Alegaciones a carreteras en espacios protegidos de Batuecas y Arribes

Ecologistas en Acción de Salamanca solicitó en su día a la Diputación de Salamanca y a las Consejerías de Medio Ambiente y Fomento de la Junta de Castilla y León la elaboración de un Catálogo Provincial en el que se recojan las carreteras merecedoras de una Especial Protección Ecológica y Paisajística, como ocurre con estos tramos del Paso de los Lobos, La Alberca y la Fregeneda. Renueva esta propuesta ahora porque, de lo contrario, al ejecutarse las obras de estas carreteras en pleno Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia, y en el espacio natural de Arribes del Duero, se pondrán en peligro los valores que motivaron su declaración, sin que se justifique debidamente en los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) su realización. No parece muy oportuno plantear una intervención que altera las carreteras actuales, siendo discutible que las mejoras realmente aporten algo, cuando lo que se persigue es aumentar la velocidad para ganar tan sólo unos minutos.

La organización Ecologistas en Acción de Salamanca ha presentado tres documentos de alegaciones a los Estudios de Impacto Ambiental de la Junta de Castilla y León relativos a las obras de mejora, ensanche y acondicionamiento de 3 carreteras de la provincia: el tramo del Paso de los Lobos-Peña de Francia, el de Tamames-La Alberca y el de Salamanca a Portugal por Vitigudino-La Fregeneda-Límite con Portugal. En los tres casos, la asociación muestra su preocupación porque las obras que se proponen afectarían de manera crítica e irreversible a la fauna y a la biodiversidad de esta zonas salmantinas, en especial por incrementar el acoso sobre especies animales “en peligro de extinción” como el Lince Ibérico y el Desmán Ibérico, o sobre otras especies endémicas (únicas) también “en peligro crítico” como la Lagartija Batueca.

Los ecologistas advierten de que las carreteras discurren por dos espacios catalogados en la Red Europea Natura 2000 como Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), el LIC de Batuecas y el LIC de Arribes. Además, en el tramo más alto de la de Batuecas atraviesa una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), y es un enclave estrictamente protegido por su calidad ambiental como Zona de Reserva del Parque Natural. Natura 2000 fue creada con arreglo a la Directiva Hábitats 92/43/CEE, relativa a la conservación de los hábitats naturales y de la fauna y flora silvestres, y con ella se pretende impulsar el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales partiendo del propio patrimonio natural. Una herramienta que aportará importantes ayudas de fondos comunitarios a los que los pueblos de Salamanca deberán atender y recurrir, por lo que la pérdida de los mismos es un lujo que esta provincia no puede permitirse dado que hoy día una naturaleza bien conservada, como lo son los Parques Naturales de Batuecas y Arribes del Duero, es sinónima de posibilidades de futuro.

“Entendemos que las carreteras en la provincia tengan que mejorarse para que la gente conduzca sobre un mejor firme y con mayor seguridad, pero lo que pretenden en estas zonas tan sensibles de Batuecas y Arribes es excavar por excavar sin medir el daño que harán sobre el paisaje y ciertos animales emblemáticos”, dice Carlos Lumbreras, biólogo de Ecologistas en Acción de Salamanca. Para dicha organización, en principio resulta loable la intención de mejora de la Junta de Castilla y León en la provincia de Salamanca, sobre todo si se tiene en cuenta que, globalmente, no se puede decir que la situación de gran parte de la red de carreteras salmantina esté en un estado muy presentable y seguro. Recuérdese que es aquella parte de la red de carreteras, junto con las que son competencia de la Diputación Provincial y de Ayuntamientos, que garantizan en gran medida la accesibilidad del territorio.

Es muy habitual que en la opinión pública se generen largos y reiterativos debates centrados en las vías de alta capacidad, incluso por parte de administraciones que no tienen competencias sobre las mismas. Sin embargo, para Ecologistas en Acción se olvida con demasiada facilidad que gran parte de los pueblos, generalmente los más pequeños y los que cuentan con más limitaciones para impulsar su desarrollo, dependen muy seriamente de esa red de carreteras que no aparece en los medios de comunicación. “El problema surge cuando se plantean obras de reforma de carreteras discutibles, no tanto innecesarias como desproporcionadas y faltando al respeto del entorno en el que se ubican”, añade C. Lumbreras, “un entorno ambiental que es de suponer que tiene una gran calidad, si no qué objeto tendría protegerlo”. Este es el caso de las 3 carreteras en solfa porque el entorno está declarado como Parque Natural (de Batuecas y de Arribes), y cuentan con instrumentos de gestión que parece entrar en contradicción con las obras propuestas.

Y es que para Ecologistas en Acción de Salamanca intervenir en carreteras que forman parte de Espacios Protegidos por la propia legislación que elabora la Junta de Castilla y León siempre resulta complicado, pues es inevitable provocar afecciones. Por este motivo es muy importante tener claros los objetivos y los criterios necesarios para la intervención en el primer momento que se pretende realizar esta. Se entiende que cuando se protegen los espacios es preciso tener cuidado con ellos por ser especialmente valiosos, y también frágiles.

Por supuesto que es fundamental preservar y mejorar la calidad de vida de los habitantes, “argumento demagógico común bajo el que se cobijan múltiples tropelías pagadas con dinero público (aunque también las hay privadas) que siempre llevan el apellido de desarrollo y que nunca desarrollan nada”, enfatizan los ecologistas. No hay más que ver los datos anuales de Revisión del Padrón en España, tan pesados a la hora de recordar que la población en Salamanca sigue disminuyendo, sin que nadie cuestione que el modelo de desarrollo seguido quizás no sea el más conveniente. Estas mejoras en seguridad vial se conciben siempre desde la perspectiva de aumentar la velocidad puntual de los vehículos y no en afrontar los puntos más complicados garantizando una velocidad más adecuada al trazado existente. Globalmente se pretende ganar unos escasos minutos acrecentando en realidad la peligrosidad de la carretera al aumentar la velocidad de los vehículos que circulen por ella.

