En el Día Mundial del Medio Ambiente, Ecologistas en Acción trasmite sus peticiones al futuro nuevo Gobierno, las actuaciones que considera más perentorias desde el punto de vista del ecologismo social.

Las diez demandas de la organización al futuro Gobierno son:

1. Aprobar una Ley de Cambio Climático y Transición Energética que incluya el cierre de las centrales nucleares mediante la no renovación de sus permisos de explotación, así como el abandono a medio plazo de los combustibles fósiles, que fomente las energías renovables, elimine el Impuesto al Sol, ponga fin al oligopolio de las grandes empresas energéticas, y abogue por un modelo energético descentralizado y en el que no exista la pobreza energética. Suspender cuanto antes el sistema actual marginalista de fijación de precios en la generación eléctrica.

2. Recuperación de las leyes ambientales que los gobiernos de Rajoy han devaluado con diversas modificaciones, principalmente las leyes de Costas, de Parques Nacionales, y de Montes.  La actuación más urgente es la de paralizar el intento del PP en el Parlamento de modificar la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que pretende que se continúen con las introducciones de especies exóticas invasoras objeto de pesca y de caza. El nuevo gobierno también debe aplicar las directrices de la Proposición No de Ley aprobada en el Congreso de los Diputados sobre la protección del lobo ibérico.

3. Poner todos los medios posibles (institucionales, económicos, sociales) para erradicar la violencia de género, tanto en la faceta de prevención como en la atención a víctimas de violencia. Ello implica superar la dotación presupuestaria actual, cantidad que, al igual que la de otras partidas que deben de aumentar (como las destinadas a la preservación del medioambiente, sanidad, educación o lucha contra la desigualdad) se puede detraer de los gastos militares y de inversiones en nuevas grandes infraestructuras de transporte, de las que tenemos una dotación más que sobrada.

4. Derogar la Ley Mordaza y garantizar los derechos democráticos de reunión, manifestación y libertad de expresión para dejar de perseguir y encausar a activistas.

5. Realizar un Estrategia Nacional de Calidad del Aire ambiciosa, que incluya la equiparación de impuestos del diésel con la gasolina, actuaciones para reducir el uso del coche en ámbitos urbanos y la mejora del transporte público, con implantación de carriles bus segregados en todas las vías de acceso a las grandes áreas metropolitanas.

6. Aprobar un reglamento de la Ley de Suelo y Rehabilitación que sirva para frenar los procesos de turistización, gentrificación y destrucción del patrimonio.

7. Desarrollar la Estrategia Española de Economía Circular enfocada a alcanzar el objetivo de Residuo Cero eliminando los envases de plástico e implantando la recogida selectiva de materia orgánica y sistemas de depósito, devolución y retorno de envases. Prohibir la incineración de residuos, especialmente en cementeras.

8. Fijar caudales ecológicos en la totalidad de las masas de agua, frenar la expansión del regadío y la construcción de nuevos embalses y clausurar inmediatamente trasvases de alto impacto ambiental, para los que existen alternativas viables. Estas medidas se deben conjugar con asegurar el acceso a agua pública de alta calidad en todos los municipios españoles.

9. Derogar la LOMCE. Incluir los contenidos de la educación para la sostenibilidad en los programas educativos, de manera que el mantenimiento de la vida se sitúe en el centro de los currículos escolares, reconociendo la importancia de los trabajos de cuidados (en el hogar, a las personas enfermas…) y la educación en valores.

10. Fomentar la economía social, apoyar la agroecología, el comercio local y de proximidad y retirar el apoyo a los tratados comerciales y de inversión que se han firmado (como el CETA) y que se están negociando (Tribunal Multilateral de Inversiones, UE-Mercosur, UE-Japón).

Para Ecologistas en Acción la aplicación de algunas de estas medidas de forma inmediata, así como el inicio de actuaciones dirigidas a poner en marcha el resto, serán la prueba de que la apuesta por la sostenibilidad y la justicia social del futuro Gobierno de Pedro Sánchez es más real que retórica.