Las islas Canarias, archipiélago oceánico de origen volcánico, cuentan con una gran biodiversidad y concentran el mayor número de especies endémicas de todo el país. La fragilidad de sus ecosistemas, junto con las amenazas de las especies invasoras, convierten en necesidad la lucha por la conservación de la naturaleza.

Ana Portero, Miry Villalba, David P. Padilla. Miembros de la Asociación Abeque 1. Revista Ecologista nº 95.

Las especies exóticas invasoras son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en el mundo y causan graves problemas no sólo ambientales, sino también sociales y económicos. Esto ha supuesto, junto con la pérdida de hábitat, las principales causas de extinción de especies en el planeta.

Voluntariado trabajando en una de las zonas más contaminadas del macizo de Teno, el barranco de Masca. Foto: Javier Baute.

Estas especies invasoras son particularmente destructivas en ecosistemas insulares. Por ejemplo, de las extinciones registradas de especies de vertebrados en el planeta, el 75 % ha ocurrido en islas. Asimismo, los territorios insulares, que ocupan alrededor del 5 % de la superficie terrestre, albergan el 40 % de las especies catalogadas como críticamente amenazadas, lo que los coloca como ecosistemas prioritarios en la conservación de la naturaleza 2.

En Canarias las especies invasoras suponen el principal impacto sobre las especies amenazadas y ponen en jaque a millones de años de evolución. El clima subtropical de estas islas facilita y posibilita el establecimiento de muchas de estas especies foráneas, algunas de ellas presentes en los listados de las más dañinas del planeta.

Si hablamos de especies vegetales, es el rabo de gato (Pennisetum setaceum) la que mayor impacto está ocasionando en los ecosistemas canarios, produciendo una clara homogeneización y pérdida de biodiversidad en algunos paisajes por debajo de los 1.000 metros sobre el nivel del mar.

Rabo de gato (Pennisetum setaceum), considerada una de las especies exóticas invasoras más peligrosas, una única planta puede llegar a producir diez mil semillas. Foto: Beneharo Rodríguez.

La Asociación Abeque, ONG perteneciente a Ben Magec-Ecologistas en Acción, nace hace seis años como resultado de la inquietud de un grupo de personas que sienten admiración por la biodiversidad insular y que comparten la necesidad de comprometerse activamente para promover la conservación del patrimonio natural de las islas Canarias, centrando sus esfuerzos en el macizo de Teno, en Tenerife.

El macizo de Teno

El Parque Rural de Teno, incluido dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Canarias, constituye uno de los refugios más importantes para la flora y fauna de la isla de Tenerife. Su antigüedad, aislamiento y abrupta orografía hacen de este lugar un santuario para la biodiversidad del archipiélago canario.

Es considerado como la principal de todo el país entre las áreas excepcionales para la conservación de la flora amenazada, según el Atlas y libro rojo de la flora vascular amenazada de España 3.

Limpieza manual de la planta invasora rabo de gato en el macizo de Teno. Foto: Elisa Blanco.

Dentro de las acciones de conservación, la Asociación Abeque se ha marcado como uno de sus principales objetivos el control de especies invasoras, centrándose en el rabo de gato.

Una gramínea africana

El rabo de gato es una gramínea originaria del noreste de África que fue introducida en Canarias con fines ornamentales en los años cuarenta. Su gran poder invasor radica en diferentes características 4. Cada planta puede llegar a producir 10.000 semillas capaces de permanecer en el suelo hasta seis años antes de germinar

Además, su germinación es continua a lo largo de todo el año y sus semillas se dispersan por el viento, el agua, en el pelaje de animales, las ruedas de vehículos, la ropa o el calzado. Crecen rápidamente y a los tres meses de la germinación pueden producir flores. Son resistentes, las plantas soportan los cortes, el pisoteo y el fuego. Una planta puede llegar a vivir hasta 20 años.

La lucha desde la acción

La Asociación Abeque siempre se ha identificado con la idea de que las luchas más efectivas se hacen a través de la acción. Por ello, lleva seis años ininterrumpidos realizando convocatorias mensuales de participación ciudadana para la erradicación de esta planta, en coordinación con las administraciones locales (Ayuntamiento de Buenavista del Norte y la Oficina de Gestión del Parque Rural de Teno), logrando que el proyecto crezca cada año.

Voluntariado en acción tratando de recuperar la biodiversidad del lugar. Foto: Elisa Blanco.

