Atentado a la Directiva Marco del Agua

Las actuaciones en materia de limpieza de cauces y construcción de escolleras que pretende realizar la Cuenca Mediterránea Andaluza en la Costa del Sol son un atentado al principio de no deterioro que prescribe la Directiva Marco Europea de Agua, así lo denuncian la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua (RENCA) y la Federación Malagueña de Ecologistas en Acción y por ello piden la paralización de las intervenciones que pretenden llevar a cabo.

Las actuaciones que se realizarán en la Costa del Sol afectarían a espacios de gran valor ecológico como el río Guadaiza, un espacio LIC con especies en peligro crítico de extinción.

“De llevarse a cabo estas actuaciones, serán denunciadas ante la Unión Europea. Las vegas de este río constituyen una de las pocas zonas sin construir de toda la Costa del Sol, y nos tememos que el encauzamiento del río Guadaiza alentaría los intereses especulativos”, advierten ambas organizaciones.

Para Ecologistas en Acción y la RENCA, dichas intervenciones se pueden calificar de “duras” y que “en ningún caso se tratan de restauración de ríos”.

Cabe recordar que en anteriores ocasiones, actuaciones similares fueron denunciadas ante la Agencia Andaluza del Agua y la Consejería de Medio Ambiente, como la actuación realizada en el río Guadalmedina y en la desembocadura del río Vélez.

Con respecto al río Guadalmedina, la actuación afectó a un espacio Lic y al Parque Natural de Montes de Málaga; asimismo, en Ronda se denunció ante la Unión Europea por emplear fondos FEDER en una actuación que supuso un atentado ecológico en la zona.

Para la Ecologistas en Acción y la Red Andaluza de la Nueva Cultura del Agua dichas actuaciones, que se ejecutan mediante maquinaria pesada, arrasan con todo, convirtiendo un espacio fluvial en un canal inerte; además, la creación de escolleras supone la total artificialización del cauce del río, acabando con la vegetación de ribera.

Otro problema que acarrean las escolleras en dichos espacios fluviales es la falsa sensación de seguridad, ya que las aguas circulan a más velocidad al no existir vegetación.

Así, insisten que en ningún caso la vegetación fluvial debe considerarse como suciedad sino que constituyen hábitats muy valiosos que se encuentran protegidos por la Directiva Hábitats.

En cuanto a la basura de origen humano existente en estos lugares dichas organizaciones proponen que sea recogida manualmente y no con máquinas dada la extrema fragilidad de dichos ecosistemas.




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