Un año más, con la primavera, llegan las reválidas LOMCE a nuestros centros educativos. Ecologistas en Acción vuelve a manifestar su oposición a la LOMCE y apoya las movilizaciones que se realizan en los distintos territorios en contra de las citadas reválidas. Esta ley educativa nos conduce en el sentido opuesto a la transformación educativa que el mundo necesita, fomentando la competitividad y la segregación.

Aquí están otra vez las reválidas y todo lo que significan…  Es una muestra más de la política arrogante que ignora las voces de la sociedad, de las personas afectadas, la política del «aquí mando yo» y que intenta obviar la disidencia. El gobierno actual sigue su camino de huida hacia adelante, sin consideraciones, con su rodillo antidemocrático, construyendo un mundo donde prima la ley del más fuerte, el autoritarismo y los abusos, donde el miedo y la desmesura se están convirtiendo en la norma. Sin pacto educativo, sin atender a los actores implicados, sin escuchar a la comunidad educativa e imponiendo los valores de la competitividad, el militarismo, la ley del más fuerte…

La LOMCE apuntala un modelo educativo obsoleto, reorganiza nuestro sistema educativo para servir aún mejor al capitalismo. Las reválidas son una de sus puntas de lanza, unas pruebas que pretenden homogeneizar, encasillar y medir la educación, que establecen un sistema competitivo, que barre la diversidad. Justo el camino contrario al que defendemos en Ecologistas en Acción: un mundo diverso y rico en las diferencias, con personas que aprenden a cuidarse, que valoran las  capacidades de cada una y se apoyan solidariamente, porque para nosotras, diversidad es riqueza.

Hay muchas sendas para construir  y mejorar la educación. La competitividad no es el camino. Nos lo muestra, por ejemplo, Portugal, que ha conseguido hacer progresar su educación dándole la importancia y los recursos que necesita y relegando los exámenes al lugar que les corresponde,  el de una herramienta más de evaluación, no la única, ni la principal.

Ecologistas en Acción se suma a las distintas acciones convocadas los próximos días (huelgas, concentraciones, manifestaciones…). Y lo hacemos porque es urgente transformar la educación, porque los que nos gobiernan no nos miran a los ojos, no piensan en las personas ni en la vida, no piensan tampoco en la educación. Solo piensan en construir su «nido», para hacerse más ricos y más poderosos. Su nicho de ostentación con falsos currículum, másters inexistentes, documentos falsificados. ¿Es ésta la educación de calidad que quieren construir?, ¿o es sencillamente un negocio más?. Las empresas que gestionan en la Comunidad de Madrid las famosas pruebas de nivel van a embolsarse 600.000 euros. ¿Cuántos proyectos educativos se podrían haber desarrollado con este dinero?

Para Ecologistas en Acción es necesario crear y trabajar por una escuela vinculada a la vida, por enseñar lo que realmente importa: nuevas maneras de relacionarnos entre nosotras y con la Tierra, sembrar semillas de libertad, gérmenes de otra manera de funcionar en una escuela y un mundo inclusivo, con trabajos colaborativos, aprendiendo en proyectos significativos para nuestra comunidad, juntas todas las personas que la forman, conociendo, creando y soñando otro mundo posible, con huertos y comedores ecológicos, co-creando nuestro pueblo y nuestro barrio, trabajando con la gente, promoviendo actividades de movilidad sostenible… En fin, experimentando nuevas maneras de aprender, vivir y crear comunidad.

Nuestro planeta nos pide a gritos aprender a interpretar las señales que nos indican  que estamos agotando los recursos, que el crecimiento infinito no es posible en un mundo finito. Comprender que es necesario un cambio de rumbo, abrir los ojos a la realidad en la que vivimos, para ver cuales son los retos que tenemos que abordar en las escuelas y en la vida.

El mundo reclama una nueva educación, sí. Pero no es una educación basada en más competición, sino en más colaboración, más conocimiento y creatividad; para generar así personas y comunidades resilientes capaces de afrontar el reto socioambiental que tenemos delante.

Ésa es la educación que queremos, ésa es la educación que necesitamos.

Por eso decimos no a las reválidas y sí a la construcción de un mundo donde todas las personas tengamos un lugar, en un planeta más sostenible y justo.