Hace años que las balsas de agua que dejó al aire la cantera abandonada de Áridos Borbolí, SA, se han convertido en un macro vertedero ilegal de todo tipo de residuos, muchos de ellos peligrosos y sujetos a algún sistema integral de gestión: envases de pintura, de productos químicos y fitosanitarios, plásticos industriales, gomas, neumáticos, piezas de vehículos, colchones, electrodomésticos, uralita…. Su abandono en la naturaleza contraviene tanto las directivas europeas como la legislación nacional vigente.

En la antigua cantera de áridos Borbolí, de 50 hectáreas y con orden de paralización de actividad en 2013, no se han llevado a cabo los trabajos preceptivos posteriores a la explotación, que incluyen la restauración morfológica y ambiental, la mejora del suelo y de la fauna ni mucho menos la revegetación.

Al contrario, hace años que las balsas de agua que dejó al aire la cantera abandonada se han convertido en un macro vertedero ilegal de todo tipo de residuos, muchos de ellos peligrosos y sujetos a algún sistema integral de gestión: envases de pintura, de productos químicos y fitosanitarios, plásticos industriales, gomas, neumáticos, piezas de vehículos, colchones, electrodomésticos, uralita…. Su abandono en la naturaleza contraviene tanto las directivas europeas como la legislación nacional vigente.

Cabe destacar que esas aguas ponzoñosas están a 10 metros del río Rivera de Huelva y que se están filtrando y afectando a los pozos vecinos y a los ríos Rivera de Huelva y Guadalquivir.

Por si fuera poco, el paraje se encuentra protegido por el Plan especial de protección del Medio físico y Catálogo de la Provincia de Sevilla y en la “Zona de Especial Protección”, Complejo Ribereño de Interés Ambiental.

Los camiones cargados solamente pueden acceder al punto de vertido por el camino que sale de la carretera SE-188, y para entrar en el recinto deben franquear una verja cerrada con candado. Es decir que deben ser admitidos por la propiedad.

Esta situación contrasta con las declaraciones del Consejero de Medio ambiente, que el pasado martes destacaba los trabajos del Gobierno andaluz para dar cumplimiento a la Directiva europea sobre vertido de residuos. El Reino de España acumula varias multas de la Unión europea por ese reiterado incumplimiento.

Este vertedero ya fue denunciado hace cuatro años al Seprona y a los Ayuntamientos de Guillena y La Algaba por Ecologistas en Acción, que consideran muy grave que no se hayan tomado medidas para atajar la contaminación y detener el tráfico ilegal de residuos, que incluso parece haber aumentado. También han solicitado a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y a la unidad especializada de la Guardia Civil que analicen las aguas del acuífero.

Esta vez han acudido además a la Fiscalía de Medio ambiente, por si pudiera haber omisión y/o dejación de funciones por parte de autoridades o funcionarios y por supuesto ha exigido que se repongan los daños ocasionados al medio ambiente, se restaure el suelo contaminado y se limpie toda la zona.