Por un cambio de rumbo ecológico y social

Este número abre con la celebración de la caída del Gobierno del Partido Popular. Un Gobierno que, tras más de seis años, nos deja una herencia de recortes en temas sociales, un aumento de la represión y un retroceso total en el plano ambiental, tanto por el desmantelamiento de la legislación ambiental como por el bloqueo a iniciativas más que necesarias para revertir la tendencia de degradación de los ecosistemas globales.

La entrada del Gobierno del PSOE, en minoría parlamentaria, le obliga a buscar pactos y podría suponer un cambio en esta tendencia. Es cierto que los Gobiernos socialistas anteriores, así como las autonomías en las que gobiernan, no se han caracterizado por realizar políticas que primen la justicia social o la preservación ambiental. No se puede olvidar que el PSOE firmó los primeros recortes tras la crisis económica, que no puso freno a la especulación inmobiliaria o que fue incapaz de evitar el aumento de emisiones de GEI durante sus años en el Gobierno.

Pero también es cierto que la sociedad actual no es la misma que hace seis años. Es una sociedad más consciente de la desigualdad social y de los problemas ambientales. Una sociedad que no tolera más los desfases de la clase política, que ha decidido tomar la iniciativa en muchos terrenos. Una sociedad que no va a permitir que se vulneren sus derechos de nuevo y que no espera otra cosa que una lucha sin precedentes para conseguir habitar un planeta justo y sostenible. Problemas como el cambio climático, la acumulación de plásticos, la contaminación química, el agotamiento de los recursos naturales o la desigualdad social no pueden esperar ni un minuto más para ser abordados.

Por ello, esperamos que este Gobierno en minoría escuche a la sociedad y haga políticas valientes. Que sea capaz de enfrentarse al poder corporativo, como el oligopolio energético o el lobby de los envases que una y otra vez bloquean los cambios necesarios. No le queda otra solución si quiere desmarcarse del Ejecutivo anterior y durar algo más que lo que queda de legislatura.

Un Gobierno ambicioso que sea capaz de aprobar una Ley de Cambio Climático y Transición Energética que incluya el cierre de las centrales nucleares, el abandono a medio plazo de los combustibles fósiles y que apueste por las energías renovables. Un Gobierno que fomente la protección de la costa, de los montes, de los ríos, de los parques nacionales o de la biodiversidad autóctona que limite el uso de sustancias tóxicas, además de promover una estrategia de economía circular encaminada hacia el residuo cero, eliminando el plástico e impulsando el sistema de retorno de envases. Un Gobierno que mire al mundo rural, que atienda a las personas que viven en nuestros pueblos y luche contra la despoblación.

Esperamos del nuevo Ejecutivo que escuche al movimiento feminista y actúe con todo lo necesario para prevenir las desigualdades y la violencia de género y que no tarde en derogar las leyes mordaza para legitimar un pilar básico de la democracia: el derecho a la protesta.

En un contexto como el actual, en el que la desigualdad social crece, es necesario mejorar los servicios públicos, dotar de recursos a la Ley de Dependencia, erradicar la pobreza energética y promover un sistema fiscal justo que fomente los comportamientos sostenibles. También es necesario un cambio de orientación absoluta en la política de vivienda y urbanismo que frene los procesos de especulación, turistización y gentrificación que están expulsando a muchas personas de sus casas y que impulse ciudades diversas, accesibles y donde el aire sea limpio.

Por último, reclamamos al Gobierno que entienda que sin cambiar el modelo económico no se producirán los cambios necesarios para vivir en un planeta justo y sostenible. Por ello, se torna necesario primar la economía social, la agroecología, el comercio de proximidad y retirar el apoyo a los tratados comerciales y de inversión en vigor y los que se están negociando.

– Mar Menor. La factura de modelo insostenible. Julia Martínez

– Retos de la transición energética. Cristóbal J. Gallego

– ¿Para cuándo una ley de cambio climático? Javier Andaluz

– Árboles monumentales. La fama mata. Emilio Blanco Castro e Inés Latorre García

– Entrevista: Luis González Reyes. Por Berta Iglesias Varela

– Una ley de suelo depredadora. Luis Suárez-Carreño

– La planta de mercurio de Almadén generará más contaminación.

Leticia Baselga, Francisco José Sarrión y Dolores Romano

– Especulación(es). Más allá de un concepto único de extracción

Elena Solís

– La burbuja de los cerdos. Las macrogranjas se disparan

María José Esteso Poves

– Carne de laboratorio, la excusa (tecno)ecológica. Diego Bárcena

– Nuevos acuerdos de la UE. Más recursos, más crisis socioecológica

Tom Kucharz y Francesca Ricciardi

– Relato. Lo importante. Silvia Morote

– Más de 20 años contra las centrales nucleares. Francisco Castejón.

Ilustraciones de Rubén Uceda.

– El coche eléctrico ¿Una alternativa ecológica?

Jens Peters y Félix García Rosillo

– Ríos plagados de pesticidas. Dolores Romano

– Contaminación y género. Yolanda Fernández Vargas

– El lobo desde un análisis ecofeminista. Concha López Llamas