SOÑANDO UNA EDUCACIÓN PARA LA VIDA

¿Qué tal si deliramos por un ratito?

¿Qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia para adivinar otro mundo posible?

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.

En las calles los automóviles serán aplastados por los perros.

La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por el ordenador, ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar sino los que quieran cumplirlo.

Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.

Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.

Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.

Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.

La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos.

Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.

Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrá niños ricos.

La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla y la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.

Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de belleza y voluntad de justicia, hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido, sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.

Pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido seremos capaces de vivir cada día como si fuera el primero y cada noche como si fuera la última.

Eduardo Galeano – extracto de El Derecho al Delirio

 

Con esta intención de soñar y de hacer realidad nuestros sueños es con la que elaboramos nuestras propuestas educativas, con la que exploramos otras experiencias, con la que construimos en red y con la que vivimos cada día. Y porque el derecho a soñar es para todas las personas y porque sabemos que no estamos solas en la construcción de una sociedad que sepa convivir y respetar los límites del planeta, que aprecie todo lo que es y nos aporta la naturaleza, que se enriquezca con la diversidad de culturas y de personas, ponemos a disposición los materiales que vamos elaborando.

Publicaciones

Proyectos

Recursos educativos

ENCUENTROS DE ECOLOGÍA Y EDUCACIÓN

Necesitamos una nueva cultura y una nueva educación, especialmente teniendo en cuenta los tiempos de deterioro ecológico y social que se avecinan. Para allanar ese camino urgente, desde hace cinco años organizamos, junto con los MRPs (Movimientos de Renovación Pedagógica), los Encuentros de Ecología y Educación. Nos reunimos durante un fin de semana para trenzar los discursos y las preocupaciones de las pedagogías alternativas y del ecologismo social. Es un espacio con momentos de formación, momentos de construcción colectiva y de elaboración de propuestas. Está abierto a todas las personas interesadas en la educación como herramienta para la sostenibilidad y la justicia. El quinto encuentro, en febrero de 2017 nos reunimos más de 200 personas y nació la Red de Profesorado de Ecologistas en Acción.

 

Y quedan muchos por delante…

 

         

ECOFORMACIONES

Cada grupo local tiene sesiones de ecoformación enfocadas con diferentes metodologías y que atienden a un sinfín de contenidos. Unas son puntuales, en muchas ocasiones atendiendo a demandas de otros colectivos, entidades, etc. Otras forman parte de un ciclo anual o mensual con largo recorrido. Entre éstas encontramos: Ciclo de ecoformaciones, Ciclo de conferencias, Cine-fórum, Tertulias ecologistas, Acompañamiento a visitas a parques naturales, Talleres (consumo, decrecimiento, cambio climático y un largo etcétera), Curso de ecología social… Además, Ecologistas en Acción ofrece diversos cursos on-line, que puedes consultar aquí.

Curso de Ecología Social

El deterioro ecológico y la insostenibilidad responden a procesos complejos, pero no por ello incomprensibles para cualquier persona con voluntad de entenderlos. Es preciso desenmascarar los mecanismos de saqueo a que está siendo sometida la naturaleza y los seres vivos de la Tierra, incluidas mujeres y hombres. También lo es conocer y construir formas de relacionarnos, convivir, consumir, etc. de otra manera y que nos permitan crear vidas dignas de ser vividas, para todas las personas y en relación constante con el planeta. Este curso pretende ofrecer claves que ayuden a comprender los procesos esenciales de destrucción de nuestro planeta, a leer la realidad desde la interdependencia de todo lo vivo y lo no vivo, que permitan distinguir entre personas/países/sociedades empobrecidas y enriquecidas en este proceso de saqueo que causa la insostenibilidad y a situar las responsabilidades en el desastre. Así como trabajar para construir esas otras formas de vivir más deseables y sanas. En definitiva, el curso pretende ofrecer instrumentos que den luz y politicen el deterioro ecológico y las alternativas que tenemos. El curso tiene una duración aproximada de 2 meses. No es necesario tener experiencia previa para apuntarse, solo tener interés en el ecologismo social y la sostenibilidad. Los objetivos concretos del curso son:

  • Adquirir herramientas conceptuales para entender el mundo desde una perspectiva crítica y sostenible ecológica y socialmente, que permitan aplicar criterios de sostenibilidad en diferentes ámbitos.
  • Proporcionar las claves para acometer un primer análisis de aspectos concretos de la realidad desde una perspectiva ecológica. Como por ejemplo en el ámbito de la movilidad, de la alimentación, de la salud, del turismo…
  • Incorporar la perspectiva de género en el análisis del mundo y en las propuestas de sostenibilidad.

