Con ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra hoy 5 de junio, Ecologistas en Acción de la Región Murciana hace pública la concesión de los Premios Atila para distinguir a quienes a lo largo de un año han destacado por su contribución a la destrucción del medio ambiente de la Región de Murcia.

El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1972 coincidiendo con la primera cumbre mundial sobre medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo sobre el Medio Ambiente Humano. Los fines de este evento anual son aumentar la conciencia medioambiental, y fomentar la acción global en la protección del medio ambiente.

Ecologistas en Acción concede los Premios “Atila Región Murciana 2018“ con el objetivo de “distinguir y denunciar a aquellas personas, entidades o proyectos que más hayan destacado por su contribución a la destrucción del medio ambiente”. Los premios, que se concedieron por primera vez en 1992, tienen dos categorías denominadas “Atila” y “Caballo de Atila”, aunque el alto número de candidaturas obliga al jurado todos los años a elegir algunos accésits.

Cientos de personas se han dirigido a esta asociación proponiendo, desgraciadamente, numerosos candidatos, entre los cuales el Jurado ha elegido a los siguientes:

Premio Atila Región Murciana 2018: Javier Celdrán Lorente, Consejero de Medio Ambiente “y unas cuantas cosas más.

Por su incapacidad para gestionar el Medio Ambiente de la Región de Murcia con unos mínimos de calidad y compromiso.

Bajo su mandato sigue sin haberse aprobado las decenas de Planes de Gestión que están años pendientes de su aprobación y ejecución, para hacer efectiva la protección de Espacios Naturales, de la mayoría de espacios Red Natura 2000, y de la mayoría de las especies de flora y fauna silvestre amenazadas. Por no hablar del desmantelamiento de la Dirección General de Medio Ambiente, a la carta de las organizaciones empresariales, con la creación de la Agencia Regional del Clima y el Medio Ambiente (ARCA).

Incapaz de poner en marcha iniciativas realmente eficaces para revertir el grave estado de degradación del Mar Menor, ha permitido, y hasta justificado, actuaciones totalmente desaconsejadas por los expertos.

Finalmente, por intentar confundir a la ciudadanía con una utilización muy discutible de los comités de Participación Social y de Asesoramiento Científico, motivo por el que han sido abandonados por organizaciones y científicos comprometidos desde hace varios lustros con la recuperación de la laguna salada.

Premio Caballo de Atila Región Murciana 2018: Agroindustria Murciana.

Tanto la agroindustria regional y nacional, como las empresas internacionales, que han instalado sus extensiones agroindustriales en toda la región, causando multitud de problemas ambientales y sociales, que no sólo no reconocen, sino que se niegan a asumir y reducir con cambios en su modelo productivo.

El caso más grave conocido es el del Mar Menor, ya que la actividad agroindustrial del Campo de Cartagena ha acabado afectando gravemente al ecosistema, con consecuencias no sólo ambientales, sino también sociales y económicas para varios sectores. Pero la amenaza de esta industria contaminante se extiende a otros espacios naturales como Marina de Cope, o el entorno la Sierra de El Valle y Carrascoy.

Destrucción del territorio y del paisaje con sus roturaciones kilométricas, contaminación por nutrientes y uso de pesticidas, contaminación por plásticos de diverso uso agrícola, exceso de consumo de agua y demandas crecientes, y mala gestión de sus residuos, incluyendo la incineración.

Otro caso a destacar son las quemas contra las heladas en Cieza: totalmente ineficaces, pero que generan graves problemas de contaminación del aire.

Y la incineración de podas y residuos plásticos, demasiado extendida entre las empresas agrícolas, y que generan problemas de contaminación nada desdeñables en varios municipios.

Accésit “Pepa Pig”: Grupo Fuertes, y en especial a El Pozo.

Por ser un grupo que contribuye al deterioro ambiental con diferentes proyectos urbanísticos en zonas de alto impacto, y una industria de productos cárnicos basada en una ganadería industrial e intensiva que respeta muy poco los derechos de los animales y genera multitud de problemas ambientales.

Accésit “Mr. Proper”: Ecoembes.

Por dedicar mucho esfuerzo a lavar su imagen y la de las empresas que forman parte de su sistema, tratando ocultar que el Sistema de Gestión de envases que imponen no es nada eficaz, ya que estamos a la cola de Europa en porcentajes y calidad del reciclado, y la mayoría de las basuras plásticas que encontramos en el medio natural terrestre, ríos, ramblas y en el mar, son envases acogidos a su Sistema de Gestión. Además, mantiene una actitud beligerante contra la instauración de sistemas SDDR (envases retornables), que son mucho más eficaces en cuanto a porcentajes y calidad del reciclado, además de contribuir a una reducción real de la fabricación de envases de un solo uso, y ser más eficaces en la lucha contra el abandono de envases en el entorno natural.

Accésit “El verde me confunde”: Presidente Fernando López Miras.

Por permitir que su gobierno incumpla la legislación ambiental de manera reiterada, negando al Medio Ambiente la importancia orgánica que merece y dotando de un raquítico presupuesto y escaso personal a la Dirección General. A pesar de lo cual quiere hacer creer a la ciudadanía que el mayor impedimento para proteger el medio ambiente, y en especial el Mar Menor, es que su Gobierno tiene que cumplir la legislación ambiental por miedo a que le denuncien. Legislación que precisamente está diseñada para proteger el Medio Ambiente y la salud de las personas frente a los intereses privados.

El Jurado expresó su esperanza en que la concesión de estos premios llame a la reflexión a los premiados sobre el deterioro ambiental que sufre nuestro planeta, y les lleve a cambiar su actitud, trabajando en defensa del medio ambiente del que dependemos todas las personas.