Piden más control sobre la venta ilegal de material explosivo

A pesar del riesgo que suponen y de que su uso y comercialización están prohibidos, uno de los clásicos de las compras navideñas siguen siendo los petardos, especialmente por parte de menores de edad. Queremos hacer saber a los ciudadanos que, con ello, no sólo se está cometiendo una acción molesta para los demás, sino también ilegal, ya que la Ley prohíbe la venta en Internet como el uso de determinado tipo de explosivo.

Los petardos y todo tipo de explosivos están regulados, en el ámbito nacional, por la Ley Orgánica 1/92 sobre Protección de la Seguridad Ciudadana, que considera como infracción grave la fabricación, reparación, almacenamiento, comercio, adquisición, venta, tenencia o uso de armas prohibidas o explosivos no catalogados. Por lo que respecta a Andalucía, la Ley 13/1999, de 15 de diciembre, de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Andalucía, hace mención a ello en su artículo 20, que considera como “infracciones graves explosionar petardos o cohetes, prender antorchas u otros elementos similares, fuera de las ocasiones prevenidas” o sin las precauciones necesarias establecidas en la normativa.
Por todo ello Ecologistas en Acción solicita al Ayuntamiento un mayor control sobre la venta y uso de petardos y otros materiales explosivos, además de por el riesgo que suponen especialmente para los más pequeños, porque no lo autoriza la Ley, ya que pocas tiendas reúnen los requisitos necesarios para su comercialización, menos aún los pequeños kioscos de golosinas donde muchos pequeños pueden acceder a ellos.
Se recuerda que el uso de petardos implica un riesgo tanto físico como auditivo para los usuarios, tanto mayor cuando son más pequeños. No hay que olvidar que, además de quemaduras y otros daños físicos, los petardos suelen producir niveles sonoros muy altos alcanzando los 150 db o más, ocasionando molestias a las personas del entorno.

Desde la asociación ecologista se recomienda que, antes de comprar petardos para pasar un rato divertido o de permitir que sus hijos lo hagan, recapacite sobre ello, ya que no sólo estará utilizando un artículo peligroso, sino que también puede acabar las fiestas con una sustanciosa multa.




Visitantes conectados: 614