En las últimas semanas algunos medios de prensa de Madrid, a los que se han sumado diversos partidos, vienen publicando noticias que denuncian supuestas irregularidades y vínculos entre el Ayuntamiento de la capital y una serie de empresas cooperativas que forman parte de la denominada Economía Social y Solidaria (ESS). Ecologistas en Acción de Madrid quiere manifestar su más firme defensa de este modelo de economía social, que debe formar parte sustancial de una sociedad sostenible, respetuosa con los límites del planeta y socialmente justa.

Es muy probable que desde algunos medios periodísticos, partidos políticos y empresas privadas con ánimo de lucro y ciertos sectores políticos existan dificultades para entender qué es la ESS, a la que asimilan erróneamente el funcionamiento habitual de las sociedades anónimas u otras formas organizativas de la economía capitalista. Conviene, por tanto, aclarar algunas diferencias fundamentales.

– Se trata de organizaciones sin ánimo de lucro. Esto supone que no existe beneficio privado (sus “dueñas/os” no se apropian de los excedentes), sino que los posibles excedentes que se generan revierten necesariamente en la ampliación del propio proyecto o de otros similares.

– Al no estar guiada por la lógica del lucro privado, la ESS no interviene en cualquier sector de la economía, solo lo hace en aquellos que generan un beneficio social y ambiental. Por ello, es habitual que predominen las cooperativas en el ámbito de las energías renovables, de la alimentación agroecológica, los servicios ambientales o de las finanzas no especulativas. Sectores que tendrán una importancia fundamental a la hora de organizar respuestas adecuadas a la crisis multidimensional que amenaza a nuestras sociedades.

– La forma típica de organización en la ESS son empresas propiedad de los/as trabajadores/as. En lugar de asalariados/as por cuenta ajena existen cooperativistas, que comparten decisiones y responsabilidades en el proyecto. Por tanto, existen diferencias con las empresas convencionales no sólo en qué bienes o servicios se producen, sino también en cómo se desarrolla el proceso. Esto implica un funcionamiento interno horizontal y democrático, y escasas o nulas diferencias en los ingresos de las personas implicadas.

– La mayoría hace públicas de forma transparente sus cuentas en modelos de Balance Social, que auditan aspectos como la sostenibilidad ambiental de sus procesos, la igualdad de género, la generación de empleo, la salud laboral, los impactos sobre el entorno comunitario, etc. (como ejemplo: https://madrid.mercadosocial.net/que-es-el-balance-social/)

Estas y otras características hacen de la ESS un modelo de generación de bienes y de organización social que es mucho más respetuoso con la sostenibilidad y los límites ambientales que el modelo de empresa centrada en el crecimiento, el cual nos ha conducido a la actual situación de saturación y superación de diversos límites de la biosfera. Se trata de un modelo alejado de las dinámicas de explotación y acumulación, pues su objetivo principal es el bienestar de sus integrantes y clientes, así como la sostenibilidad de sus procesos. Además, debido a sus peculiares vínculos -internos y externos- de solidaridad y cooperación son organizaciones con mayor capacidad de resiliencia, que sostienen mucho mejor sus niveles de empleo y presentan menores índices de quiebra que en empresas de la economía convencional.

Ecologistas en Acción defiende el ecologismo social, que entiende que los problemas medioambientales tienen su origen en un modelo de producción y consumo cada vez más globalizado, del que derivan diversos problemas sociales, modelo que hay que transformar para poder hacer frente a la crisis ecológica. Para la construcción de ese modelo, alejado de la loca carrera en pos de un “crecimiento” permanente, se hace imprescindible poner en pie nuevas formas de producir los bienes y servicios necesarios para una vida digna para el conjunto de la sociedad. Es urgente impulsar procesos de transición hacia otras formas de vivir y producir; en esa línea, la apuesta por la Economía Social y Solidaria es clave.

No se trata solo de una reivindicación de Ecologistas en Acción de Madrid. La Constitución Española recoge en su articulado (art. 129.2) que “los poderes públicos promoverán eficazmente las diversas formas de participación en la empresa y fomentarán, mediante una legislación adecuada, las sociedades cooperativas. También establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”.

Incluso la Comisión Europea proclamó entre sus prioridades (13-4-2011) para superar la crisis el impulso de la economía social, con el fin de “favorecer el desarrollo de aquellas empresas que (…) decidan perseguir también objetivos de interés general que potencian mejoras sociales, éticas o medioambientales”.

Además, el impulso a la ESS contribuirá de forma destacada al cumplimiento de compromisos internacionales como los emanados del Acuerdo de París contra el Cambio Climático y otros similares.

Por tanto, Ecologistas en Acción Madrid apuesta con rotundidad por la Economía Social y Solidaria, sin perder de vista que, además, resulta necesario promover activamente su consolidación y crecimiento de escala: hacen falta también empresas sociales de mayor tamaño para garantizar servicios esenciales. Para ello, es imprescindible un decidido apoyo de las instituciones públicas, en la medida en que estas se comprometan con el necesario cambio de rumbo que reclama la sostenibilidad de una vida humana digna, equitativa y respetuosa con los límites ambientales.