Se trabajan algunos de estos contenidos:

  • Bases del deterioro ecológico
  • Mirada crítica a la ciencia y el progreso. Qué aprender de la organización de la vida
  • Globalización
  • Recursos: energía y materiales
  • Economía ecológica
  • Mujer y sostenibilidad
  • Pobreza y sostenibilidad
  • Necesidades y escapada virtual
  • Consumo y herramientas para el cambio como la contrapublicidad
  • Decrecimiento y cultura de la suficiencia
  • Criterios de sostenibilidad, alternativas y puesta en práctica
  • Valores y políticas para el cambio de paradigma.
  • Movilidad y ciudad sostenible y habitable
  • Trabajo y economía

Y, como siempre, si quieres saber qué tipo de formaciones se ofrecen en tu territorio, contacta con tu grupo local a través del formulario.

EDUCACIÓN PÚBLICA

Para Ecologistas en Acción es necesario crear y trabajar por una escuela vinculada a la vida, por enseñar lo que realmente importa: nuevas maneras de relacionarnos entre nosotras y con la Tierra, sembrar semillas de libertad, gérmenes de otra manera de funcionar en una escuela y un mundo inclusivo, con trabajos colaborativos, aprendiendo en proyectos significativos para nuestra comunidad, juntas todas las personas que la forman, conociendo, creando y soñando otro mundo posible, con huertos y comedores ecológicos, co-creando nuestro pueblo y nuestro barrio, trabajando con la gente, promoviendo actividades de movilidad sostenible… En fin, experimentando nuevas maneras de aprender, vivir y crear comunidad.

Entendemos que la educación, para que sea entendida como tal, ha de ser pública, democrática, inclusiva, coeducativa, científica, ecológica y laica.

Por todo esto, nos enREDamos con otros colectivos, para defender la educación pública y para introducir en las escuelas una educación para la vida, que atienda a los límites del planeta, que hable y comprenda nuestra interdependencia y ecodependencia.  

Documentos:

Contra las reválidas: no a la LOMCE

Manifiesto La Educación que nos une Universidad, Plan Bolonia y sostenibilidad

Declaración de Ilegitimidad de la propuesta de pacto educativo de Marina

Medidas urgentes frente a la LOMCE

Diálogo por la educación

ECOJÓVENES

Son grupos de jóvenes con interés en la ecología y ganas de aprender y contribuir a la transformación social a través del cambio de hábitos, la concienciación, etc. Las y los jóvenes tienen mucho que aportar al movimiento ecologista. ¡Nos gustaría que os siguierais sumando!

En cada grupo de Ecologistas en Acción tenemos la puerta abierta a nuevas incorporaciones. Para las personas más jóvenes tenemos en muchos grupos la opción de crear un grupo joven de Ecologistas en Acción, así como la apertura de que grupos jóvenes que ya están conformados trabajen en red con nosotras y nosotros. Y, por supuesto, siempre existe la opción de entrar a formar parte de EeA directamente.

Hay diversidad entre los grupos de ecojóvenes ya existentes y puede crecer a medida que se vayan sumando otros nuevos. Las edades suelen estar entre los 17 y 22 años. Hay grupos ya conformados que se ponen en contacto con Ecologistas en Acción con la intención de empezar a reunirse periódicamente y de manera autogestionada, mientras que nosotras les proporcionamos formación, acompañamiento y un espacio en donde poder reunirse y trabajar los temas que más interés les despiertan. Otros se forman en el seno del grupo local que tengan más cercano. La forma de funcionar, al final, se acuerda entre todas y todos. Si quieres saber si en tu localidad hay un grupo de jóvenes participando con Ecologistas en Acción o quieres formar uno…

¡¡Acércate!!

Aquí tienes una forma de entrar en contacto

CAMPAMENTOS DE VERANO

CAMPAMENTOS ECOLOGISTAS, NECESARIOS ANTE LOS RETOS DEL SIGLO XXI

CAMPAMENTOS QUE NOS VINCULAN AL TERRITORIO

Área de educación de Ecologistas en acción

La población española es fundamentalmente urbana, aunque el territorio rural abarca el 90% de la superficie, solo el 20 % del total de la población reside en él. (1)

Vivimos la vida mayoritariamente en entornos urbanos y entre nuestras cuatro paredes tenemos acceso virtual al mundo exterior, olvidando con facilidad cómo se leen las señales que la naturaleza nos envía. ¿Quién recuerda el halo que se forma en la luna unos días antes de que llegue el frente de lluvia?, ¿o ese viento que nos avisa de un incipiente cambio de tiempo? ¿Quien sabe mirar las nubes?… Puede parecer que los excelentes servicios de AEMET compensarán esta carencia, y en cierta medida así es. Pero hay algo que no podemos obtener de estos servicios y es el impacto que esa brisa, ese halo y esa luna producen en nuestros corazones y cuerpos, son las sensaciones y emociones de esos momentos especiales vividos en la naturaleza.

