Contaminación por particulas en el entorno de Mequinenza

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Ecologistas en Acción, en las alegaciones que presentó en su día contra el proyecto de Central Térmica en Mequinenza, solicitaba, entre otras cosas, que se hiciera un estudio de la calidad del aire en el entorno de la Central proyectada a fin de comprobar si las poblaciones afectadas podrían soportar las emisiones de la Central Térmica sin sobrepasar los límites legales sobre contaminantes del aire. Si la suma de los contaminantes previos a la construcción de la Central Térmica, o preoperacional, y las inmisiones contaminantes de ésta superaran los límites no se debería dar la Autorización Ambiental Integrada necesaria para la construcción de la Central.

A consecuencia de esto, suponemos, el organismo público responsable de autorizar o no la Central Térmica, el INAGA (Instituto Aragonés de Gestión Ambiental) solicitó a la Dirección General de Calidad Ambiental que efectuara el citado estudio desplazando a Mequinenza una estación móvil para analizar los niveles de contaminación de esta población. Así mismo el INAGA encargó un estudio ambiental al Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM) para determinar cuál sería la incidencia de la Central Térmica sobre los niveles de ozono troposférico en al área geográfica de Mequinenza.

Respecto al ozono, a finales de febrero, Ecologistas en Acción tuvo acceso al estudio en el que se indicaba que la Central Térmica proyectada afectaría significativamente a los niveles de este gas en una radio de 60-80 km, según las situaciones meteorológicas, y que haría subir las superaciones de los límites legales marcados para el año 2010 (120 microgramos/m3 en medias de 8 horas), en torno a la decena de casos, en poblaciones como la misma Mequinenza o poblaciones más alejadas como Lérida, Bujaraloz o Monzón. Este gas contaminante, cada vez más extendido en períodos cálidos, daña a la vegetación y está asociado a una mayor mortalidad y a enfermedades pulmonares en las poblaciones afectadas.

En lo que se refiere a la contaminación por partículas, denominadas PM1, PM2’5 ó PM10 según su diámetro medido en micrómetros, el expediente del INAGA consultado por Ecologistas en Acción en febrero no contenía dato alguno, al igual que otros contaminantes distintos al ozono, a pesar de que la Dirección General de Calidad Ambiental había recabado datos de los otros contaminantes, como los PM, durante casi trece meses, de diciembre del 2006 a enero de 2008. Tras pedir los datos a esta Dirección General, en febrero, Ecologistas en Acción recibió los datos solicitados a finales de marzo.

Del análisis de la nueva información suministrada el contaminante que muestra niveles más elevado son las partículas (PM), materia en suspensión que procede fundamentalmente de humos y que es causante, como muestran cada vez más estudios, de incrementos en la mortalidad y de diferentes tipos de enfermedades, como el asma. En especial son peligrosas las partículas más pequeñas, las PM1 y PM2’5, asociadas, por ejemplo, a un mayor número de infartos de miocardio, ya que de los pulmones pasan éstas a la sangre afectando a sus propiedades. Aunque las partículas más finas no están todavía legisladas la Unión Europea ya ha iniciado los procedimientos encaminados a ponerles límites legales en el aire.

En cuanto a los niveles medidos en Mequinenza la Dirección General de Calidad Ambiental no ha considerado válidos las mediciones efectuadas durante los primeros 10 meses, por problemas técnicos. Así, de los 13 meses de estudio, solo se consiguieron datos válidos de 87 días, pero de estos se deduce que en ese periodo de tres meses en el aire de Mequinenza se sobrepasaron los límites legales (medias diarias de 50 microgramos/m3) un total de 23 ocasiones, cuando la ley, para todo el año, estipula que estos límites no se deben sobrepasar más de 35 veces. De haberse considerado válidos los datos recogidos los 10 primeros meses el número de superaciones hubieran ascendido a 45.

Por la información hasta ahora recabada Ecologistas en Acción considera que, aunque a su pesar solo se ha conseguido información de tres meses, todo parece indicar que el aire del entorno de Mequinenza, aparte del ozono, ya está contaminado por partículas y que no soportaría una industria que se prevé libere al aire unas 61 toneladas/año de partículas a la atmósfera. Aunque falta dilucidar las razones de esta contaminación se sospecha que es debida a las malas condiciones atmosféricas que predominan en el valle durante el otoño-invierno, con muchos días de nieblas en los que los contaminantes del aire quedan estancados. Por todo lo dicho Ecologistas en Acción ha solicitado al INAGA que no se autorice la Central Térmica de Mequinenza. Así mismo solicitará a la Consejería de Medio Ambiente que se instale una estación fija para medir la contaminación en el entorno del Bajo Cinca, a fin de conocer mejor cómo es la calidad del aire en la zona.




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