El incremento de las temperaturas y el tiempo estable que disfrutan el centro y el sur de la Península Ibérica en la última semana ha provocado que se disparen los niveles de ozono troposférico también en la aglomeración de Valladolid, por efecto de las emisiones contaminantes del tráfico y de algunas industrias, pero también de la gran actividad vegetal que se está produciendo esta primavera como resultado de las intensas precipitaciones.

En lo que llevamos del mes de mayo, el Ayuntamiento de Valladolid ha tenido que activar en tres ocasiones el plan de alerta por calidad del aire, la última de ellas hoy mismo, al acumular en cada una de ellas al menos tres días con una concentración de 100 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, medido en periodos de 8 horas, fijada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar daños en personas sensibles. En estos casos se recomienda la utilización de medios de transporte alternativos al coche y evitar esfuerzos físicos al aire libre.

En lo que llevamos de primavera, la estación de control de la contaminación atmosférica donde se han producido más superaciones de la recomendación de la OMS ha sido la denominada «Renault 1», titularidad de esta empresa y situada entre los municipios de Valladolid y Laguna de Duero. En esta estación dicha recomendación se ha superado durante 36 días, la mitad del periodo. Las estaciones de Paseo del Cauce y Fuente Berrocal en la zona norte han registrado hasta hoy una veintena de días con mala calidad del aire, cada una.

Para informar de esta situación, Ecologistas en Acción viene desarrollando con el apoyo del Ayuntamiento de Valladolid una campaña de sensibilización en diversos centros educativos y sociales de Valladolid y localidades de su entorno como Zaratán, Laguna de Duero, La Cistérniga, Boecillo, Arroyo, Tudela de Duero o Villanueva de Duero. Durante este mes, se han visitado los tres institutos de educación secundaria del barrio vallisoletano de Parquesol, con una exposición y actividades educativas dirigidas a la población escolar.

Precisamente en el Centro Cívico de Parquesol tendrá lugar hoy martes a las 7 de la tarde un acto informativo sobre la contaminación atmosférica por ozono, dirigida a la población del barrio, a cargo de Ángeles López, educadora ambiental. Por su localización al suroeste y su elevada densidad de población, este barrio es probablemente uno de los más expuestos en la ciudad al ozono troposférico, motivo por el cual Ecologistas en Acción considera prioritaria su medición a través de la estación móvil que va a adquirir el Ayuntamiento de Valladolid.

En función de los resultados, deberá valorarse la necesidad de ubicar una estación fija de control de la contaminación en dicho barrio, como Ecologistas en Acción viene sugiriendo desde hace años, asegurando de esta manera información a sus veintiséis mil habitantes.

El ozono troposférico, también conocido como ozono «malo» por contraposición al de la estratosfera, es un contaminante secundario producido por la reacción entre la luz solar y el dióxido de nitrógeno y los hidrocarburos emitidos por los automóviles y algunas industrias.

Por inhalación, provoca un incremento del riesgo de enfermedades respiratorias agudas y reducción de la función pulmonar, así como el agravamiento de patologías cardiovasculares. La OMS estima en 1.600 los fallecimientos prematuros anuales en España producidos como consecuencia de la exposición a niveles de ozono como los registrados estos días, varias decenas en la aglomeración de Valladolid. El ozono, además de para las personas, es también tóxico para la vegetación, dañando los bosques y reduciendo la productividad de los cultivos.