Contra el uso de cebos envenenados

Ante el incremento del uso de cebos envenenados, que pone en riesgo la fauna y la salud pública, se insta a las Comunidades Autónomas y al Ministerio de Medio Ambiente a que aprueben sin más demora la “Estrategia Nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural”.

Tras seis años de funcionamiento del Programa Antídoto, las ONG que lo constituyen constatan que el uso de veneno se ha extendido en los últimos años a la práctica totalidad del territorio español, vinculado también a un cada vez mayor número de actividades en el medio rural y periurbano. El uso del veneno continúa suponiendo una de las principales causas de mortalidad no natural de muchas especies de la fauna amenazada española y un grave riesgo para la salud pública, por consiguiente, resulta esencial continuar actuando de forma decidida y conjunta hasta que esta práctica ilegal deje de suponer una amenaza. En este sentido, los datos de las ONG coinciden con los de las Administraciones ambientales que en el seno del Grupo de Trabajo de Ecotoxicología ponen de manifiesto una y otra vez la gravedad del problema y la necesidad de acometer programas de acción en el marco de una estrategia nacional aún por aprobar.

Los últimos casos de uso de veneno conocidos ejemplifican la gravedad de la situación. Así, en Castilla-La Mancha han aparecido en los últimos tres meses, tres águilas imperiales envenenadas. En Fuerteventura cuatro alimoches y en Cádiz otros dos. Y en Baeza (Jaén) se han detenido a cinco presuntos envenenadores hace pocas fechas.

Las organizaciones del Programa Antídoto conscientes de la gravedad de la problemática han dedicado los últimos seis meses a estudiar los mecanismos que sirvan para mejorar la coordinación y eficacia del Programa, así como para ampliar la participación dentro del Programa a otras ONG y a los sectores más directamente implicados en esta problemática.

En la última reunión del Programa Antídoto celebrada en Cáceres el pasado día 26 de mayo se adelantó mucho trabajo en este sentido y se acordó impulsarlo en tres direcciones muy concretas: denuncias y personaciones ante los órganos judiciales y administrativos, concienciación dirigida a los sectores implicados en el uso del veneno e impulso de la actuaciones de vigilancia y control de las administraciones ambientales en el marco de planes de acción autonómicos y de la estrategia nacional.

En la reunión de Cáceres se estableció además una línea de colaboración más directa con el Programa Antídoto-Portugal, cuyos miembros asistieron. Conviene recordar que la situación del uso ilegal del veneno en zonas aledañas de Portugal es muy preocupante, ya que allí todavía está muy extendido el uso de un veneno muy peligroso como es la estricnina. Algunas de las especies amenazadas como el Águila Imperial Ibérica y el Buitre Negro se encuentran en proceso de recolonización en Portugal, y resulta fundamental asegurar que el veneno no lo impida.

Otra de las acciones que se propone llevar a cabo el Programa Antídoto es llevar sus reuniones de coordinación de forma itinerante por todas las Comunidades Autónomas, con el fin de fortalecer el diálogo y la coordinación entre las ONG de Antídoto y la Consejería de Medio Ambiente de cada territorio. En la cita de Cáceres se contó con la participación de la Junta de Extremadura, cuyos técnicos explicaron que la situación del veneno en esa Comunidad, no era tan grave en comparación con la de otras regiones españolas. No obstante, se está lejos de mantener un nivel de vigilancia y control efectivo sobre el problema y prueba de ello es que entre 1996 y 2004, se conocen 91 casos de envenenamiento que en una parte han afectado a numerosas especies protegidas y amenazadas, tales como el Águila Imperial, el Buitre Negro, el Alimoche, el Milano Real u otras. Los casos detectados que son sólo una mínima parte de los reales parecen vinculados a las actividades cinegéticas y ganaderas en zonas como la Sierra de San Pedro, Villuercas y el sur de la provincia de Badajoz.

Como cuestión esencial a abordar para hacer más eficaz la lucha contra el veneno, los miembros del Programa Antídoto han acordado asimismo instar a todas las Comunidades Autónomas que participan en la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza a que den sin más demora el visto bueno a la aprobación de la “Estrategia Nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados en el medio natural”, documento que incluye todas las líneas necesarias de actuación que de forma coordinada deben acometer las Comunidades Autónomas y el Ministerio de Medio Ambiente con la participación, en su caso, de los sectores involucrados de la sociedad civil.

El Programa se crea en 1998 por ocho ONG preocupadas por el creciente número de casos de envenenamiento de especies protegidas de la fauna silvestre. Se concibe como una herramienta para ser empleada contra el uso ilegal de veneno, en particular, para facilitar la coordinación, difusión, denuncia y seguimiento de casos. El Programa colabora estrechamente con las administraciones públicas competentes en la conservación de la naturaleza y persecución de ilícitos relacionados con el uso de veneno bien a través del Grupo de Trabajo de Ecotoxicología (Ministerio de Medio Ambiente, Comunidades Autónomas, SEPRONA) o bien de forma directa sobre el terreno mediante rastreos y denuncias cuando es necesario. El Programa también está estableciendo líneas de colaboración con otras entidades que pueden aportar mucho en la lucha contra el uso de veneno como es el caso de la Real Federación Española de Caza.

ONG participantes en el Programa Antidoto: BVCF (Fundación para la Conservación del Buitre Negro), Ecologistas en Acción, FAPAS, Fundación Quebrantahuesos, GREFA, SECEM (Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos), SEO/BirdLife, WWF/Adena




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