Administraciones, expertos y ecologistas coinciden en la necesidad de medidas coordinadas sobre transporte e industria para reducir los efectos del ozono en la salud

En el Día Mundial del Medio Ambiente, el martes 5 de junio tuvo lugar en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Sevilla la Jornada “Contaminación por Ozono en Andalucía Occidental”, con la participación de diversos expertos y responsables políticos del Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía.

En la apertura del encuentro, el responsable de la campaña sobre ozono de Ecologistas en Acción, Miguel Ángel Ceballos, introdujo la situación actual respecto a este contaminante en España, Andalucía y el área metropolitana de Sevilla, exponiendo las particularidades del ozono troposférico, las fuentes de sus precursores, los efectos sobre la salud y la vegetación, la zonificación del territorio, las referencias legales y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la obligación de informar a la población de forma clara, comprensible y accesible.

Destacó que la ciudad de Sevilla viene incumpliendo en los últimos años el objetivo legal del ozono, a causa de las emisiones del intenso tráfico urbano y metropolitano y de algunas industrias de cemento y vidrio en Alcalá de Guadaira, sin que por parte de la administración local y autonómica se estén tomando las medidas previstas en estos casos, basadas en el urbanismo de proximidad, la movilidad sostenible (transporte colectivo, ciclista y peatonal), la producción limpia, el ahorro y la eficiencia energética o las energías renovables.

A continuación, Jesús de la Rosa, catedrático de geoquímica de la Universidad de Huelva y experto del Centro de Investigación en Química Sostenible, expuso la dinámica del ozono en Europa, España y Andalucía, concluyendo que las situaciones de alta contaminación ocurren en primavera y verano, en estaciones rurales y de fondo urbano e industrial y durante las olas de calor, relacionadas. Por la importancia de la contaminación a larga distancia y regional es necesario coordinar medidas a nivel local, interregional e internacional. En todo caso, resulta necesaria una mayor participación social, mediante dispositivos de medición de bajo coste.

Desde el Servicio de Salud Pública de la Junta de Andalucía, el Doctor José Luis Gurucelain informó sobre los efectos del ozono, en su doble papel benéfico en la estratosfera y tóxico en la troposfera, insistiendo en el daño oxidativo que provoca en los sistemas biológicos. Los efectos sobre la salud son suficientemente conocidos, siendo mayores en exposición prolongada a concentraciones altas que en puntas instantáneas de muy elevada contaminación. Destacó la importancia de la evaluación de impacto en salud de los proyectos y el planeamiento urbanístico, en los que la calidad del aire es un determinante clave.

La Jornada se cerró con una mesa redonda sobre las posibles soluciones a la que asistieron Francisca Godoy, Jefa de Servicio de Inspección Ambiental de la Junta de Andalucía, Esperanza Caro, Directora General de Economía y Comercio del Ayuntamiento de Sevilla, y Manuel Calvo, experto en movilidad sostenible y ecología urbana, moderada por Eduardo Gutiérrez, Coordinador de Ecologistas en Acción Andalucía.

Francisca Godoy expuso las dificultades para combatir la contaminación por ozono, al no poderse identificar con claridad su origen, siendo necesaria la adopción de medidas coordinadas a nivel estatal e internacional. En Andalucía, nueve de las doce zonas en que se divide el territorio a los efectos de controlar la contaminación atmosférica han incumplido durante 2017 el valor objetivo para la protección de la salud establecido por la normativa para el ozono, siendo frecuente la superación del umbral de información en la ciudad de Sevilla.

Actualmente se está elaborando la Estrategia Andaluza de Calidad del Aire, que servirá de marco para la elaboración de Planes de Mejora de la Calidad del Aire en las zonas donde se incumplan los límites legales y también las recomendaciones de la OMS. Asimismo, se va a realizar por el CSIC un estudio sobre la dinámica del ozono en el Valle del Guadalquivir.

Esperanza Caro destacó la dificultad para rebajar los niveles de ozono en Sevilla, siendo necesaria una visión metropolitana del problema y la implicación de la Junta de Andalucía, aportando financiación para acometer infraestructuras. Actualmente, el Ayuntamiento de Sevilla está elaborando un plan de acción con medidas informativas, no siendo recomendable la limitación del tráfico en episodios de ozono pues podrían agravarse en lugar de disminuir. Asimismo, se está elaborando un Plan de Mejora de la Calidad del Aire para Sevilla.

Finalmente, Manuel Calvo señalo la importancia de la participación social tanto en el diseño y ejecución de las políticas de movilidad sostenible como en la medición de la contaminación atmosférica, que en otras ciudades está registrando niveles superiores a los de las estaciones oficiales, tanto en la calle como en el interior de edificios como colegios. Un ejemplo del éxito de estas políticas participadas es el éxito de la red de carriles bici de Sevilla, sin que se requieran grandes presupuestos para adoptar medidas efectivas como el cierre al tráfico del centro de Sevilla, con un apoyo en encuestas del 80 por ciento de la población.