En un mundo urbanita como el que vivimos, nuestros campamentos pueden ser los oasis que permiten a las más jóvenes esta oportunidad. Les aportan una dimensión nueva que no es posible vivir en la ciudad. Es ése contacto directo con el viento, el río, la montaña, el árbol… el que podemos recuperar en nuestros campamentos y colonias de verano, es también la ocasión de salir de la ciudad y poder compartir momentos intensos con nuestros amigos y amigas y construir comunidad.

 

Comprendiendo la naturaleza

Una gran mayoría de la ciudadanía vive de espaldas a nuestra realidad biológica más primaria: los seres humanos somos seres vivos que dependemos de los recursos que obtenemos de un planeta finito. Cada vez es más obvio para toda la humanidad que hemos sobreexplotado estos recursos y que su disponibilidad disminuye vertiginosamente: agua, bosques, petróleo, gas…

Las experiencias vividas en la naturaleza pueden mostrarnos nuestra dependencia y vulnerabilidad y por ello constituyen una herramienta educativa que puede ser muy potente para abordar la problemática ambiental y cuestionar el concepto actual de desarrollo.

Cuando nos asola un temporal y las olas del mar o la nieve caen sobre nosotros es común ver cómo se desmorona la idea de ominipotencia desarrollista. Aún así, el efecto dura poco. La mente humana se defiende de esta vulnerabilidad, intentando reducir a meras anécdotas estas situaciones. Nos aferramos a la idea de que todo volverá a la “normalidad” pronto. Confiamos en que «papá mercado» y «mamá tecnología» vendrán en nuestra ayuda con nuevos inventos, con programas específicos, ayudas estatales…

Hemos visto en diferentes ocasiones que esto no es así (2), y además, sabemos que conforme avance el siglo XXI, si seguimos consumiendo y viviendo como hasta ahora, las consecuencias serán más graves y nuestra capacidad de respuesta, menor.

Nuestro mundo está cambiando muy rápido, nos enfrentamos a nuevos problemas ambientales cada día, podemos observar récords en parámetros climáticos cada vez con mayor frecuencia…

Por ello, necesitamos cambiar la manera de percibir el mundo, esa percepción del ser humano como “rey” de la naturaleza, con gran capacidad manipuladora del medio, que ignora su ecodependencia y sus limitaciones. Es urgente extender otra mirada, la que que surge de la conexión con la naturaleza. Esta visión nos ayuda a entender cuales son las consecuencias de nuestro modo de vida, cual es nuestro papel como parte del complejo entramado en que hemos convertido nuestro sistema vital. Esta nueva mirada puede conducirnos a un mayor compromiso y empujarnos a asumir nuestras responsabilidades.

 

La importancia de vivir “en directo” los fenómenos naturales: algunos ejemplos.

Resulta ilustrativo contemplar lo que ha ocurrido este año, por ejemplo en el País Valenciano (3), donde aumentan los fenómenos climáticos inusuales cada año. Se han vivido dos temporales con gota fría en invierno, una época poco común para ello, y además estos dos temporales han sido extraordinariamente fuertes. Unos días después del temporal de diciembre, con frío, nieve, viento, fuerte oleaje, lluvia… y destrozos enormes, tuvimos la oportunidad de valorar como vivían estos fenómenos la población general y también los más jóvenes.

En general, las personas adultas mostraban su malestar por los daños producidos: carreteras inaccesibles, cortes de luz, agua no potable en el grifo… Y ¡la queja! ¡Que esto pase en el S. XXI! ¡Como lo permiten nuestros gobernantes! Los más jóvenes, en general, se quejaban de que no podían salir de casa, del aburrimiento de estar sin tele, ni ordenador, por los cortes de luz… En ambos casos, la responsabilidad quedaba fuera, el análisis de conexiones y la vivencia de riesgo, ausente.

Entre esta visión generalizada, algunas personas tenían otra percepción, más profunda, más consciente. Algunas manifestaban su preocupación desde una perspectiva diferente. Por ejemplo, un joven se lamentaba por su burra, con el corral inundado, y también era capaz de formular la relación entre disponer de agua potable y de luz, ya que le habían faltado las dos cosas durante varios días. No se había aburrido, achicaba agua con sus padres y sabía que el motor eléctrico es el que sube el agua a su casa y por tanto, sin suministro eléctrico, no hay tampoco agua… Su cara, al volver a la escuela después del temporal, reflejaba preocupación y tristeza. Y cuando pudo compartirlo, cierto alivio y complicidad. Esa vivencia de vulnerabilidad fue mucho más intensa fuera del entorno urbano, donde el viento, la lluvia y el frío adquirían otra dimensión. Este chico de la burra, que tiene 12 años, se planteaba cómo mejorar su corral y decía que, aún así, si volvía a llover de esa manera, estarían expuestos a los elementos de la naturaleza. Y también decía que le gusta vivir allí. Se hacía evidente, escuchándole, que su conexión con la naturaleza le había proporcionado otra manera de ver el mundo (4).