A las razones expuestas sobre la escasamente argumentada idoneidad, Ecologistas en Acción de Salamanca ha adjuntado en sus alegaciones las afecciones críticas, severas e irreversibles de las obras propuestas en los EIA sobre los valores naturales, y que no han sido evaluadas. Resalta la indefinición de las medidas de los EIA sobre los pasos de fauna, al optar la Junta de Castilla y León por cerramientos arcaicos que se mostrarían como una barrera impermeable y altamente dañina para el libre movimiento de fauna amenazada. “Es sorprendente la decisión de Medio Ambiente de la Junta de intentar resolver problemas no valorados adecuadamente, como el atropello de animales o la peligrosidad vial por el cruce de animales por las carreteras, con la peor decisión posible sin que se pronuncien los departamentos adecuados de la propia administración regional. Nos estamos encontrando con estas actuaciones, ilegales en muchos casos, en las últimas obras realizadas por la Junta de Castilla y León en las carreteras salmantinas”, explican en Ecologistas.

Especial atención han puesto desde la asociación en lo defectuoso que está el proyecto sobre el análisis de los cuatro últimos kilómetros del ensanche y acondicionamiento de la carretera del Paso de los Lobos a la Peña de Francia dado que es Zona de Reserva, estrictamente blindada en el Parque de Batuecas, y con presencia habitual de Cabra Montés (Capra pyrenaica). Denuncian asimismo el olvido flagrante de la situación crítica de conservación del endemismo ibérico de la Lagartija Batueca (Iberolacerta martinezricai), por ser uno de los vertebrados más amenazados de España, que vive a elevadas altitudes y en algunas de las zonas que se quieren ocupar con la obra, como en el Paso de Los Lobos, están algunas de las mejores representaciones mundiales de la especie.

Recuerdan que esta carretera sirve exclusivamente al Monasterio de la Peña de Francia, a un repetidor de televisión y a un reciente establecimiento hostelero. Según las declaraciones de Ecologistas en Acción: “Sólo podemos pensar que la casualidad ha hecho coincidir en el tiempo la aparición de este proyecto de ensanche de la carretera y la apertura de ese establecimiento. Es loable la intención de sostener las iniciativas empresariales que surgen en nuestra tierra, tan necesitada de ellas, aunque no parece que destruir aquello que le hace precisamente atractiva sea la mejor idea, cuando el sacrificio que se pide a cambio no parece tan importante”. En un paraje tan significativo y especial, se puede asumir perfectamente mantener el trazado y las dimensiones actuales para el servicio que realiza: simplemente con mejorar el firme y reforzar los elementos de seguridad vial que se consideren necesarios, y estableciendo una limitación estricta de la velocidad, se cubren perfectamente las demandas de esta carretera.

Asimismo, Ecologistas de Salamanca denuncia que el proyecto de la carretera Tamames-La Alberca se llevaría a cabo en una zona donde existe una gran variedad de fauna que puede ser atropellada, alguna de ella en “peligro crítico de extinción” como el Lince Ibérico (Lynx pardinus), animal sobre el que huelga insistir respecto a su situación en España y las medidas que hay que tomar para su preservación. Y se vuelve a omitir en el documento otra especie única como el Lince: en el de EIA no se menciona al Desmán Ibérico (Galemys pyrenaicus), que tiene casualmente la costumbre de visitar los parajes del río Francia, justamente en el entorno de la carretera objeto de la intervención. La asociación aporta pruebas de que uno de los lugares donde se encuentran claras evidencias de su existencia es en los alrededores del puente del río Francia, donde se va a rectificar la subida con afecciones a la ladera que será necesario desmontar en parte. “No es difícil imaginar que los arrastres de sedimentos, los restos de hormigón, la sal de las carreteras o algún otro producto degraden el entorno acuático y afecte aún más a este animal en peligro de extinción que comparte nuestro territorio”, advierte el portavoz ecologista.

La presencia de estos animales, en medio de un paisaje singular y de una belleza inigualable, que forman parte del Patrimonio Natural de todos los salmantinos, habla de que contamos en realidad con un importante potencial de desarrollo económico sostenible. Para Ecologistas en Acción de Salamanca esto debería invitarnos a reflexionar sobre la oportunidad y necesidad de algunas obras perfectamente prescindibles, sobre todo cuando existen otros sitios en la provincia donde intervenir. “Es por ello que nos ofrecemos a la Diputación y a las Consejerías de Medio Ambiente y de Fomento para elaborar el Catálogo de Salamanca de las "Carreteras de Especial Protección Ecológica y Paisajística", vuelven a recordar los ecologistas.

Estos diplomas ofrecerían otra herramienta más de turismo rural y sostenible, y debería hacerse extensibles a otros tramos de la provincia, como la carretera de Espeja a SA-200 en Campillo de Azaba; los de Tamames a Linares, en las inmediaciones del futuro Parque Natural de Quilamas; el de San Felices de los Gallegos a Lumbrales en el Parque Natural de Arribes del Duero; el ascenso a la Peña de Francia, en pleno Parque Natural de las Batuecas-Sierra de Francia o el de las inmediaciones de Montemayor del Río, dentro del futuro Parque Natural de Candelario-Béjar, por citar algunos ejemplos.




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