Ecologistas en Acción alega que no es posible desligar del proceso productivo la extracción de sal en el diapiro salino de Pinoso para la obtención de sal en las Salinas de Torrevieja, como se admite en el Dictamen Ambiental y en el proyecto presentado por la empresa. Se deben incluir en la licencia ambiental la extracción de sal gema en Pinoso y el salmoreducto, y prohibir el vertido de lodos en el Parque Natural de la Laguna de Torrevieja.

Alegaciones al Dictamen Ambiental Salinas Torrevieja

La sal que produce la multinacional francesa en las Salinas de Torrevieja, procede en su mayoría del yacimiento subterráneo en el Cabezo de la Sal en Pinoso. Tras un proceso de disolución, con la inyección de agua dentro del estrato de salino a un kilómetro de profundidad, se obtiene una salmuera que es transportada por un salmoreducto hasta las salinas donde se mezcla con las aguas de la Laguna de la Mata que proceden del mar. La mezcla se evapora en la Laguna de Torrevieja y tras un lavado final se obtiene cloruro sódico, sal comercial. Este proceso genera residuos en forma de acopios y lodos con una gran carga de yesos, en su mayoría procedentes de la salmuera de Pinoso, que se depositan y en parte se vierten en la Laguna de Torrevieja.

La empresa NCAST no ha incluido las instalaciones de Pinoso y el salmoreducto, en el proyecto de explotación sometido primero a Autorización Ambiental Integral y después a licencia Ambiental, debido al cambio en la legislación aplicable, declarando que son procesos independientes. Pero como alega Ecologistas en Acción, se trata de un único proceso para obtener un sólo producto. No existen líneas de producción independientes, dado que las dos salmueras se mezclan en la Laguna de Torrevieja para obtener el mismo producto final.

El Dictamen Ambiental hace suyo los términos de esa solicitud y del informe del Servicio Territorial de Industria y excluye “las instalaciones correspondientes al diapiro de Pinoso, así como el salmoreducto que lo comunica con las salinas”, pero no explicita las razones de esa exclusión arbitraria.  Para Ecologistas en Acción se deberían incluir estas instalaciones, tal y como determina la Ley 2/2006 de Prevención de la Contaminación y de Impacto Ambiental.

Esta ley señala que las instalaciones que han de someterse a AAI deben incluir “cualesquiera otras actividades directamente relacionadas con aquéllas que guarden relación de índole técnica con las actividades llevadas a cabo en dicho lugar y puedan tener repercusiones sobre las emisiones y la contaminación.”

Es evidente que la extracción de la salmuera en Pinoso tiene repercusiones sobre el medio ambiente (extracción de recursos hídricos, conducción de ese agua, vertidos de salmuera, abandono de residuos, vertido de yesos en la Laguna, etc) y que el salmoreducto ha sufrido varias roturas (debido a su antigüedad y lamentable estado en varios de sus tramos) con el correspondiente vertido de salmuera a campos de cultivo, y que por tanto son actividades que guardan relación técnica con la producción de sal en Torrevieja y tienen repercusiones sobre la contaminación. Por tanto entrarían de lleno en la instalación objeto de la licencia ambiental.

Por otra parte, la organización señala que el Dictamen Ambiental obvia el gran problema del vertido de yesos a la Laguna de Torrevieja y su previsible colmatación en el futuro. La salmuera de Pinoso arrastra una gran cantidad de yesos que generan un gran impacto ambiental en la Laguna.  Los ecologistas señalan que esa salmuera se debería tratar en las instalaciones de Pinoso para rebajar la concentración de yesos que llegan a las salinas y se debería prohibir el vertido de lodos líquidos en el Parque Natural.