio incuestionable, ya que, es un camino ancestral que aparece en textos históricos.

Con la plantación de más de 200 ejemplares de árboles y arbustos autóctonos (romero, coscoja, espino negro, labiérnago, albaida, acebuche y lentisco), nos sumamos también a la campaña internacional de “Plantemos para el Planeta”, que impulsada por la premio nobel Wangari Maathai, pretende conseguir plantar a lo largo de este año mil millones de árboles en todo el mundo.