Valoración de la Convención sobre Cambio Climático y Sostenibilidad

Tras la clausura de la Convención sobre Cambio climático y Sostenibilidad que se ha celebrado en Albacete los días 6, 7 y 8 de febrero, desde Ecologistas en Acción – Albacete hacemos las siguientes consideraciones:

– Frente a las dudas que algunos sectores sociales y de la opinión pública han planteado sobre la existencia y la dimensión del problema global que plantea el cambio climático, los distintos expertos y representantes de sectores tan variados como la arquitectura, el trasporte, las infraestructuras o la economía, han dejado claro que éste es el principal reto global de la humanidad en el siglo XXI.

– Se han puesto de manifiesto las causas que han provocado el cambio climático, fundamentalmente las actividades humanas, y también las repercusiones sobre todos los sectores productivos.

– Las consecuencias del calentamiento global ya se han empezado a manifestar, afectando sobre todo a los países más pobres, pero también se ha establecido que en un plazo no superior a quince o veinte años afectaría a todo el planeta, en caso de no adoptarse las medidas necesarias. Entre estas consecuencias se han citado las sequías en los países de latitudes más bajas y las inundaciones en zonas tropicales y de latitudes medias, así como la elevación del nivel del mar y la desaparición de glaciares y fusión parcial de los casquetes polares.

– El reto que tiene planteado nuestro país es mayor que el de la mayoría de la Unión Europea, no sólo por ser el que más lejos está de cumplir los compromisos de reducción de emisiones de CO2 fijado en el protocolo de Kioto, sino por estar en una zona donde los modelos climáticos prevén mayores riesgos de subida de temperatura, sequías y desertificación, con una pérdida de biodiversidad y de hábitat y un gran impacto en la agricultura, el turismo o la salud.

Entre las intervenciones que se han podido escuchar en estos días destacamos la del Presidente del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España, Carlos Hernández Pezzi, que ha manifestado que el sector de la construcción de nuestro país se ha comportado de manera totalmente insostenible en estos años de desarrollo y crecimiento desmedido de la edificación y reveló que de las más de ochocientas mil viviendas construidas, solamente un 60% se destinaba a la ocupación, mientras que el resto se destinaba a la inversión especulativa. Además afirmó que los criterios con los que se ha construido han sido energéticamente insostenibles.

Por otra parte, el Catedrático de Física de la Universidad de Alcalá de Henares, Antonio Ruiz de Elvira ha denunciado que el gobierno de España está ocultando a la población datos sobre la dimensión del problema del cambio climático para justificar que no se hayan adoptado ya las medidas necesarias para combatirlo.

En la ponencia de Luis M. Jiménez Herrero, Director del Observatorio de la Sostenibilidad en España y coordinador del Informe que se ha dado a los asistentes a la Convención, ha dejado bien claro que el desarrollo sostenible implica una modificación radical de los hábitos de consumo y de los sistemas de producción en los países desarrollados y unas relaciones de equidad entre los países ricos y los países en vías de desarrollo.

También se ha puesto de manifiesto estos días, que el nivel de exigencia de las Administraciones para afrontar el reto global del cambio climático, debe ser muy superior a lo realizado hasta el momento, debiendo empezar a trabajar de forma más metódica, estableciendo objetivos, plazos y recursos claramente definidos. Más allá de las declaraciones y los discursos solemnes, es necesario introducir cambios regulatorios y fiscales que penalicen las actividades que contribuyen al aumento de las emisiones de CO2 : trasporte, producción de energía convencional, consumo de productos y servicios no indispensables, etc.

Después de dieciséis años desde la cumbre de Río de Janeiro, donde se creó el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, no se han cumplido los objetivos que allí se plantearon y los problemas se han agravado, aumentando el coste de las decisiones a adoptar, pero siendo más urgente la necesidad de adoptarlas. Lo más lamentable es que durante este tiempo no se han atendido las llamadas de los científicos y de las organizaciones ecologistas, que reiteradamente han alertado sobre los riesgos globales que el modelo de desarrollo económico de los últimos cincuenta años ha ocasionado sobre todos los sistemas terrestres. Ahora no hay marcha atrás y las decisiones son cada día más urgentes, porque lo que está en juego es la supervivencia de la humanidad, en condiciones dignas para todos y ya no es posible seguir discutiendo sobre cuál es la dimensión del problema.




Visitantes conectados: 482