Hay algo esencial, vital para nuestra supervivencia como especie y es la importancia que tiene ese contacto con el medio natural para poder comprender qué nos puede pasar como especie si perdemos nuestro vínculo profundo con la naturaleza. Es por eso que desde Ecologistas en acción organizamos actividades de verano para las personas más jóvenes.

 

Los campamentos, experiencia de significado vital

Experimentar la naturaleza, vivir en conexión con ella de manera sencilla, descubrir que no nos hacen falta tantas cosas materiales para ser felices, nos ayuda a generar una nueva visión del mundo, a comprender nuestra vulnerabilidad y la necesidad urgente de un cambio. Además construye alternativa a pequeña escala, nos proporciona la sabiduría que se obtiene al haber vivido ese “cambio” de valores de una manera festiva y colectiva.

Además las circunstancias extraordinarias generan vivencias inolvidables. Así ocurrió el verano de 2015 a los y las jóvenes que asistieron a las IV Colonias de verano «Gaudint la Terra». Se produjo un incendio forestal y se desalojó por prevención la granja escuela donde se encontraban. Tuvieron que reaccionar rápido y recoger lo que era estrictamente necesario cuando les comunicaron que iban a ser evacuados del Mas (5).

También lo saben las y los adolescentes que, desde el campamento del valle de Caldearenas, tienen que decidir que necesidades priorizan a la hora de usar la escasa energía eléctrica de la que pueden disponer. Y deciden, por ejemplo, que para ser feliz no es imprescindible tener cargado siempre el móvil.

En estos espacios aprendemos sobre nuestra ecodependencia, pero también aprendemos que somos interdependientes. Vivir en colectivo, conocer las claves de la organización comunitaria son aprendizajes tan necesarios como disfrutables. Y en el monte, fabricando nuestro pan o decidiendo de forma consensuada como nos organizamos, abrimos paso a otra forma de estar en el mundo.

Solo son unos días, si, pero pueden tener la fuerza de ese viento que abre las ventanas cuando el vendaval nos sorprende.

Llevamos 8 años trabajando en esta línea, fomentando actividades que permitan a nuestros y nuestras jóvenes esa conexión íntima en la naturaleza.

Y este verano, repetimos. 

Allí os esperamos.    

 

VI Colonias de verano «Gaudint la Terra» en el Mas de Noguera (Castelló), de 6 a 15 años 

Aprendiendo que podemos “vivir bien” con menos cosas materiales. En las colonias cultivamos la tierra, recolectamos los productos que vamos a comer, cuidamos los animales de la granja, hacemos nuestro pan, jugamos, hablamos, cantamos, bailamos, compartimos aventuras… Lugar precioso donde podremos subir montañas, bañarnos en el río, oler plantas, conectar y disfrutar del entorno, del silencio, de la amistad, de los momentos compartidos, de nuevas formas de relacionarnos, de conocer y reivindicar, de soñar, de vivir…    

 

VIII Campamento de verano: «Menos para vivir mejor» en Sieso de Jaca (Huesca), de 12 a 17

Díptico campamento

años 

Sieso de Jaca fue abandonado por sus habitantes en los años cincuenta. Un grupo de personas jóvenes ocupó lo que quedaba del pueblo y comenzó a reconstruirlo. El conocimiento de este proyecto de autosuficiencia y autogestión, y la convivencia con las personas que lo impulsan es una experiencia transformadora para chicos y chicas adolescentes, porque es una experiencia real que lleva mas de una década de construcción colectiva. En este lugar privilegiado se experimenta y se dialoga sin limite sobre otras formas de consumo, de toma de decisiones, otras relaciones entre las personas y otros estilos de vida como piezas necesarias para lograr un cambio social.

Las convocatorias para participar en los campamentos las abrimos en torno a marzo.

 

(1) http://www.mapa.es/es/ministerio/pags/analisis_prospectiva/introduccion.html

(2) http://www.ecologistasenaccion.es/article30640.html

(3) http://www.levante-emv.com/comunitat-valenciana/2016/03/24/olcina-advierte-aumento-riesgo-frente/1395777.html

(4) Cambiar las gafas para mirar el mundo: una nueva cultura de la sostenibilidad

(5) http://www.ecologistasenaccion.org/article30474.html