Cada zona de actuación cuenta con mapas de distribución de esta exótica (cedidos por el personal técnico del Parque Rural de Teno) donde se muestran las parcelas numeradas, incluso con un código que indica el perfil del voluntariado requerido para actuar en cada una de ellas.

Son muchas las personas que participan activamente en el proyecto desde senderistas, montañeras, escaladoras o incluso practicantes del salto del pastor canario (práctica ancestral que utilizaban los aborígenes canarios para desplazarse por la abrupta orografía de las islas, deslizándose por una larga lanza de madera).

Todas estas acciones, junto con la constancia y el compromiso de la ciudadanía, han conseguido que la utopía se haga realidad; actualmente el rabo de gato está bajo control en la mayor parte del macizo de Teno.

Saltadores y saltadoras con sus lanzas, herramienta indispensable para transitar por las escarpadas laderas del macizo de Teno durante las acciones de control de rabo de gato. Foto: Asociación Abeque.

El éxito de las acciones se debe, sin duda, a la revisión periódica,cada tres o cuatro meses, de las zonas trabajadas. De esta forma se va agotando el banco de semillas de la invasora, permitiendo que la flora nativa la recolonice.

El ejemplo de Abeque ha germinado en otras asociaciones que han comenzado a abanderar proyectos similares de control de rabo de gato, como la Asociación de Amigos de la Naturaleza (ATAN) y Desaplatánate, en otro espacio natural de Tenerife, la Asociación Mato Risco, en La Gomera, o la Asociación Bejeque, en Gran Canaria.

Influencia en la ciudadanía

Son más de 2.500 personas las que han participado en las actividades realizadas para el control del rabo de gato en Teno. Estas acciones requieren esfuerzo físico, destreza para trabajar en zonas complicadas de transitar y la dedicación de una jornada completa. A pesar de esto (o quizás gracias a esto), a lo largo de los años, las actividades de voluntariado han conservado una elevada constancia, participando en cada salida mensual una media de entre 20 a 30 personas.

Voluntariado encantador y encantado de participar en el control del rabo de gato en Teno. Foto: Nayra Sánchez.

Para facilitar el control de las acciones, Abeque ha creado la figura del padrino y la madrina de sectores determinados. Se trata de personas voluntarias que han tenido constancia en la participación y han adquirido las habilidades y conocimientos necesarios para hacerse cargo del seguimiento de estas zonas. Este compromiso ha hecho que se interiorice aun más el proyecto, convirtiendo estos lugares en algo cercano que hay que cuidar y proteger.

Abeque, con su constante trabajo de información y sensibilización, ha logrado un buen nivel de concienciación en la ciudadanía, adquiriendo un mayor conocimiento sobre el valor y la potencialidad del propio territorio como bien común a proteger.

Esto demuestra cómo un proyecto enfocado a temáticas ecologistas ha conseguido impulsar dinámicas de empoderamiento de las comunidades con las cuales trabaja y, a su vez, cómo este movimiento ciudadano está provocando una reacción en la Administración que parece empezar a valorar, en su justa medida, la amenaza que suponen las especies y empieza a tomar cartas en el asunto aprobando partidas presupuestarias y contratando cuadrillas especializadas para trabajar en su control.

  1. Agradecimientos: A las personas que han participado en cada acción de manera entusiasta y desinteresada. Al Ayuntamiento de Buenavista del Norte y la oficina de gestión del Parque Rural de Teno, de Tenerife por el apoyo y compromiso. A E. Simó (técnico del Parque Rural de Teno) por conservar la biodiversidad. V. Mitidieri aportó muchos datos del impacto positivo de Abeque. J.C. Rando que revisó las primeras versiones del texto. A Boreal Sub, Teno Activo y Flipper, por el apoyo en las salidas al mar. Y a cada miembro de la Asociación Abeque por el compromiso y la alegría.
  2. Tershy, B. R., Shen, K., Newton, K. M., Holmes, N. D. & Croll, D. A. 2015. The importance of islands for the protection of biological and linguistic diversity. Bioscience 1-6.
  3. Valle, E. del, Maldonado, J. & Sainz, H. 2004. Áreas importantes para la flora amenazada española. En: Bañares, Á., G. Blanca, J. Güemes, J.C. Moreno &. S. Ortiz (eds.) 2004. Atlas y libro rojo de la flora vascular amenazada de España. Dirección General de Conservación de la Naturaleza. Madrid.
  4. Pérez de Paz, P.L., García Gallo, A. & Heene, A. 1999. Control y erradicación del. “rabo-gato” (Pennisetum setaceum) en la isla de La Palma. Sta. Cruz de la Palma. 124 pp.