La rotura de la presa del Proyecto Riotinto podría provocar un vertido tóxico 10 veces superior a la catástrofe de Aznalcóllar de 1998

Zonas pobladas de Gibraleón y Huelva podrían ser inundadas por una onda de vertido tóxico de hasta 5 metros, no descartándose la pérdida de vidas humanas.