La central térmica de Aboño podría disponer de hasta 3.000 toneladas extra de emisiones ácidas (NOx+SO2) asignadas a la central térmica de Soto de Ribera.

Después de más de 20 años de retraso, y tras la transposición de la Directiva de Grandes Instalaciones de Combustión y de la aprobación del programa requerido para el cumplimiento de la Directiva de Techos Nacionales de Emisiones; normativas para alcanzar reducciones significativas de las emisiones de dióxido de azufre, de óxidos de nitrógeno y partículas; desde Ecoloxistes n'Aición d'Asturies ya denunciamos que las reducciones a conseguir serían mucho menores que las esperadas, al utilizar todos los mecanismos posibles para que las empresas no instalen, ni utilicen, los elementos de control de la contaminación disponibles.

Y es que, en lugar de realizar reducciones adoptando las medidas adecuadas para garantizar que todas las instalaciones existentes incluyan requisitos relativos al respeto de los valores límite de emisión, se opta porque las instalaciones existentes se sometan a un “Plan nacional de Reducción de Emisiones” esto supone que, en nuestra Comunidad, las reducciones de emisiones ácidas serían del orden del 50% para Aboño, y del 60 % para Soto; del 50% en Lada, e incluso incrementos de emisiones, del orden del 15%, en la del Nancea.

En estos momentos, y con la entrada en vigor de la Ley de Prevención y Control Integrados de la Contaminación, mediante la que se establecen medidas para evitar, o al menos reducir, las emisiones de ciertas actividades en la atmósfera, el agua y el suelo, incluidos los residuos, para alcanzar un nivel elevado de protección del medio ambiente considerado en su conjunto, y que establece que, para las instalaciones a las que aplica, para que puedan estar operativas, precisan de un permiso que, en el caso español, se denomina “Autorización Ambiental Integrada” AAI, se esperaba reducciones importantes en las emisiones en aquellas centrales que planteasen la instalación de medidas de prevención de la contaminación, como las ya presentadas por Hc Energía en Soto de Ribera y recientemente para Aboño, o Unión Fenosa en la Central del Narcea. Estas instalaciones planteadas en la AAI presentan un escenario con un porcentaje aproximado de reducción de las emisiones de SO2 del 95%, de las emisiones de NOx del 50% y de reducción de las emisiones de PM10/PST del 60%.

Desde Ecoloxistes n'Aición d'Asturies creemos que la puesta por introducir este tipo de técnicas es un avance importante, incluso para la garantía de la continuad de las mismas, y por tanto del empleo, pero que quedara reducido en la práctica ya que las empresas pueden mantener las emisiones totales concedidas “burbuja de emisiones” y compensar con las mejoras conseguidas, las emisiones del resto de centrales, así HC energía, en su solicitud AAI plantea directamente que los descensos producidos por la instalación de medidas de desulfuración en Soto de Ribera serán “utilizados” en la Central Térmica de Aboño. Esto supone que dispondrán de 3.000 Toneladas extra de emisiones ácidas, además de las que se produzcan en la propia central, todas ellas podrán ser “utilizadas” por el grupo I de Aboño, y por tanto el porcentaje de reducción de emisiones será muchísimo menor.

Si a esto añadimos que a las instalaciones que se han comprometido a no funcionar más de 20.000 horas operativas a partir del 1 de enero de 2008 y, hasta a más tardar, el 31 de diciembre de 2015, como es el caso de la central de Iberdrola, Lada III y de las de Hc Energía, Soto de Ribera 1 y Soto de Ribera 2, no entran en ninguno de los planes establecidos nos encontramos con Una nueva oportunidad perdida, que hará que si bien no se puede negar que se producirá una reducción de emisiones, y por tanto una cierta mejora de la calidad del aire, está será menor de la esperada en una Comunidad cuyas ciudades encabezan la lista de superación de los niveles de inmisión de todo el Estado.